Sorolla ya brilla en Londres

La reina Letizia y el príncipe Carlos de Inglaterra inauguran la exposición de Sorolla en la National Gallery./EFE
La reina Letizia y el príncipe Carlos de Inglaterra inauguran la exposición de Sorolla en la National Gallery. / EFE

La Reina Letizia y el Príncipe de Gales han inaugurado la gran retrospectiva sobre el pintor valenciano en la National Gallery

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

Joaquín Sorolla (Valencia, 1863-Cercedilla, 1923) ha vuelto a conquistar Londres, tal y como lo hizo en 1908, cuando, considerado como el «el más grande de los pintores vivos», expuso en la Grafton Galleries. Más de un siglo después, la National Gallery de la capital británica presenta 'Sorolla: Maestro español de la luz', una gran retrospectiva sobre el genio valenciano que reúne 60 obras de las mejores pinacotecas del mundo y de coleccionistas privados.

La Reina Letizia, junto al Príncipe Carlos de Inglaterra, en su condición de presidente de honor de la National Gallery, ha inaugurado esta tarde la exposición, que se podrá visitar hasta el 7 de julio. Han estado acompañados por el director del centro de artes londinense, Gabriele Finaldi y la presidenta de su consejo de administración, Hanna Mary Rotschild. Por parte de España han acudido el ministro de Cultura, José Guirao; el presidente de Acción Cultural Española, Ibán García del Blanco; y la directora del Museo Sorolla de Madrid, Consuelo Luca de Tena. Asimismo, desde Valencia, como representantes de la única institución de la Comunitat que ha prestado obra, en este caso '¡Triste herencia!', han viajado el presidente de Fundación Bancaja, Rafael Alcón, y la gerente de la entidad, Irene Guasque.

'Sorolla: Maestro español de la luz' está comisariada por Christopher Riopelle, conservador de pintura del siglo XIX de la National Gallery, quien ha contado con el asesoramiento de Blanca Pons Sorolla, bisnieta del artista valenciano y experta en su obra. «Entre Goya y Picasso, Sorolla fue el artista más destacado de España. Célebre autor, pintó temas sociales difíciles pero se hizo famoso por sus escenas de playa bañadas por el sol y sus exuberantes jardines. Nadie antes o desde entonces ha pintado la luz del sol mediterráneo como Sorolla», sostiene Riopelle.

La exhibición que se abrirá al público el próximo lunes se divide en siete partes. La primera de ellas centra el foco en el entorno más íntimo del pintor. Bajo el título 'La familia Sorolla en casa', incluye retratos de su esposa, Clotilde, así como de sus hijas, María y Elena. En esta estancia se exhiben obras como 'Clotilde con traje negro' (1906), perteneciente al Metropolitan de Nueva York; o 'María con mantilla' (1910), llegado de los fondos del museo del artista en Madrid, que ha prestado 26 creaciones de su colección.

En la segunda, bajo el nombre de 'Temas españoles: reputación internacional', la muestra se detiene en la década de 1890, «cuando España fue testido de un periodo de descontento social así como el colapso del imperio en ultramar», señala la National Gallery. Este es el momento en el que Sorolla inicia su carrera con una serie de lienzos monumentales ejemplificados en cuadros como '¡Y aún dicen que el pescado es caro!' (1894), llegado del Museo del Prado; 'La vuelta de la pesca' (1894), del Museo d'Orsay; o '¡Triste herencia!' (1899), de Bancaja.

La muestra prosigue con 'En la tradición española', una recopilación de retratos realizados por el maestro, entre los que se incluye 'Lucrecia Arana y su hijo' (1906), de colección privada; y 'El pintor Aureliano de Beruete' ((1902), del Prado. Ya en la estancia número cuatro, la National Gallery celebra el «amor de Sorolla por la luz del sol y el mar». Piezas icónicas como 'Chicos en la playa' (1909), 'Mediodía en la playa de Valencia' ((1904) y 'La bata rosa' (1916) completan una selección que, ineludiblemente, desemboca en el apartado 'Visión de España'. En ella se presentan estudios sobre la serie de grandes pinturas que el valenciano realizó para la Hispanic Society de Nueva York entre 1911 y 1919.

Los extraordinarios jardines de Sorolla copan la sexta parte, donde se presentan hasta una decena de sus representaciones más características. Para terminar, el último apartado rinde homenaje a «la fascinanción del pintor por representar a su familia en grandes lienzos. En el broche final de la exposición destacan creaciones como 'Paseo a la orilla del mar' (1909); 'Saltando a la comba. La Granja' ((1907); o la reconocida 'La siesta' (1911), una de las «pinturas más innovadoras de Sorolla que, con sus brillantes tonos verdes fluorescentes, bordea la abstracción».

El genio valenciano ha vuelto a iluminar Londres. Sus obras reivindican su influencia en la pintura de los siglos XIX y XX. Unas piezas que, además, después viajarán a la National Gallery de Dublín.