La polémica por la Copa no amaina

Acción de Randolph a Singleton que no se sancionó. / efe/mariscal
Acción de Randolph a Singleton que no se sancionó. / efe/mariscal

Jugadores de otros clubes censuran que la entidad blanca avive la polémica y el exárbitro Betancor subraya que la tecnología se usó mal El Real Madrid eleva la tensión al exigir medidas por el desenlace de la final

AGENCIAS/R. D.

La tensión en el baloncesto español por el polémico desenlace de la final de Copa del Rey no amaina. Más bien al contrario. Después de que la ACB y la Asociación de Árbitros (AEBA) admitieran «errores» (en plural), el Real Madrid no se ha dado pro satisfecho y emitió a última hora de la noche del lunes. «El Real Madrid quiere manifestar que las explicaciones y valoraciones emitidas en ambos comunicados son lamentables, teniendo en cuenta la gravedad de lo sucedido», lamentó el club blanco en su propio escrito.

Aunque dice comprender los errores humanos que ocurren en cualquier deporte, «exige una respuesta clara a lo ocurrido con una jugada que es revisada por el trío arbitral en el 'instant-replay', y cuya decisión sorprendentemente es contraria a lo que establece el reglamento». El Real Madrid anuncia que a la vista de ambos comunicados «y ante la falta de respuestas concretas» a lo que consideran una «incomprensible» decisión de los árbitros, seguirá estudiando las medidas y actuaciones a adoptar «ante la enorme gravedad de los hechos».

Después de esto, en la jornada de ayer se siguieron produciendo reacciones, incluso desde fuera de los clubes implicados. Marcelinho Huertas, ahora en el Baskonia y con pasado azulgranada señaló: «Hubo errores para ambos lados y el resultado no hubiese cambiado».

El paulista no ocultó su análisis sobre las últimas decisiones arbitrales y las reacciones posteriores y consideró que «a todo el mundo le gusta quejarse de los árbitros, incluso a equipos que no suelen tener este tipo de problemas», pero apuntó que a los jugadores no les toca discutir: «Hubo errores claros que se han reconocido y los equipos implicados tendrán mucho que quejarse. «Nosotros cometemos errores y los árbitros no nos lo recriminan, así que tenemos que entender que ellos tienen que tomar una decisión en una fracción de segundo».

Más contundente fue Damjan Rudez, jugador del UCAM Murcia CB, quien manifestó. «Es difícil hablar de las quejas del Madrid, cuando es un club grande que no debería quejarse de nada, pero cada club, a su nivel, tiene su propia perspectiva de los arbitrajes».

El excolegiado internacional Miguel Ángel Betancor aseguró que lo realmente «trascendental» en la final fue «el mal uso» que se hizo de la tecnología. «Hay que diferenciar por un lado la falta de Randolph a Singleton, que es una clarísima acción antideportiva que no fue señalada. Ahí se habría terminado la final», indicó. «Lo que no puede ocurrir es que, de once imágenes de una misma jugada, al parecer los árbitros vieron solo dos. Habría que haber visto las once para salir de dudas y, en la jugada final, la clave era comprobar que el balón lanzado por el Tomic tocó en el aro y posteriormente fue taponado por Randolph», comentó. Reclamó la formación de especialistas que gestionen adecuadamente el 'instant replay' y tomen las decisiones digitales correctas.