El Consell relaja la agenda política y dedica su primer mes a nombrar altos cargos

Reunión del pleno del Consell, la pasada semana en Burriana /Juanjo Monzó
Reunión del pleno del Consell, la pasada semana en Burriana / Juanjo Monzó

La gestión del nuevo Botánico sigue en parálisis y encadena quince semanas de inactividad desde la campaña electoral

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

El motor público se ha quedado atascado en el ralentí. La transición del primer Botánico al segundo está siendo más lenta de lo esperado, teniendo en cuenta que casi el 60% de los consellers repiten en sus puestos. El 2019 ha traído el combinado perfecto para el relajo: adelanto electoral, elecciones municipales y europeas después, formación de nuevo Gobierno autonómicos y nacional y verano. Así, no es de extrañar que en la Administración «nadie haya movido un papel» desde hace casi quince semanas, según reconoce alguno de los veteranos de la Generalitat Valenciana. Y es que las agendas políticas de los nuevos consellers y conselleras anuncian estos días agosto, adelantado a julio.

El nuevo Botánico cumple mañana su primer mes entre nosotros y lo hace con su extenso organigrama todavía sin completar. Y eso que durante cuatro semanas, las reuniones del Ejecutivo valenciano apenas han tenido en su orden del día tres palabras: convenios, subvenciones y nombramientos. Las doce áreas de gestión del Gobierno valenciano no han entrado en materia política ya que prefieren esperar a septiembre para comenzar a desgranar las líneas maestras de lo que será su gestión para los próximos cuatro años. De hecho, los consellers no tienen previsto comparecer en Les Corts hasta que el periodo de sesiones vuelva a habilitarse, las últimas semanas de verano. Mientras, el seminario del pasado fin de semana, en Montanejos, ha dado las únicas pistas de lo que el Botánico II tiene previsto llevar a cabo en los primeros meses. Los compromisos suscritos por el presidente, los dos vicepresidentes y lo nueve consellers son descafeinados y, en su mayoría, heredados de la anterior legislatura. Algunos de ellos, incluso, se refieren a materias ya finalizadas que fueron retrasadas por la convocatoria de elecciones y dormían en un cajón a la espera del nuevo Gobierno. Otros, sin embargo, son difícilmente interpretables, sobre todo los que llevan delante el verbo impulsar, ya que para pasarlos al verde de 'conseguido' sólo requieren de una reunión o convocatoria.

Las agendas públicas de los consellers y conselleras, no obstante, no están vacías. Ellos, juntos con los altos cargos ya nombrados, mantienen actividad pública a diario, pero sin carga política. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, por ejemplo, mantiene agenda a diario, pero imperan las audiencias y asistencias a eventos en calidad de representación. Puig ha realizado ya su primer viaje de la legislatura, a Bruselas, para impulsar un foro de cítricos, y se ha entrevistado con sindicatos y patronal, como citas más importantes, junto con un desayuno informativo en Madrid. Sin embargo, el ritmo del jefe del Consell no ha alcanzado todavía la intensidad de antes de las elecciones.

Los consellers no explicarán su agenda de gestión en Les Corts hasta septiembre

Lo mismo sucede con el resto de miembros del Ejecutivo, que han acudido a numerosos actos y eventos en calidad de representantes, pero no han dejado ver ninguna medida política o de gestión que vayan a llevar a cabo en los próximos meses. De hecho, en algunos casos, han tenido que compaginar su labor al frente de las consellerias con la conformación de los equipos y la búsqueda de nuevos espacios para instalar sus oficinas.

El tercer escalón ni siquiera se ha terminado de completar un mes después y los Reglamentos Orgánicos de Funcionamiento (ROF) de las consellerias tampoco han sido aún modificados ni aprobados, por lo que el engranaje administrativo no está acabado para que la Generalitat pueda funcionar a pleno rendimiento.

Tampoco el Diario Oficial de la Generalitat (DOGV) ha anunciado estos días medidas trascendentes, más allá de los nombramientos de numerosos eventuales que deben completar los equipos de las consellerias.

La oposición pide «más trabajo»

Desde la oposición, lamentaron ayer que le Consell esté «perdiendo el tiempo» estos días. El síndic de Ciudadanos (Cs) en Les Corts Valencianes, Toni Cantó, se refirió ayer así al seminario de Gobierno del fin de semana y criticó que «no se hayan planteado soluciones a los problemas de los valencianos». «La Comunitat Valenciana lo que necesita es menos agenda y más propuestas efectivas que den solución a los problemas reales de los ciudadanos». Para el portavoz, la creación de nuevos observatorios «solo se explica para que el tripartito siga enchufando a los suyos». Según apuntó Cantó en un comunicado, «la creación de nuevos observatorios públicos va a generar numerosas duplicidades y gastos que solo se explican para que el tripartito siga enchufando a los suyos». A su juicio, «es un sinsentido que el Consell anuncie, entre otros, un Observatorio Valenciano del Trabajo Decente cuando ya existe, por ejemplo, Inspección de Trabajo». Para Cantó, «es una tomadura de pelo a todos los valencianos, además de una pérdida de tiempo, anunciar nuevas agencias pero no hablar de listas de espera en Sanidad ni de los miles de niños que en poco más de un mes comenzarán un nuevo curso escolar en barracones», ha manifestado el portavoz.

Los últimos plenos del Consell sólo han aprobado convenios, subvenciones y cargos

Por su parte, la portavoz adjunta del grupo parlamentario popular en Les Corts, Eva Ortiz, calificó ayer de «flojas» los medidas adoptadas en el seminario y criticó que estos retiros «no sirvan para nada excepto para generar un gasto innecesario a los valencianos». Ortiz aseguró en una rueda de prensa en Les Corts que los partidos del Botànic «se hacen fotos para parecer que están trabajando». Sin embargo, según la dirigente popular, el PSPV, Compromís y Unides Podem demostraron durante la legislatura pasada «que no trabajan» y añadió que «para trabajar tienen despachos y un alto número de cargos que nos cuestan bastante a todos los demás».