Camps alude a una cortina de humo para tapar el caso de Villarejo y la ministra

Los periodistas siguen la rueda de prensa de Camps en el despacho de su abogado. / irene marsilla
Los periodistas siguen la rueda de prensa de Camps en el despacho de su abogado. / irene marsilla

El expresidente califica de elucubración la tesis de la fiscalía para reabrir la causa y afirma que las adjudicaciones bajo sospecha se hicieron de manera correcta

A. RALLO VALENCIA.

De nuevo, el foco de la corrupción apunta a Francisco Camps. El expresidente reaccionó al auto de la Audiencia Nacional que precipita una nueva investigación contra él con la convocatoria urgente de los medios de comunicación. No es la primera vez que el exdirigente trata de reunir a un número reducido de periodistas para explicar su punto de vista, pero el mensaje, al final, siempre llega a más destinatarios y la asistencia es masiva. Dijo Camps que esta semana tenía el presentimiento de que iba a recibir algún 'disgusto' por algún lado porque siempre que a la izquierda le pasa algo -las polémicas grabaciones del comisario Villarejo con la ministra de Justicia, Dolores Delgado- aparece su nombre para tapar los escándalos. «Soy un comodín interesante», reflexionó. «Siempre que hay algo en la izquierda a mí me cae algo» añadió para contextualizar este nuevo episodio que califica de persecución. Dijo sentirse perseguido. El que más en toda la Comunitat. «Me han intentado ligar con un montón de asuntos». Fue un paso más allá e invitó a los periodistas a «hacer una cronología» de su «vida en los juzgados» y «la relación que hay con periodos electorales y con situaciones críticas de la izquierda de España».

De momento, en la trama Gürtel sólo ha sido juzgado por los famosos trajes. «Y absuelto, que hay gente a quien se le olvida». Es más, dijo que el PSPV recurrió la sentencia del jurado del TSJ y que perdió. «Aprovecho para decirle a Ximo Puig que no me ha pagado las costas de ese recurso».

Deslizó otra conspiración, aparte de la cortina de humo de la izquierda. Así, recordó la declaración de Pablo Crespo en el juzgado que investiga la Fórmula 1 en la que implicaba al exjuez Baltasar Garzón, el magistrado que inició el caso Gürtel y que luego fue inhabilitado por autorizar unas escuchas en prisión, como la persona que está asesorando a Ricardo Costa en esta estrategia de confesión y alianza con El Bigotes. El letrado del exdirigente popular trabaja para el despacho del exmagistrado, según mantiene Camps que desveló Pablo Crespo.

El exjefe del Palau considera que esta reapertura parte de «elucubraciones de la Fiscalía» y que la causa ya se vio en el TSJ donde decidieron que a él sólo se le juzgaría por los trajes. De cualquier modo, recordó que más de 30 testigos han descartado su participación en cualquier adjudicación a favor de Orange Market.

Quiso comparar las grabaciones a Delgado con el pinchazo telefónico en el que le dice El Bigotes «amiguito del alma». Ahora aseguran que los audios están sacados de contexto, «pero en mi caso yo no podía decir eso». Él siempre ha tenido que ser «el malo de la película», se quejó. Encontró un hueco para el humor e instó a Pedro Sánchez a que haga «una tesis de verdad» sobre todos sus procesos judiciales. La lista es amplia. Caso Nóos, Valmor, F-1, visita del Papa...

 

Fotos

Vídeos