Intervención alerta a la conselleria del descontrol de las guardias médicas

Carmen Montón, exconsellera de Sanidad. / EFE
Carmen Montón, exconsellera de Sanidad. / EFE

El órgano fiscalizador apunta a la falta de supervisión, la inexistencia de una plantilla actualizada e irregularidades en los diferentes gastos

Arturo Cervellera
ARTURO CERVELLERA

La gestión del departamento que dirigió durante tres años Carmen Montón, exconsellera de Sanidad, sigue dando de qué hablar pese a que ya no ocupa ningún cargo de responsabilidad en el Consell desde hace siete meses. Un informe de la Intervención General de la Generalitat, adscrita a la conselleria de Hacienda, alerta al departamento de diferentes irregularidades respecto a la gestión de las guardias médicas.

Los expedientes analizados en este informe datan de 2016, el primer año completo de gestión de PSPV y Compromís, y son relativos a las guardias médicas, atención continuada y sustitución de personal. Intervención ha detectado «que no consta la existencia de herramientas de control adecuadas que permitan el seguimiento presupuestario de los gastos en guardias y sustituciones» y, en consecuencia, que no se acredita que el incremento que han sufrido estas partidas no supere los límites establecidos. Del mismo modo, se incide en que los centros hospitalarios no conocen al principio del ejercicio la cantidad presupuestada para estos cometidos tan fundamentales en el ámbito sanitario.

Una parte de estas deficiencias ya fueron señaladas en informes previos

Un punto que también se reprocha desde el órgano fiscalizador es «la inexistencia de una plantilla de personal debidamente actualizada». Respecto a la programación de las guardias médicas, en el informe se indica «que no constan los criterios utilizados en el reparto» y que este «no es equilibrado ni equitativo». Esta situación lleva a que existan determinadas personas de la plantilla que hagan un número de guardias superior a las obligatorias mientras que una parte del personal no realiza las mínimas previstas. Además, no se tiene constancia «de la garantía del cumplimiento de los horarios de descanso» de los trabajadores durante el transcurso de las mismas.

El control y la acreditación de la realización de las mismas guardias es otro asunto donde se ha fijado el órgano y ha concluido que también existen deficiencias. En general, no hay constancia de un registro adecuado de entradas y salidas de los trabajadores del centro si tan siquiera si están documentadas debidamente las guardias y también se recomienda mejorar el programa de nominas para que quede claro los aspectos anteriormente mencionados.

El órgano fiscalizador concluye que esta gestión provoca «una debilidad para la calidad del servicio»

Las sustituciones del personal son otra de las materias que están en el punto de mira. Este es un procedimiento que sólo está previsto para determinados casos y algunos de los expedientes no se ajustan a «las circunstancias o hechos que determinan el carácter urgente e inaplazable». Se apuntan otras cuestiones menores como que no se suele manifestar si el aspirante puede cumplir todas las funciones previstas o deficiencias en los trámites de autorización y en este punto se centran de forma especial en los departamentos de salud de la provincia de Castellón, en donde se afirma que se han evidenciado «numerosos casos en que no se acredita la inclusión previa en la correspondiente bolsa de empleo del trabajador contratado».

Una vez analizadas las principales cuestiones médicas, la Intervención dedica en su informe un apartado sobre la tramitación administrativa y aquí se evidencian, una vez más, diferentes irregularidades como que es «frecuente que no se hayan aportado» documentos que acrediten la «procedencia de los sustitutos de una bolsa de trabajo» o algo tan básico como que no se tenga constancia de la titulación y la especialidad por si es adecuada y suficiente para el puesto de trabajo.

Desde el órgano fiscalizador recuerdan que estos puntos, que ya se han puesto en evidencia en anteriores informes, «constituyen una debilidad para la calidad del servicio prestado al ciudadanos durante el período que dure la sustitución y la nulidad del pleno derecho del nombramiento o la contratación». Por ello, esperan que las cuestiones puedan ser revisadas antes de la próxima evaluación del organismo.

Reproche a Marzà por deficiencias en los procesos de selección

El informe de la Intervención de la Generalitat también se muestra crítico con la actuación de la conselleria de Educación que dirige Vicent Marzà. En el apartado de los funcionarios interinos, la entidad fiscalizadora apunta que hay un incumplimiento de las exigencias marcadas en la ley de Presupuestos sobre la autorización para nombrar a los interinos, no existen informes que justifiquen la necesidad urgente e inaplazable de la contratación y hay una gran cantidad de errores en la tramitación de la documentación.

En relación a la incorporación de profesorado especialista, no se ha aportado a la Intervención ninguna convocatoria que inicie el proceso de selección. Esta deficiencia provocó que no se pudiera valorar que en el proceso se garantizaban los principios de mérito y capacidad. De esta manera, además, se limita la posibilidad de concurrencia a los interesados.

Además, la Intervención pone el acento en que no está acreditado que los centros de enseñanza puedan contratar a profesores especializados, por lo que recomienda que se modifique el modelo con un procedimiento sencillo y ágil. En los expedientes relativos al nombramiento de personal no docente (fisioterapeuta, educador de escuela infantil y educador especial) no hay ningún informe que contenga las razones de urgencia, necesidad y excepcionalidad para contratar.

El informe de la Intervención de la Generalitat de 2016 recoge también algunas deficiencias en la contratación del personal del área de políticas inclusivas aunque sin relevancia especial.