Valencia

El talento femenino, palanca de cambio en la innovación del sector

El talento femenino, palanca de cambio en la innovación del sector
El encuentro posibilitó la reflexión y el análisis de las profesionales en torno a la importancia de la mujer en lo agroalimentario
COOPERA

La iniciativa del Grupo Cooperativo Cajamar y de la Generalitat Valenciana, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, posibilitó reunir en torno a una mesa de debate a una nutrida representación de profesionales de máximo nivel que desarrollan su actividad en el sector agroalimentario.

Una oportunidad única que también sirvió, al finalizar el debate público, para conocer de primera mano las inquietudes de todas las participantes, así como de otras representantes del sector agroalimentario, entre ellas: Regina Monsalve, presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas; Ana Cano, técnico de Cooperatives Agroalimentaries de la Comunitat Valenciana y Carmen Olmo, de Innovación Agroalimentaria del Grupo Cajamar. Una de las primeras preocupaciones que surge en la conversación es la necesidad de visibilizar la actividad de la mujer en este sector. Un reto, de los principales, a los que se enfrenta el colectivo de mujeres y que viene dado por la existencia de barreras de entrada que aún se dan.

Romper el techo de cristal

En este sentido, cuando se escucha la opinión de las participantes la voz de Teresa Morell, gerente de la cooperativa agrícola de Pego, Coopego, incide en lo siguiente «el sector rural está muy masculinizado y, aunque actualmente hay muchas mujeres en lugares técnicos de responsabilidad, es verdad que hay algunas menos en posiciones de dirección o gestión. Por ello creo que se hacen necesarias dos cosas: por un lado que podamos implicarnos más, ya que se nota que existen muchas ganas por participar en el desarrollo de este sector pero, por otro lado y va unido a lo expuesto, creo que los hombres deben comenzar a pensar en dejar espacio a las mujeres para que estas accedan a estos puestos y trabajen junto a ellos para mejorar la gestión».

«La maternidad es uno de los aspectos que frena la entrada de la mujer en el sector agroalimentario» Ana Calvo. Ténico de Cooperatives Agroalimentàries C.V.

El punto de vista de Morell es compartido por Carmen Olmo, de Innovación Agroalimentaria del Grupo Cajamar, la cual destaca: «La mujer ha jugado siempre un papel muy importante en el desarrollo de todas las dimensiones del sector, aunque no siempre su trabajo haya sido visible y socialmente reconocido. Especialmente, en los puestos directivos de toma de decisión, aún queda mucho camino por recorrer. La falta de una visión generosa, colectiva y de largo plazo de muchas de nuestras empresas está estrechamente relacionada con el escaso protagonismo de la mujer en estos ámbitos.».

A la hora de establecer, claramente, los problemas de acceso de la mujer al sector agroalimentario surgen dos cuestiones: la conciliación y la maternidad. Dos aspectos que condicionan la participación de más mujeres en el mundo rural, como apunta Ana Cano, técnico de la Federación de Cooperatives Agroalimentaries: «la maternidad es una de las cuestiones que -en ocasiones- frena la entrada de mujeres en este sector así como en los estudios especializados, en las ingenierías. Estos estudios suponen para muchas jóvenes retrasar la maternidad hasta una edad tardía, lo que hace que tarde o temprano tengan que detener su desarrollo profesional. Junto a ellos, la conciliación es también una cuestión que actúa como barrera de entrada de las mujeres al sector ya que, si no cuentan con los servicios adecuados para una vida estable donde pueda enraizar una familia (sanidad, educación, conectividad, buenas comunicaciones), con toda probabilidad las mayoría de mujeres evitarán dedicarse al sector agroalimentario o formar parte del mismo».

«La mujer ha jugado un papel importante en todas las dimensiones del sector» Carmen olmo. Innovación Agroalimentaria del Grupo Cajamar

No obstante, Pepa Torres, socia de Ecologicval y CEO de Walker's, considera que un planteamiento así «supone ir contra la propia evolución de la sociedad porque yo creo que se puede ser madre en el mundo agroalimentario y, también, en otro sector siempre que una se organice. La maternidad no hay que verla como un límite sino al contrario, hay que tener altura de miras y generosidad para proyectarse igual que el hombre puesto que yo creo que la mujer no tiene más límites que los que ella y sus circunstancias quieran ponerse». Al hilo de este planteamiento, Cano incidió en la necesidad de facilitar la maternidad y la conciliación buscando la igualdad y, también, la equiparación con el hombre «para lo que es preciso que la Administración favorezca ambas pues redundará positivamente en nuestro futuro», concluyó.

El debate sobre las barreras de acceso de la mujer al sector también se vio enriquecido con el punto de vista de la secretaria técnico de la DO Utiel-Requena, Carmen Cárcel, quien añadió: «por lo que respecta a la cuestión de la visibilidad yo creo que para tener una mayor visibilidad es preciso una mayor presencia en foros y en puestos de decisión pero siempre compartiendo con los hombres ya que, sinceramente creo que para que evolucione el sector y la propia sociedad hace falta la colaboración de todos. Yo creo que si no participamos hombres y mujeres en el desarrollo del sector y en la propia sociedad, perderemos todos puesto que de lo que se trata es de saber aprovechar el potencial de los hombres y de las mujeres».

«El pensamiento transversal de la mujer está acorde con la evolución de la sociedad actual» Regina Monsalve. Presidenta Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas

El punto de vista de Cárcel fue secundado y ampliado por la presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas, Regina Monsalve, quien acotó aún más la línea de reflexión, afirmando: «yo creo que, realmente, sí que estamos empezando a tener cabida en los puestos de responsabilidad de las cooperativas, las empresas agrícolas y en el sector», un análisis que también lo comparte la CEO de Walker's y socia fundadora de Ecologicval, Pepa Torres, «no sólo la mujer puede ser el motor de este sector sino que también de otros muchos, es más, creo que la sensibilización de la mujer por determinadas cuestiones que afectan a toda la sociedad, puede servir para impulsar el desarrollo de la misma y, en lo que nos concierne, lo agroalimentario».

Talento femenino

La conversación entre las participantes deriva inmediatamente hacia el análisis reflexivo en torno a la aportación que está realizando la mujer en el sector. Destaca, en esta cuestión, un primer diagnóstico de Monsalve que asevera «en mi opinión, si algo define a las mujer es que desarrollan en su manera de hacer las cosas un horizonte de largo plazo que, en ocasiones, los hombres parece que no lo tienen. Pensar a largo plazo creo que es una cuestión innata de la mujer, la cual viene dada, en parte, por su interés por querer dejar un mundo mejor para su descendencia. La mujer -por su instinto materno- siempre desea lo mejor para sus hijos y por ello, creo que esta manera de ver el mundo resulta beneficiosa para el desarrollo de la sociedad y de este sector donde el tiempo es diferente al de la ciudad. Además, creo también que el pensamiento transversal de la mujer está acorde con la evolución que está teniendo la propia sociedad, lo que si se aplica a este sector, creo que lo agroalimentario puede evolucionar aún más».

«Hacen falta en la sociedad y en el mundo empresarial egos evolucionados» Mercedes Iborra. Cofundadora de Visualnacert

La acción o la gestión de la mujer en el sector agroalimentario y en la vida misma, es también defendida por Cano, que destaca: «la visión de largo plazo que tiene la mujer a la hora de realizar cualquier acción es un aspecto muy positivo y necesario. Yo, particularmente, considero que lo agroalimentario se debe ver como una empresa y, por tanto, cualquier acción que se desarrolle o decisión que se pueda adoptar se debe realizar teniendo en cuenta un horizonte temporal de largo plazo».

«Existe un gran potencial técnico que está siendo aportado por la mujer al sector» María R. Aalbiach. CEO Valgenetics

Junto al modo en gestionar el horizonte temporal de actuación, surge nuevamente la naturaleza materna de la mujer, en esta ocasión vinculada al cuidado de la familia. En este sentido, Cano destaca que «la especial preocupación por el cuidado y la alimentación de nuestros hijos y nuestras familias está llevando a que traslademos a este sector el objetivo de poder tener una alimentación sana mediante buenos productos que, indefectiblemente, mejorarán la calidad de vida. La lucha contra la obesidad -como primera causa de mortandad- o el interés por implementar nuevas líneas de cultivo más ecológicas creo que puede suponer para lo agroalimentario una razón por la que evolucionar y acompasar su desarrollo al de la sociedad contemporánea».

Al hilo de lo expuesto, Monsalve apunta «cada vez más dentro del sector rural se apuesta por el cuidado adecuado de los animales, procurándoles un mayor bienestar ya que esto supone una mejora en la calidad de los productos. Estos cuidados que exigen los animales son a largo plazo y comienzan a ser bien vistos y aceptados por todos lo que supone que la mirada de la mujer a largo plazo esta ya permeando el mundo rural», afirma.

Futuro de lo agroalimentario

La formación, la ciencia, la tecnología son solamente tres de los aspectos más novedosos que impregnan el desarrollo y la evolución del sector agrícola, los cuales se ha podido comprobar que quedan ligados en cierta medida a la presencia de mujeres altamente cualificadas en el mismo.

«Hay que aprovechar el potencial de todos los hombres y mujeres» Carmen Cárcel. Secretª. Técnica DO Utiel-Requena

En este sentido, la CEO de Valdegenetics y doctora en Bioquímica, María R. Albiach destaca en el debate: «En la actualidad existe un gran potencial técnico que está siendo aportado por la mujer al sector agroalimentario, dada la formación de gran nivel científico que observo en este campo. Esto no cabe duda que influye en el modo en el que está evolucionando la manera de hacer las cosas en el sector siendo altamente beneficioso para el mismo y para la sociedad». Albiach continúa con su reflexión destacando: «Dentro de los avances que se apuntan en el mundo rural o agroalimentario sea el hecho de que se está logrando mejorar la propia agricultura y se está acercando el conocimiento y los avances científicos al campo, lo que influye en su mejora, en su desarrollo y en su crecimiento. En esta línea creo que se esta consiguiendo, con el trabajo científico, mejorar los cultivos, la calidad de los productos, el tratamiento vírico de los mismos, lo que es muy positivo para el futuro del sector y de la sociedad», concluye.

«La mujer no tiene más límites que los que ella quiera ponerse» Pepa Torres. Ecologicval y CEO de Walker`s

A estos avances, Mercedes Iborra, cofundadora de Visualnacert e ingeniera agrícola, añade: «Desde mi experiencia dentro y fuera de España creo que otros aspectos que cabe tener en cuenta para el desarrollo y futuro del sector agroalimentario es la tecnología, la digitalización del sector, la conectividad, la mejora en la planificación y la incorporación o, con el tiempo, el surgimiento de nuevos estudios especializados que estoy segura que impulsarán un mayor y mejor desarrollo de lo agrícola». Iborra apunta además, «para el futuro de lo agroalimentario y para el futuro de la sociedad creo que es obligatorio no dejar de formarse porque actualmente el mundo cambia a una gran velocidad y para poder hacer frente a todos estos cambios se hace necesario seguir estudiando, investigando, lo que ayuda a crecer personal y profesionalmente. Por mi experiencia he llegado a la conclusión de que la sociedad y con ella, el sector agroalimentario, necesita de un liderazgo o una dirección desarrollada por personas que tengan egos evolucionados, lo que implica que estamos hablando -tanto en hombre como en mujeres- de individuos a los que se les va a exigir que tengan claros los objetivos, sepan donde quieren llegar, controlen su entorno, su propia vida y dejen a un lado comportamientos pueriles con el objetivo de ser gestores o dueños de su propia vida».

«Los hombres deben comenzar a pensar en dejar espacio a las mujeres» Teresa Morell. Gerente Coopego, Coop. V.

«El sector agroalimentario debe seguir siendo el generador de valores que nos proyectan al futuro como sociedad, garante de una serie de principios que deben recuperarse por el bien del individuo, del propio mundo rural y por extensión de la sociedad contemporánea. Creo que ahora más que nunca el sector debe ser ejemplo de avlores y principios para todos», concluye Cárcel.