La actividad de los polígonos valencianos ya no para en agosto y crece frente al año pasado

Vehículos en el polígono Fuente del Jarro de Paterna el pasado miércoles. / Jesús Montañana Grau
Vehículos en el polígono Fuente del Jarro de Paterna el pasado miércoles. / Jesús Montañana Grau

La tendencia de mantener la operatividad en los parques empresariales para cubrir la demanda de verano persiste desde el inicio de la crisis

LAURA PAVÍAVALENCIA.

El mes de agosto ya no supone un parón absoluto en los polígonos de Valencia e incluso mantiene un ritmo de trabajo que se asemeja al del mes de julio. A pesar de que hay menor actividad que en el resto del año, se ha repetido este fenómeno inédito en el pasado esta temporada de verano. Según el presidente de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET), Carlos Prades, esta es una tendencia se mantiene «desde hace aproximadamente diez años».

«El mes de agosto ya no supone un parón absoluto y se asemeja al ritmo de julio», señala Prades, quien añade que, «aunque haya una menor actividad que en el resto del año, este 2019 se mantiene así».

Incluso los proveedores de Ford Almussafes, que permanece cerrada del 5 al 23 de agosto, han permanecido abiertos como consecuencia de la diversificación del negocio y con el objetivo de trabajar para poder satisfacer la demanda de los nuevos clientes durante este mes. Por su parte, el presidente de la Federación de Polígonos Empresariales de la Comunitat Valenciana (Fepeval), Diego Romá, apunta que, aunque no disponen de un índice objetivo de la actividad en las 150 áreas que cubre Fepeval, a nivel subjetivo aseguran que «sigue habiendo actividad en los polígonos a pesar del mes que es».

Así, Romá señala que este ritmo no solo se percibe en Valencia, sino que la misma cadencia muestran las áreas de Alicante. «Observamos la misma tónica que el año pasado, por lo que nos mantenemos en una senda de moderado crecimiento», señala el presidente de la federación. Asimismo, añade que esperan que esta tendencia se mantenga durante la primera quincena de agosto, ya que a partir del día 15, como consecuencia del festivo que afecta a toda España, «se nota una mayor bajada». A partir del puente, según Romá, empieza «el periodo más vacacional» que se mantiene hasta la última semana de agosto, cuando «se recobra un fuerte ritmo que sigue hasta septiembre». No obstante, Romá mantiene que la percepción es que se están registrando los índices habituales para esta época del año e incluso «observamos una mayor actividad respecto a agosto del año pasado». Por ello, apunta que «no vemos ningún índice alarmante» que supere la capacidad estival.

Pocas naves vacías

El gerente de Asivalco, Joaquín Ballester, señala que «son pocas las naves que están vacías de las 465 empresas que hay en Fuente del Jarro». Además, añade que esta situación se mantiene a pesar de que algunas de ellas «dieron vacaciones porque pensaban que habría en marcha unas obras que impedirían el acceso a parte del polígono». Asimismo, Diego Romá asegura que la actividad de los polígonos «sigue la tónica de 2018» y que «se observa un moderado incremento de la operatividad por el número de vehículos aparcados en las áreas industriales y el aumento de los atascos en los accesos». No obstante, el responsable señala que esto no significa que «se lleve el ritmo de hace diez años».

«En los últimos años se ha notado una mayor actividad de compraventa y alquiler y de grúas que construyen naves», señala Romá, debido a la mayor demanda de suelo industrial. Según el presidente de Fepeval, esta tónica se mantiene desde hace aproximadamente 4 años.

«Los interesados por suelo logístico preguntan mucho por naves de gran tamaño», señala Romá, quien apunta que incluso se llega a hablar de «miles de metros cuadrados». «La actividad logística ha sufrido un gran boom y buscan naves particulares», explica. «El stock existente de la época en la que se construyeron demasiadas no sirve porque es de tamaño medio-pequeño», lamenta Romá, quien celebra que el crecimiento industrial es importante porque implica un aumento del empleo de calidad y estable, «más que en cualquier otro sector».

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