El Banco Santander gana un 14% menos por los 600 millones del ERE

Ana Botín, presidenta del Banco Santander./AFP
Ana Botín, presidenta del Banco Santander. / AFP

Consigue un beneficio de 3.231 millones y aprueba la ampliación de capital para hacerse con el 25% de su filial en México, donde aspira a crecer

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El Banco Santander ha incluido en sus cuentas semestrales el impacto que ha tenido el ERE acordado en junio con los sindicatos para acabar con las duplicidades con el Popular. La operación ha tenido un impacto de unos 600 millones de euros en el resultado neto del grupo, que ha ganado 3.231 millones en la primera mitad de 2019, lo que supone un 14% menos que un año antes.

El banco presidido por Ana Botín ha dotado con 814 millones en concepto de costes de reestructuración –no solo por la fusión del Popular–, en el que también se incluyen 26 millones de un ajuste realizado en Reino Unido, así como los 80 millones procedentes de los seguros de protección de pago en ese país, y los 108 millones anunciados en el primer trimestre del año.

En el caso de España, la entidad calcula que podrá recuperar el impacto del coste que tiene el último ERE en un plazo de tres años. En estos momentos, se encuentra abierto el plazo de adhesiones voluntarias, que están siendo «altas», según ha indicado el consejero delegado del grupo, José Antonio Álvarez, en la presentación de los resultados. El ejecutivo ha recordado que ofrecerán a los trabajadores que salgan del grupo los servicios de una empresa de recolocación que, en el ERE anterior, tuvo un éxito en el 80% de los casos que consiguieron un puesto en otra firma a los pocos meses.

El ERE acordado a finales de junio suponía la salida de3.223 empleados como vía para culminar el proceso de integración de las estructuras y oficinas del Banco Popular, adquirido hace dos años. El grupo contaba con 30.682 empleados a finales de junio. Y tiene previsto clausurar 1.150 sucursales, un 26%.

Potencial en América

El banco celebró ayer una junta extraordinaria en Santander len la que aprobó la ampliación de capital de hasta 2.560 millones de euros para hacerse con la totalidad de su filial en México. Hasta ahora, los accionistas minoritarios ostentaban casi un 25% de ese negocio que el grupo aspira a controlar. De hecho, el consejero delegado se mostró muy optimista con la evolución de Santander México, que aporta un 8% del beneficio consolidado de la entidad, hasta tal punto que aspira a seguir creciendo en ese territorio. Los negocios en América representan un 55% del resultado, con Brasil (un 29% del total)a la cabeza.

Distinta es la percepción de Europa, sobre todo por las políticas del BCEque podría aprobar otra rebaja de tipos este jueves. Álvarez ha reconocido la «dificultad» que tiene la banca a la hora de «adaptarse» a un contexto tan «complicado». Sus estimaciones calculan que por cada 100 puntos básicos (un 1%) el impacto es de 1.000 millones. A ello se une la incertidumbre en Reino Unido, donde siguen pendientes del desenlace del 'brexit' y del impacto que pudiera tener en su negocio.

Por otra parte, José Antonio Álvarez, ha aclarado que la entidad no se plantea, en ningún caso, empezar a cobrar a los clientes minoristas sus depósitos, incluso aunque el BCE recorte más los tipos. Lo ha hecho después de indicar a los analistas que el banco debería pensar cómo gestionar las cuentas sin movimientos ante ese posible escenario.En realidad, se refería a los depósitos, que el banco ya está cobrando a algunos grandes clientes.

Aun sin contar con estos gastos extraordinarios, el beneficio de Santander no habría mejorado sustancialmente, ya que se habría mantenido prácticamente plano en los 4.045 millones de euros, como el del mismo periodo del ejercicio anterior. El banco ha explicado que sin tener en cuenta estas dotaciones, solo en el segundo trimestre (abril y junio de 2019) ha ganado 2.097 millones (el 5% más), lo que supone «su mejor beneficio ordinario trimestral de los últimos ocho años», según la presidenta de la entidad, Ana Botín. «Partimos de una posición excepcional para seguir creciendo de forma rentable y estoy convencida de que lograremos los objetivos marcados, entre ellos alcanzar un RoTE (rentabilidad ordinaria sobre el capital tangible) del 13-15 % a medio plazo», ha añadido.

Por último, Botín ha puesto en valor los «buenos resultados» que han registrado todos los países en los que opera la entidad, especialmente Norteamérica, que ahora representa un 17 % de los beneficios del grupo, frente al 14 % hace un año.

El negocio en Europa aporta el 45% del beneficio, mientras que Sudamérica contribuye con el 38% y Norteamérica, el 17%. Brasil continúa como el principal motor del Santander, ya que aporta el 29% del beneficio, seguido de España (13%). En Brasil, el Santander ganó 1.482 millones, el 12,6% más; en España, 694 millones, un 5% superior; en Reino Unido, 582 millones, el 12,5% menos; y en México, 424 millones, el 19% más.

La división Santander Consumer Finance obtuvo un resultado de 658 millones, el 1,4 % menos; y en EE UU ganó 465 millones, el 39,4% más.

El Santander ha creado la unidad Santander Global Platform, que agrupa todos sus servicios digitales y que generó unos ingresos totales de clientes por valor de 48 millones, un 18% más, aunque sus costes fueron de 108 millones por las inversiones que está haciendo el banco.

Respecto a la cuenta de resultados, el margen de intereses del grupo creció el 4% en el primer semestre; el margen bruto, el 1,1%; y el neto, el 1,3%. El banco aumentó en un millón el número de clientes en el trimestre, hasta los 142 millones.

El número de clientes vinculados, aquellos que usan el Santander como banco principal, aumentó un 10% en los últimos doce meses, hasta 20,6 millones. Los clientes digitales alcanzan los 34,8 millones, el 22% más que hace un año.