Conoce Valencia: visita gratuita por sus alquerías medievales

Conoce Valencia: visita gratuita por sus alquerías medievales
JOSÉ MARÍN

Comeig y Barrinto conforman el legado de aquellos caseríos dispersos en el antiguo Camino de Marxalenes

Gracia M. Morant
GRACIA M. MORANTMiramar

La historia de Valencia está escrita en cada rincón de la ciudad. En monumentos, edificios, museos y bibliotecas. A la vista o a escondidas. Algunos trazos se guardan en vitrinas, expuestos al público, otros en cambio, siguen bajo tierra a la espera de ser descubiertos. Buen ejemplo de ello son los restos de la bodega, perteneciente a una casa medieval de finales del siglo XV -época en la que se construyeron algunos de los edificios más emblemáticos de la capital del Turia como la Lonja-, encontrada durante las excavaciones arqueológicas realizadas el verano de 2016 con motivo de la rehabilitación de la antigua fábrica de Bombas Gens. Esta alquería, situada en la parte posterior de la parcela de la avenida Burjassot, formaba parte un caserío disperso del antiguo Camino de Marxalenes, inserto en la huerta de las afueras de la ciudad. Esta edificación rural se presume que sería similar a la alquería de Barrinto, una casa señorial del siglo XV conservada en el interior del parque de este barrio.

Los restos de las dos viviendas medievales se pueden conocer a través de las visitas guiadas gratuitas que ofrece la fundación Per Amor a l'Art, de la mano de Paloma Berrocal, arqueóloga que dirigió las excavaciones de Bombas Gens. Nadie mejor para trasmitir sus conocimientos sobre estos elementos. Ella vio nacer de la piedra esta bodega, un lugar que ahora es como su hogar: «lo explico como si fuese mi casa», reconoce Berrocal. «Esta visita histórica me parecía, como arqueóloga, una posibilidad de compartir con la ciudad este tipo de monumentos que han pasado inadvertidos durante muchos años», concretas la arqueóloga.

Bodegas de l'alquería de Comeig, en Bombas Gens. / Bombas Gens

Esta viviendacontigua a Bombas Gens formó parte de un edificio de grandes dimensiones que empezó a construirse a finales del siglo XIV, reformándose de forma integral ente finales del siglo XV y principios del XVI. Es justo durante esta reforma cuando se construye la bodega subterránea, conservada hasta la actualidad, «la única de la ciudad que se conserva así de completa, como dentro de una cápsula del tiempo», valora la profesional.

Próximas fechas

Ruta de las alquerías medievales:
Sábado 26 de enero (completa); Sábado 2 de febrero
Ruta de otros refugios de la Guerra Civil:
Domingo 17 de febrero

Los visitantes de esta ruta, que se repite una vez al mes, pueden observar ese pasado viticultor de la ciudad de Valencia, en un momento en el que «todo el mundo se hacía su propio vino en casa, recogido de los viñedos de los alrededores», cuenta la experta. Por esta razón, dentro de esta habitación abovedada, perviven esos elementos constructivos propios de este lugar de almacenamiento de vino: los bancos corridos sobre los que colocar las tinajas y los toneles y de una pequeña balsa para recoger el mosto, que se presume que debería llegar desde las balsas de pisado de uva, de las cuales se conserva una. En las paredes de esta bodega también quedan vestigios de lo que algún día fue una bodega señorial. Artículos como una alcayata que permanece en su lugar de origen, donde fue clavada para sujetar, posiblemente, el jarro con el que se sacaba el vino de las tinajas. Y es justo una de las tinajas de la bodega, recuperada casi entera y encontrada en su sitio original, lo que añade singularidad al recinto, dotándolo de un gran valor histórico. Pero además, allí se conservan, en una muestra permanente, diversos elementos físicos que corresponden a parte de la vajilla que su utilizó en la vida diaria durante los distintos momentos dentro de la alquería. Piezas del siglo XIV y principios del XV que se encontraron durante las excavaciones y que sirven para entender la la cotidianidad de hace 500 años, como por ejemplo, una plato de loza azul decorado con motivos de palmeras. Además, también se conservaron elementos del XVII como piezas fragmentadas de platos dorados de Manises.

En esta ruta, que recorre la historia medieval presente todavía en Marxalenes, también se visita el interior de l'alquería de Barrinto -actual sede de la Biblioteca Municipal Joanot Martorell-. Este edificio histórico, con más de 650 años de vida, conserva las huellas de sus diferentes inquilinos. Barrinto también es un viejo conocido para la arqueóloga. Puesto que, su marido, el arqueólogo Victor Algarra, descubrió a los ojos de Valencia el potencial histórico y arqueológico de esta alquería. «Barrinto es una pequeña joya que ha sobrevivido al paso del tiempo», destaca Berrocal. Datada hacia la primera mitad del siglo XIV, Barrinto fue concedida como el centro de una gran explotación agraria, aunque durante el siglo posterior sufrió una primera transformación que lo convirtió en un edificio similar a lo que podemos visitar actualmente. Allí la familia Figuerola tenía su pequeño señorío situado en la parte superior de la casa.

Alquería de Barrinto en el parque de Marxalenes, Valencia. / lp

Así, la visita permite divisar una escalera de tipo renacentista o la excelente muestra de carpintería artística con un can tallado y policromado que conserva en el frente la representación al óleo de un hombre con barba y perilla partida conocido como «el barbudo de Barrinto». Y aunque esta parte superior estuviese destinada a una vida más noble, la planta baja de Barrinto estaba dedicada al servicio, cocina y producción. Una zona donde predominaba la bodega, para la elaboración de vino, compuesta por dos grandes lagares circulares alicatados con baldosas para el pisado y prensado de la uva.

L'alquería de Barrinto está situada en el interior del parque de Marxalenes

El conjunto de estas edificaciones que conectan a través del antiguo Camino de Marxalenes son una muestra indiscutible del hábitat medieval y renacentista de la ciudad, de esa época de los Reyes Católicos y la llegada de Cristóbal Colón a América. Con todo, las rutas sin ánimo de lucro de la Fundación Per Amor a l'Art intentan mostrar ese pedazo de historia que ha quedado resguardado en Marxalenes a sus vecinos, de forma que «integran Bombas Gens en el barrio y comparten todo lo que tienen con la ciudadanía», concluye Berrocal. Sin duda, un triunfo por parte de esta fundación, ya que estas rutas siempre cuelgan el cartel de completo.

Más información

Otras visitas guiadas
La fundación ofrece la posibilidad de que mediadores culturales acompañen la visita, ofreciendo un itinerario dialogado, en los siguientes horarios previa inscripción:
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Viernes: 16:15h Bodega + jardín (Castellano); 17:15h Fábrica + refugio + jardín (Valenciano); 18:30h Exposiciones de arte + jardín (Castellano)
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Sábado: 11:15h Fábrica + refugio + bodega + jardín (Castellano); 12:00h Exposiciones de arte + refugio + bodega + jardín (Inglés); 13:00h Exposiciones de arte + jardín (castellano); 16:15h Bodega + jardín (Valenciano); 17:15h Fábrica + refugio + jardín (Castellano); 18:30h Exposiciones de arte + jardín (Valenciano)
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Domingos y festivos: 11:15h Fábrica+ refugio + bodega + jardín (Valenciano); 12:00h Exposiciones de arte + refugio + bodega + jardín (Inglés); 13:00h Exposiciones de arte + jardín (Valenciano; 16:15h Bodega + jardín (Castellano); 17:15h Fábrica + refugio + jardín (Valenciano); 18:30h Exposiciones de arte + jardín (Castellano)
RECOMENDACIONES DE ACCESO:
La visita a la bodega tiene acceso difícil en ciertas partes de su recorrido; por lo que es conveniente llevar calzado adecuado. Las personas con movilidad reducida que no puedan acceder a la totalidad del recorrido dispondrán de material audiovisual complementario para el correcto disfrute de las mismas.

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