Visita gratuita a las Atarazanas de Valencia

Visita gratuita a las Atarazanas de Valencia
G.M.

Valencia ofrece la posibilidad de visitar diversos monumentos, museos y edificios todos los domingos a coste cero

Gracia M. Morant
GRACIA M. MORANTMiramar

Valencia es una de las ciudades más antiguas de España. Valentia Edetanorum se fundó en el año 138 a. C. en un enclave estratégico. Cerca del mar, una isla fluvial atravesada por la Vía Augusta. Pasaron siglos entre guerras, la llegada de la Balansiya musulmana y los reinos de taifas, el Cid campeador, los almohades y la batallada conquista de Jaume I. Tiempos de caballeros templarios y órdenes monástico militares como la asentada en el castillo de Montesa -la Orden de Santa María de Montesa- que cumple 700 años. Y llegó la peste negra. Saqueos, abandonos y fuego que arrasó la ciudad durante los tiempos de guerras.

Pero, todo cambió en el siglo XV. Una época de apogeo económico, cultural y artístico. Y otra vez, como en tantas ocasiones anteriores, entró en juego el mar. La industria local alcanzó un gran desarrollo. Valencia era un emporio comercial. Así lo muestran los edificios construidos por y para ello y que fueron testigos de la vida medieval de la capital del Turia. Aunque pocas construcciones de estos tiempos han sobrevivido a las vicisitudes del tiempo, Valencia conserva su Lonja. Uno de los edificios más históricos de la ciudad y obra maestra del gótico civil valenciano. Pero no es el único. Las Atarazanas del Grao de Valencia, situadas en el entorno urbano del puerto -en la Plaza Juan Antonio Benlliure-, pasan inadvertidas para muchos ciudadanos pero constituyen un magnífico ejemplo de la arquitectura gótica civil en la ciudad. Además de ser el mayor espacio cubierto de toda la arquitectura medieval valenciana, con más de 3.500 metros cuadrados. Y testigo de hechos históricos como la llegada del rey de Francia Francisco I. Escoltado por las autoridades, fue trasladado a las Atarazanas, donde recibió la visita de los jurados y demás autoridades políticas y jurídicas. Esa misma tarde, fuertemente custodiado, partió hacia la capital y se alojó en el Palacio Real. Tras ser recibido y agasajado en la ciudad como un monarca, a pesar de su cautiverio, Francisco I fue trasladado al castillo de Benissanó, la prisión escogida para su estancia valenciana.

La construcción de las Atarazanas

Las primeras noticias de las 'Drassanes del Grau' son de 1338, cuando el gobierno municipal acordó la construcción de un edificio para guardar las velas, remos y aparejos de las naves. Hasta años después no se vuelven a publicar informaciones sobre las atarazanas. Sería a partir de 1377 cuando ya consta la existencia de un recinto propiedad de la ciudad para la construcción y custodia de al menos dos galeras.

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El paso de los años marcó este espacio, construido a finales del siglo XIV para la fabricación, depósito y reparación de embarcaciones que jugó un papel decisivo en la prosperidad comercial y marítima de la Valencia del 'Segle d'Or'. Estos astilleros donde se construían los barcos comerciales o de combate ocupaban un recinto más amplio del actual, pero ahora sólo se conserva el núcleo de cinco naves paralelas de planta rectangular de 10 metros de anchura y 48 de longitud, comunicadas entre sí.

Este edificio destaca por la famosa tipología constructiva de amplio uso y reconocimiento entre los siglos XIII y XV, muy utilizada en las iglesias valencianas tras la reconquista, compuesta por arcos de diafragma -parelelos entre sí- con techumbre de madera a doble vertiente con tejas árabes al exterior, se renovaría entre 1416 y 1418 con la construcción de un espectacular porche con varias dependencias y una gran sala en la planta superior: la llamada Casa de las Atarazanas, desaparecida ya. Así, el salón principal, al que se accedía por una espectacular escalera de piedra, se destinó a lugar representativo de la autoridad portuaria valenciana, una forma de representar la belleza de la ciudad en esta época.

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A lo largo del siglo XVI este edificio perdió su función ordinaria, pasando a utilizarse como arsenal de artillería y posteriormente como almacén de trigo y cereales. A partir de 1707, el decreto de Nueva Planta abolió las funciones del Consulado del Mar y las instalaciones sufrieron un importante abandono. A finales del siglo XVIII la Casa de las Atarazanas sucumbía. Pero su vida continuo. Los Borbones incautaron estas naves en pago de una deuda contraída por el municipio -titular del edificio-, siendo desglosadas y vendidas a particulares que instalaron negocios diversos. Incluso un cine había en la segunda nave a principios del siglo XX.

¿Y ahora? Durante la década de los 80 el Ayuntamiento recuperó su titularidad, y en 1992 se abrió al público como 'Museu de les Drassanes', destinado a albergar exposiciones temporales de arte contemporáneo. Pero, desde inicios de este año sus salas están vacías. Expositores en blanco que, además de tapar la belleza del recinto, decepcionan al visitante. Muchas han sido las muestras que han llenado de color estas naves: La quinta edición de PAM!PAM!, una de ellas. Y la última. Además, las atarazanas tenían que albergar el Museo de la Mar, pero ha quedado en papel mojado, convirtiéndose en otro de los museos anunciados de Valencia que nunca se construyeron.

Hasta lo pronto no hay programación anunciada para las Atarazanas. Pero, la visita a este edificio histórico se puede completar con un paseo por el Grao, el puerto...

Información de servicio

Precio:
GRATUITO
Horario:
Desde el 15 de marzo hasta el 15 de octubre: - Martes a sábado,de 10:00 a 14:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas; Domingo y festivos, de 10:00 a 15:00 horas. Desde el 16 de octubre hasta el 14 de marzo: Martes a sábado, de 10:00 a 14:00 horas y de 15:00 a 18:00 horas; - Domingo y festivos, de 10:00 a 15:00 horas.
Dirección:
Pza Juan Antonio Benlliure, Valencia

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