¿Por qué a la Virgen de los Desamparados se le llama la Geperudeta?

¿Por qué a la Virgen de los Desamparados se le llama la Geperudeta?

La historia se remonta seis siglos atrás y el origen de la Mare de Déu, la Virgen de los Desamparados, es desconocido para muchísimos valencianos

ÓSCAR CALVÉ y LP.ES

Existen celebraciones tan apasionadas que vistas desde fuera generan un amplio abanico de emociones. Admiración, estupor, incluso temor. El día de la Mare de Déu, el traslado de la Virgen de los Desemparados es uno de esos inolvidables en Valencia. Es el día en el que varios niños son transportados en volandas por un océano de acalorados fieles bajo una lluvia de pétalos de rosa. El objetivo de los chiquillos, al menos de aquellos que por edad ya tienen uso de razón, es el manto de la Geperudeta. ¿Pero por qué se le llama así?

La imagen de la 'Mare de Déu dels Ignoscents i Màrtirs', que era como se llamaba, fue esculpida en 1416 con el beneplácito de Alfonso el Magnánimo, con una forma muy particular en la espalda, semejante a una joroba y que explica el sobrenombre popular de 'Geperudeta'.

Aunque muchos insisten en justificar este rasgo como una muestra de la humildad de la Virgen con sus devotos, lo cierto es que la imagen se talló ya en origen para ir acostada sobre féretros. De enfermos mentales abandonados primero y de ahorcados y ahogados pocos años después. Ya en 1426 se escribía sobre «la imatge de la Verge Maria que va sobre els cóssos ab un brot de lir e una creu de fust». La 'Geperudeta' no era tal, sino que se concibió para ir tumbada durante las procesiones mortuorias sobre el féretro, con su cabeza reposada sobre una almohada, de ahí la ligera inclinación de la espalda y la más notable del cuello.

En plata sobredorada y madera, de dorso plano para aligerar el peso y con una figuración de los Santos Inocentes en virtud de las funciones esenciales de la cofradía hacia los más desfavorecidos: los dementes en lo que concierne a su vida y su muerte, y los ajusticiados y los cadáveres no reclamados, en lo referente al deceso. Este último detalle es fundamental para comprender la forma tan particular de la espalda de la Virgen de los Desamparados.

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La historia de la Geperudeta

El culto a la 'Geperudeta' se liga indisolublemente a una cofradía medieval encargada de asistir a desvalidos, huérfanos, expósitos (niños recién nacidos abandonados o confiados a casas benéficas), pobres, enfermos y locos. Por lo tanto resulta indispensable explicar cómo surgió esta cofradía. El origen concreto de esta institución, previo a su propia configuración, debe situarse en uno de los púlpitos de la Catedral de Valencia. Allí los más célebres oradores denunciaban las injusticias sociales que atormentaban a los valencianos.

El 24 de febrero de 1409 el mercedario Juan Gilabert Jofré, sacudido tras presenciar una denigrante persecución contra un enfermo mental, realizó un inflamado sermón en la Seo en defensa de los entonces despectivamente denominados 'bojos', 'folls' y 'orats'. Su declamación, lejos de caer en saco roto, movió los sentimientos de algunos varones piadosos liderados por Lorenzo Salom. Tras obtener el consentimiento de las autoridades municipales, estos prohombres compraron unos terrenos próximos al desaparecido Portal de Torrent (en la intersección de la actual calle del Hospital con Guillem de Castro) para fundar un hospital, en principio dedicado exclusivamente al cuidado de enfermos mentales. El 9 de mayo de 1409 comenzaron las obras. Un año más tarde, el Papa Luna (Benedicto XIII) concedía una bula que otorgaba la nueva fundación del 'Hospital dels Ignoscents, Folls i Orats', bajo la advocación de los Santos Inocentes y el patrocinio de Martín el Humano. Pero aquellos varones valencianos -primigenios patrocinadores del considerado primer hospital psiquiátrico europeo-, mostraron el deseo de dedicar el centro asistencial a la Mare de Déu.

Así se gestó un nuevo nombre para el recién creado centro de salud; el 'Hospital de Nostra Dona Sancta Maria dels Ignoscents'. El problema es que las donaciones recibidas eran insuficientes para el mantenimiento del hospital. Para colmar esas carencias se creó en 1414 la 'Confraria de la Verge Maria dels Ignoscents', cuyo papel fue esencial en la implantación del culto a la 'Geperudeta'. De hecho, la nueva cofradía dispuso tener como patrona la santa imagen de la Virgen de los Inocentes.

En 1436 la cofradía disponía ya de una capilla en las inmediaciones de la Seo de Valencia. Paralelamente a su crecimiento aumentaba la oficialidad de sus competencias y su radio de acción. Las prostitutas del burdel valenciano (1430), ahogados (1448), meretrices de otros lugares (1462), etc. Este desarrollo provocó desavenencias con los responsables del 'Hospital dels folls', que advirtieron una intromisión en sus actividades por parte de la cofradía.

Gestionar sepelios

El 3 de junio de 1493 es una fecha destacada para la cofradía y cómo no, para su venerada imagen. Fernando el Católico dictó sentencia a favor de los cofrades a los que les reconocía la tarea de gestionar los enterramientos de los desamparados y condenados a muerte. En esa fecha el nombre de la cofradía -y de su imagen-, pasó a incluir el término Desamparados: «Sagrada Verge Maria dels Innocens e Desamparats». La imagen de la Virgen seguía con su cometido.

Trasládense a un día cualquiera de la Valencia de principios del siglo XVI e imaginen una sentencia de muerte en sus múltiples variantes: hoguera, decapitación o ahorcamiento. Los cofrades cuidaban del condenado en las horas previas a la ejecución para ayudarles a «ben morir» y facilitar el arrepentimiento y la consiguiente salvación. La del alma. Mientras se cumplía la sentencia, miembros de la cofradía proclamaban los artículos del Credo. A continuación, una procesión con el cuerpo inerte y cubierto con un manto representando a la Virgen se dirigía al barranco del Carraixet, en el término de Tavernes Blanques, donde el cadáver se dejaba colgado en una macabra ceremonia para su descomposición. Los criminales no tenían derecho a ser sepultados. Finalmente, el día de San Matías los restos de todos aquellos desventurados se metían en diversas cajas que desfilaban en procesión, acompañados por la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados sobre uno de esos osarios. Su talla acompañó también ataúdes de enfermos mentales, desahuciados y vagabundos hasta principios del siglo XVII.

El obispo de Valencia Isidoro Aliaga estableció una normativa mediante la cual la imagen de la Virgen de los Desamparados podría llevarse a hombros bajo dosel, pero nunca más sobre féretro alguno, al ser considerada práctica indigna. La imagen de la Virgen de los Desamparados que se custodiaba hasta 1623 en el 'Capitulet' -del por entonces Hospital General-, pasó a una capilla externa en la catedral.

No sólo cambió de sede. Su percepción como mediadora ante la divinidad quedó manifiesta en 1640 cuando Felipe III, desesperado por conseguir la paz con Inglaterra, dispuso la primera procesión general en Valencia de la Virgen de los Desamparados.

Su imagen comenzó a recorrer la ciudad cada vez que esta se hallaba inmersa en alguna grave tribulación. Se le rogaba para acabar con la guerra, con la sequía, con la peste. Para los fieles la intercesión favorable de la Virgen era irrebatible. Se le construyó su propio santuario entre 1652 y 1666. Un año después fue declarada Patrona de la Ciudad. Incluso llegó a acordarse rebautizar la urbe como «València de Nostra Senyora dels Desamparats» el 5 de enero de 1812, pocas jornadas antes de la toma francesa de la ciudad de Valencia. Es mejor vivir la historia que leerla. La jornada de hoy es propicia para formar parte de ella. Crean o no, visiten a la 'Geperudeta'.