Un baño de realidad del campeón

Valencia Basket - CSKA./EFE
Valencia Basket - CSKA. / EFE

El CSKA destroza al Valencia Basket a base de triples y de músculo dejando una sensación de impotencia en la grada | James desquicia a los bases taronja para liderar la rotura del partido en un estreno donde Quino Colom y Jordan Loyd fueron los descartes de Ponsarnau

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Welcome to the Euroleague. Bienvenidos a la Euroliga. El campeón del torneo no tuvo piedad con el Valencia Basket, al que acabó destrozando a base de triples y mostrando un músculo que en la actual Copa de Europa se paga a base de salarios millonarios. La liga del CSKA no es la de los taronja pero lo que sí que tendrá que aprender el conjunto de Ponsarnau a lo largo de torneo, quedan 33 jornadas por delante, es que cuando tenga enfrente a un equipo del potencial del ruso no debe bajar el nivel de concentración en ningún momento porque acabará con la cara pintada. El conjunto moscovita destrozó el partido al inicio de la segunda parte cuando olió la sangre del enemigo, los grandes no perdonan, y llegó a amasar una máxima renta de 58-86 con siete minutos por delante. Al menos, el orgullo final liderado por Tobey impidió que el marcador acabara en un tanteo humillante. Son mejores, sí, pero el Valencia Basket deberá aprender a competir estos partidos.

71 Valencia Basket

Vives (2), Abalde (2), San Emeterio (5), Motum (12), Tobey (14) -cinco titular- Marinkovic (3), Labeyrie (7), Dubljevic (12), Ndour (3), Sastre (7), Van Rossom (4) y Doornekamp (-)

96 CSKA Moscú

James (20), Hilliard (22), Kurbanov (2), Voigtmann (3), Hines (4) -cinco titular- Bolomboy (4), Strelnieks (-), Vorontsevich (13), Clyburn (12), Hackett (8), Antonov (2) y Baker (6)

PARCIALES:
17-24, 21-26 (38-50), 16-26 (54-76) y 17-20 (71-96)
ÁRBITROS:
Lamonica (ITA), Zamojski (POL) y Vyklicky (CZE). Eliminaron por faltas personales al local Doornekamp (m.34)
INCIDENCIAS:
primer encuentro de la fase regular de la Euroliga disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.435 espectadores

El CSKA demostró en el último segundo de la primera parte que en la Euroliga si parpadeas te lo pierdes. Los de Ponsarnau rozaban llegar al descanso con una renta desfavorable de seis puntos (38-44) pero se marchó con doce. En un visto y no visto. Hilliard aprovechó un desajuste defensivo para subir el punto 14 a su cuenta y el 38-47 con un triple pero, con tres segundos por delante, el Valencia Basket perdió el balón para que Baker anotara un triple esquinado en la última décima, así lo estimó el Replay, para helar a la Fonteta con el 38-50. El desgaste del segundo cuarto, donde los locales lucharon por remontar el marcador, terminó sin premio puesto que al paso por vestuarios se llegó con la máxima renta para el CSKA. De no haber cometido el doble despiste, la desventaja de seis no hubiera sino, ni mucho menos, un mal ratio para un equipo que se firmó en la primera parte un 9 de 27 en tiros de campo. El Valencia Basket resistió gracias a los tiros libres, 18 de 25, aprovechando que el conjunto de Itoudis no perdonó ninguna falta pese a que el listón puesto por Lamonica, el hombre que asumió todos los galones en la pista, fue cambiando a cada minuto.

El CSKA zarandeó en los primeros minutos a los valencianos, que acusaron los nervios del debut con un 2-11. Para presenciar la primera canasta en juego de los taronja hubo que esperar a un mate de Tobey (7-13) que aprovechó una buena asistencia de Van Rossom. Con Mike James dominando a su antojo el ritmo del partido, se llegó al final del primer cuarto con un 17-24 y el Valencia Basket con un 0 de 6 en triples. El juego exterior sufrió durante todo el encuentro, Colom y Loyd fueron los descartes, y nunca encontraron sensaciones. La clave llegó en el segundo cuarto. El Valencia Basket tuvo varias opciones de empatar ponerse por delante, con el 21-24 y el 24-27, pero Hilliard siempre estiró la renta. Desde ese instante hasta la máxima renta del encuentro el parcial fue de 34-59. Cuando un equipo mete 17 triples fuera de casa es imposible perder.