Torrent exigirá a Medio Ambiente que retire los residuos de la planta de reciclaje

Los camiones y maquinaria trabajan en la extinción del incendio. / lp
Los camiones y maquinaria trabajan en la extinción del incendio. / lp

Las tareas de extinción del incendio originado el domingo concluyeron tras 48 horas de trabajo de los bomberos y aún está bajo vigilancia

ADA DASÍTORRENT.

El Ayuntamiento de Torrent exigirá a la Conselleria de Medio Ambiente que devuelva los terrenos donde está ubicada la planta de reciclaje de Gemersa, abandonada desde hace cuatro años, a su estado original antes de la explotación. El alcalde, Jesús Ros, explicó en rueda de prensa que, en 2010, «fue esta administración valenciana la que concedió la autorización a la empresa y debería haber hecho un seguimiento». «El Ayuntamiento solo dio el permiso de obras para las instalaciones con las que cuenta la planta», matizó.

Ros explicó que el 17 de septiembre se solicitó una entrevista con la consellera por correo electrónico para tratar este tema, antes incluso del incendio que afectó a la planta el pasado domingo, y que contestaron el día 25 dirigiéndolos al director general de Cambio Climático, Joan Piquer. La cita está prevista para el día 11 de este mes y, tal y como avanzó el alcalde, insistirá ante el responsable para que «solucionen el problema», «sin que al Ayuntamiento le cueste un duro».

Según explicó Ros, en octubre de 2016, la Conselleria comunicaba al Consistorio la caducidad de la autorización ambiental integrada a la empresa que gestionaba la planta y la apertura del expediente contra la misma. En julio de 2017, por resolución, la administración valenciana ordenaba la retirada de los residuos y al no cumplir el plazo establecido, se iniciaba el procedimiento de ejecución subsidiaria.

No obstante, un año después, la Conselleria comunica al Ayuntamiento que comience los trabajos para retornar el terreno a su estado original y la administración local «se niega», como apostilló Ros. «Es este organismo el que debe acabar el procedimiento que ha iniciado. Cuando la empresa estaba en concurso de acreedores le reclamó el pago subsidiario pero una vez cerrado, no había suficiente ni para pagar a los proveedores».

Un estudio de la propia administración valenciana cifraba esta actuación en 2,3 millones de euros. En el documento, además, se recoge que el volumen de escombros, en su mayor parte procedente de la construcción pero donde también hay plásticos y derivados del petróleo, alcanza los 73.500 metros cúbicos.

Ros también ha agradecido el trabajo realizado por parte de los bomberos, Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil para la extinción del incendio que se ha producido en «menos de 48 horas». De igual forma, destacó la colaboración de las empresas torrentinas que aportaron máquinas y camiones para combatir el fuego con tierra, por indicación de los bomberos.

Este método ha sido más efectivo y «más respetuoso con el medioambiente ya que al no tirar agua se evita la contaminación de los acuíferos», como señaló el concejal de Gestión de Recursos, Andrés Campos, que el que se utilizó en 2015 para sofocar otro incendio que estuvo latente durante casi un año.

En aquellos momentos, según denuncias de los vecinos, sufrieron afecciones respiratorias del humo constante que emanaba de las instalaciones, aunque en esta ocasión, técnicos del servicio de inspección ambiental de la Conselleria realizaron mediciones para descartar la contaminación.

A raíz de aquello, se inició un movimiento vecinal que reclamaba el cierre y la limpieza de la planta, con una recogida de firmas y manifestaciones, además de instancias al ayuntamiento e incluso al parlamento europeo.