Mandan los toreros valientes

Cada vez se ven más mujeres corriendo los encierros. / aplausos
Cada vez se ven más mujeres corriendo los encierros. / aplausos

Comienza San Fermín con los miuras como los toros más legendarios

JOSÉ LUIS BENLLOCH

Siete de julio, hoy, comienza San Fermín y el toreo se contrae. Y respira hondo. Una mezcla de miedo y alegría combina a la perfección con la abundancia. ¿Quién dijo crisis?... No hay crisis, ni rechazo, ni fronteras, al contrario, las cifras crecen y crecen cada año y la ciudad se adapta a la demanda. Todos son bienvenidos. Con límites, los de la convivencia que siempre distinguió a los pamplonicas. Todo es exagerado en Pamplona. En realidad, es otra forma de ver la corrida, otro modelo, mucho disfrute, mucho toro, una empresa que no es empresa, «el que triunfa repite, el que torea cobra... y generosamente» es una ley acuñada con gran orgullo. Manda el toro, la fiesta y los toreros valientes, aunque siempre hay un resquicio para los más artistas. Pamplona es punto y aparte, la gran burbuja taurina y también social.

Desde hoy y hasta el Pobre de mí, el mundo entero despertará con la mirada fija en sus calles, en la cuesta de Santo Domingo, donde se refugian los grandes maestros cuando los años les han restado piernas y manda la cabeza; en la curva de Mercaderes, donde los antideslizantes han obrado el milagro y evitado las temidas montoneras; en la Estafeta, donde aparecen los fondistas; en Telefónica, donde ya se han templado los pulsos y corredores y toros alcanzan la mejor complicidad, ahí hay lucimiento, es para maestros; seguidamente se vislumbra el callejón de la plaza que invaden en primer lugar los petulantes, los que quieren y no pueden y se someten a la rechifla general a cambio de una foto o una entrada en la plaza por la barba. Es un bucle, un argumento sin fin y antes de que suene el chupinazo que avisa que los últimos toros han entrado en los corrales, casi en tiempo real, los medios darán cuenta de la velocidad de la carrera, de los milagros del capotillo, de las locuras de los guiris que no se enteran y acaban poniendo en un compromiso al santo, que no dará abasto para resolver tanta locura. Y qué decir de su plaza monumental partida en dos cada tarde, veinte mil almas, un mundo, la mayor de las encuestas, el sol y la sombra, en un bipartidismo radical que en aquel foro convive en paz y buen humor del que habría que tomar nota.

Valencianos en San Fermín

El mocerío valenciano que acude a los encierros ha logrado la aceptación de los corredores locales

En ese ambiente, desde siempre, incluso antes de la universalización que propició don Ernesto Hemingway con sus relatos, la presencia de valencianos ha sido proverbial. Acudían por negocio a la feria de ganado. Los rocines que se criaban en aquellas montañas eran los más apreciados para las labores del campo y sus caballos menudos y autóctonos, les haquetes pamploneses, las ideales por su viveza para engancharlas a las tartanas y cabrioles, y de paso, una vez allí, se premiaban asistiendo a las corridas de toros. Actualmente el mocerío valenciano acude a correr los encierros, arte en el que son maestros, tanto que han logrado la aceptación de los corredores locales que frecuentemente reniegan de los advenedizos que entorpecen el buen desarrollo de los encierros.

Nombres como el de Fernando Beltrán, de Faura, torero en la plaza y en la calle, que deja el despacho de abogacía y se vuelca en Telefónica, Alberto Torrechiva y Vicente Biendicho, que llegan desde Onda, Paco Devis, de Meliana, Juan Luis Marín, de Almazora, y un largo etcétera, ejercerán de representantes del toreo valenciano en San Fermín 2019, toda vez que en los carteles de la tarde no hay espadas de la tierra.

Los miuras

Todo gira en torno al toro. A Pamplona va lo más granado de cada divisa, los más espectaculares, los quieren, los pagan y se los reservan. Por una vez el toro comparte y hasta le roba protagonismo a los toreros. Puerto de San Lorenzo, Cebada Gago, Escolar, Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, Jandilla y sobre todo Miura, son los referentes toristas de este edición. Desde que debutó en la Feria del Toro, año 1959, la ganadería de Zahariche ha lidiado 52 corridas, ha sido la más premiada y ha dejado 16 heridos en los últimos 28 encierros. Miura y cierra la feria. Miura y cierra la fiesta.

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