Las cuentas pendientes de Sastre y San Emeterio

Sastre y San Emeterio quieren quitarse su doble espina de la Eurocup. / manuel molines
Sastre y San Emeterio quieren quitarse su doble espina de la Eurocup. / manuel molines

El escolta jugaba en el Cajasol que cayó frente al Unics en 2011 y el alero en el Girona de Pedro Martínez en 2008 al que ganó el Joventut de Aíto El balear y el cántabro buscan su primer título en la Eurocup después de perder cada uno dos finales de la competición

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. Los jugadores del Valencia Basket supervivientes de la plantilla de 2017, la que perdió la final de la Eurocup contra el Unicaja, tienen hoy una oportunidad de quitarse esa espina. Para Joan Sastre y Fernando San Emeterio será una opción doble puesto que los dos compañeros comparten una curiosa historia que se ha convertido en una pequeña maldición que quieren cerrar esta noche. Ambos han disputado seis partidos en una final de la Eurocup, el de hoy será el séptimo, y no han sido capaces aún de levantar el trofeo al haber perdido las dos finales que han jugado.

Además del dramático duelo de 2017, Joan Sastre formaba parte del Cajasol Sevilla, con Joan Plaza en el banquillo y compañeros ilustres como Satoransky, Bullock o el valenciano Triguero, que perdió en 2011 contra el Unics en la final disputada en el Palaverde de Treviso (92-77). «Algún compañero de aquel equipo con el que sigo en contacto aún me escribe cuando llego a una final de la Eurocup. Nadie me tiene que decir a mí lo complicada que es esta competición», reconoció ayer antes de expresar en voz alta un deseo compartido con San Emeterio: «Parece que se nos resiste. Los dos hemos perdido dos finales y llegamos en la tercera al partido decisivo. Tenemos muchas ganas de quitarnos esa espinita pero, sobre todo, la más reciente, la de 2017, que es la que duele más. Ojalá que podamos levantar nuestro primer título. A la tercera tiene que ir la vencida».

Con respecto al paralelismo de la final contra el Unicaja, que también se resolvió en el tercer partido, el balear indicó que lo importante es ser fuerte de cabeza si llegan malos momentos en el choque definitivo ante el Alba: «Tenemos que estar fuertes mentalmente y preparados para todo lo que pueda pasar en el partido y que no se repita lo que ocurrió ante el Unicaja. Todos los detalles cuentan en una final y eso es lo que hemos aprendido de la derrota de Berlín». Sastre zanjó todo debate sobre la presión de actuar como local: «Si al principio de temporada nos hubieran puesto este escenario todos lo hubiéramos firmado con los ojos cerrados. Tenemos el partido decisivo delante de nuestra afición y en casa no hemos perdido ningún partido en esta Eurocup. La Fonteta va a arder, 'Foc is coming'».

El 13 de abril de 2008 San Emeterio perdió con sus compañeros del Girona, con Pedro Martínez de entrenador y Marc Gasol de estrella, la final del Palavela de Turín frente al Joventut de Aíto García Reneses, Rudy Fernández y Ricky Rubio (54-79). «No soy de pensar en esas cosas sino en lo que hay que hacer en la pista, en tener la cabeza en el plan de partido y en los pequeños detalles. Es la manera de aislarse y estar menos presionado en el partido», sentenció ayer al ser preguntado por ese precedente y la otra espina de hace dos años: «Hay compañeros que no estaban en aquella final pero creo que con el título de Liga de 2017 ya se olvidó. Son cosas que pasan y que no significa que tengan que volver a pasar. La Eurocup es un torneo complicado y, sobre todo, lo es para el que no lo juega». El internacional también se apuntó a tener toda la presión si eso significa jugar de local el partido decisivo: «Hemos luchado toda la temporada para ser el mejor equipo y tener esta opción en la Fonteta. Mi lectura positiva es que perdiendo el rebote y con el acierto que mostraron en Berlín tuvimos el partido en nuestra mano jugando fuera de casa».