«Siempre me ha gustado mucho el humor de Berlanga»

E director de cine Juan José Campanella. /IRENE MARSILLA
E director de cine Juan José Campanella. / IRENE MARSILLA

El realizador argentino ganador de un Oscar presenta en Valencia 'El cuento de las comadrejas', comedia en torno al séptimo arte

Laura Garcés
LAURA GARCÉSVALENCIA

El director de cine Juan José Campanella visitó ayer Valencia con motivo de la presentación en Kinépolis de su última película, 'El cuento de las comadrejas'. Se trata de una comedia negra que retrata la sociedad a través de los ojos de personajes del mundo del cine en declive. El realizador argentino, ganador del Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 2010, en conversación con LAS PROVINCIAS comenta aspectos de su último trabajo y también aborda otras cuestiones relacionadas con el séptimo arte.

–¿Qué quiere contar con esta película?

–Tenía ganas de hacer una película como las de antes, como esas que nos transportaban a otro mundo, con las que uno se reía y emocionaba. Una producción de esas en las que se veían vueltas de tuerca y cosas que no pasaban en la vida de uno. Eran películas más grandes que la vida.

–¿Es un homenaje al cine o a la vejez, a la experiencia?

–A todo. Más que homenaje al cine hay referencias, pero no al cine erudito. Los personajes son todos del cine y hablan de su vida como si fuera una película.

–Actores y actrices se quejan de que cuando van cumpliendo años les resulta difícil encontrar papeles. ¿Es una manera de reivindicarlos?

–Esperemos. Es verdad que es muy difícil en la que los protagonistas sean mayores porque el público mayor no va al cine, deja a poderla ver en casa. El cien siempre se ha ajustado al público y hoy hay un error de concepto sobre qué película ver en televisión y cuál en cine. Se dejan para este las de grandes espectáculos sin tener en cuenta que el cine también es para las grandes emociones. Uno se ríe a carcajadas en el cine y llora de emoción, algo que no me ha pasado prácticamente nunca con una serie de televisión. esperemos que, como todo va por ciclos, alguna vez alguien que va al cine y se emociona se dé cuenta de que no lo tiene en la televisión y vuelva alas salas.

–¿Le inquieta la competencia que suponen las series?

–Sí, no soy gran consumidor de series, si bien trabajo mucho en estas. Creo que los servicios de streeming son un paso importante. No puedo volver a ver una serie con cortes comerciales. Mi problema empieza cuando empieza a reemplazar ir al cine y acabamos viendo una película que no iríamos a ver al cine, simplemente porque está gratis.

–Le gusta la comedia. En 'Los cuentos de las comadrejas recurre a la ironía y el humor para tratar la decadencia y la soledad, ¿por qué?

–Una de las cosas que más me ha gustado siempre ha sido la comedia italiana, el humor judío y en España el representante de este humor fue Berlanga y me gusta mucho. Me interesa tratar los grandes temas a los que tenemos miedo como la enfermedad y la muerte, como en 'El hijo de la novia', con humor.

–¿Sirve también para enfrentarse a la vida?

–Sí, por supuesto. Cuando uno se ríe de algo lo baja a su nivel, no parece tan poderoso, ni tan intocable.

–Hay una frase en 'El cuento de las comadrejas' en la que la protagonista afirma que el Oscar sólo es un adorno. 

–Primero tengo que aclarar que yo no gané el Oscar, lo ganó la película, es un premio a todo el equipo. Simbólicamente significa mucho, no es un simple adorno aunque al final termina siéndolo con el paso de los años.

–Otra afirmación de los protagonistas es que el cine de antes no es como el de ahora, ¿cómo es el actual?

–Faltan dos cosas. Una empezó cuando la audiencia internacional empezó a tener mucho peso en la ecuación económica del cine de Hollywood. Entonces comenzó a abandonar el diálogo apostando por uno traducible a todos los idiomas. A mí me gusta el de los años 40, 50, 60 y hasta el 70, que es cuando empezó a cambiar. Otra cosa, ya de los 80, fue que la emoción comenzó a verse cursi. Todo intento de emocionar se veía como sobreactuación y ahora el cine no es tan inteligente como antes ni emociona como antes.

–¿Cómo ve el cine español? 

–No veo cine español porque no llega. Tenemos un serio problema de comunicación.La distribución está cada vez peor. Y aquí los servicios de streeming han servido. El énfasis está puesto en las series. Veo más programas de televisión de este país. La única cinta española que se ha estrenado este año en Argentina es 'Dolor y gloria'. Llegan las obras de directores establecidos o que han sido muy populares, pero que si no estás pendiente no te enteras.