Fallas 2019: Especial carga contra los ataques al patrimonio, la suciedad y la masificación

Cientos de personas esperan al inicio de la mascletà, ayer en la plaza del Ayuntamiento. / EFE/ KaiFörsterling
Cientos de personas esperan al inicio de la mascletà, ayer en la plaza del Ayuntamiento. / EFE/ KaiFörsterling

La comisiones más conocidas de la ciudad de Valencia se muestran partidarias de una tasa turística que redunde en beneficios económicos para la fiesta

La sección Especial no es ajena a lo que pasa en la ciudad. Las imágenes de las verbenas y de la basura en el entorno de la Lonja y de los Santos Juanes no han dejado a nadie indiferente y tampoco a los presidentes de las comisiones más importantes de la ciudad, que el domingo atendieron a LAS PROVINCIAS mientras esperaban para entrar en la plaza del Ayuntamiento y repasaron el modelo actual de la fiesta y el que ellos quieren para el futuro. Una propuesta que no pasa por el botellón y la masificación y sí por una tasa turística que permita revertir en las comisiones parte del beneficio que ganan hoteles y restaurantes de Valencia.

Xelo Salavert, presidenta de L'Antiga de Campanar, dijo que convendría «cuidar el patrimonio y mantener la esencia de la fiesta, que es la falla». El presidente de Almirante Cadarso-Conde Altea, Vicente Fuster, apoyó más medidas para la protección del patrimonio: «Esto se está desmadrando». «Vemos cómo queda la ciudad de sucia las primeras hora de la mañana y creo que hay que tomar medidas para que eso no ocurra», indicó.

José Juan Giménez, de la falla Cuba, advirtió de que es necesario impulsar más medidas para proteger el patrimonio «sobre todo el Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que han conseguido las Fallas, porque no se está cuidando nada». Además, propuso un estudio «muy detallado para analizar muchas medidas». En opinión del presidente de El Pilar, José J. López, el problema que se está produciendo es que la masificación pone en riesgo la conservación del patrimonio. «La masificación de la fiesta hace que haya más suciedad y menos respeto se ve», dijo. Por eso, opina que deberían de hacerse campañas informativas no sólo para los falleros, sino también para la gente que viene de fuera. Y añadió que «hay que hacer algo para que se promocione más la fiesta durante el día, porque hay muchos actos interesantes, y no sólo que se viva la fiesta de noche porque se pierde la participación en la fiesta. Todo esto viene con los cambios de la sociedad».

«Hay que concienciar a las personas, no sólo a los falleros», dice el presidente de Sueca-Literato Azorín

El presidente de Sueca-Literato Azorín, Pedro Luque, cree que hacen falta más medidas para cuidar el patrimonio. A Luque le preocupa el botellón y la limpieza de las calles y opina que «sobre todo hay que concienciar a la gente, no solo a los falleros porque ya saben como actuar, sino al resto que viene a participar de la fiesta», explicó. Para su homónimo en Na Jordana, Pere Borrego, el descuido del patrimonio es una cuestión importante. El máximo dirigente de la comisión de Ciutat Vella cree que hacen falta más medidas «tanto a nivel institucional y como social, porque necesitamos más educación y civismo».

Además, el presidente de Reino de Valencia-Duque de Calabria, Vicente Hércules, se mostró a favor de toda medida para proteger el patrimonio: «Toda iniciativa orientada a proteger la cultura es positiva y necesaria». La única voz discordante es la de Manolo Mas, presidente de Exposición-Micer Mascó, porque duda de si intensificar las medidas de protección del patrimonio urbano reduciría el vandalismo. «¿Que vas a hacer?», se preguntó. «No se puede poner un vigilante en cada esquina y que se pase la noche persiguiendo a gente», explicó Mas.

También hay consenso sobre la tasa turística o el 'euro fallero'. Xelo Salavert, presidenta de L'Antiga de Campanar, abogó por una tasa de hostelería: «Ofrecemos mucho como ciudad y como fiesta y estaría muy bien que parte de ese turismo que viene reinvierta en los falleros. No hablo de las de Especial sino en todas las comisiones, habría que buscar un reparto equitativo». Salavert insistió en que hay «muchas ciudades» que lo hacen ya. «Es una época en que la hostelería sube los precios y los que generamos esta actividad somos los que pagamos para continuar con ella», dijo Quique Soler, máximo dirigente también de esta comisión que maneja un trío de presidentes. Fuster también se mostró partidario de esta solución: «La gente que venga aquí en Fallas podría pagar una tasa que repercuta en la fiesta. Creo que puede ser positivo tanto para las comisiones como para los artistas y el resto de implicados en la fiesta».

El presidente de Cuba-Literato Azorín defendió la necesidad de poner una tasa turística o de hostelería: «Y que se repartiera entre todas las fallas de Valencia, para que sea una ayuda para todos». Y aseguró que sería una manera de generar retorno a las comisiones, que son las que organizan las fiestas de las Fallas. En el caso de la falla Convento Jerusalén, su presidente, Francisco Segura, que se estrena este año en el cargo, afirmó que sí es necesaria una tasa de turismo o de hostelería «porque siempre estamos buscando recursos y las fallas damos mucho dinero a ganar a la hostelería», según dijo el presidente de Convento.

En Sueca creen que este impuesto sería beneficioso «porque atraemos a público y si nos ayudamos unos a otros podríamos hacer la fiesta más grande». Hércules también está a favor de su implantación. Una pequeña cantidad contribuiría mucho a la fiesta a su juicio y aplicarla a «cada persona que viniese de fuera» sería una opción interesante.

Las voces discordantes a este respecto son las de El Pilar, Na Jordana y Exposición. López no ve clara esta solución, mientras que Borrego se desmarca de la decisión: «No somos nosotros quien tenemos que negociar eso». Mas identificó la tasa de hostelería como un imposible. Insistió en que el pequeño comercio debería «criticar menos y ser más comprensivo», pues, según él, en Fallas hay espacio para todos.

El traslado de la cremà, por su parte, también genera dudas. Algunas comisiones están muy a favor, como L'Antiga («sería una inyección de falleros a las comisiones porque se apuntaría mucha más gente que ahora no lo hace porque en Fallas trabaja», dijo Salavert), Exposición, Reino de Valencia, Sueca o Na Jordana, cuyo presidente, Pere Borrego, dijo que se disfrutaría mucho más de la fiesta «porque no será la misma gente la que habrá que habrá el martes en Valencia que la que hubiera podido haber adelantándose un día para quemar el lunes». Otras fallas, por su parte, no lo tienen tan claro. Desde El Pilar López aseguró que no le gustaría que se cambiara el día de la cremà porque debe de primar la tradición y añadió que se tendría que hacer un estudio más detallado. El presidente de Convento Jerusalén responde que ve «ventajas y desventajas. Pero, al final, si tengo que elegir, sí lo cambiaría a lunes por el bien de la fiesta. Para que los valencianos tuvieran más vacaciones y se conseguirían más ingresos y atraería a más turistas».

La falta de espectáculos de luces pone de acuerdo a las fallas de Especial, que piden una revisión del modelo en Ruzafa donde haya hueco tanto para las luces como para las medidas de seguridad que solicita el Ayuntamiento de Valencia. En Cuba-Literato, eso sí, creen que la falta de espectáculos «ha ahogado al barrio».

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