El temporal provoca riadas y anega la Safor, la Ribera y barrios de Valencia

Uno de los camiones de los bomberos que quedó atrapado en el canal que discurre junto a la carretera CV-50, ayer, en Alzira. / jesús signes
Uno de los camiones de los bomberos que quedó atrapado en el canal que discurre junto a la carretera CV-50, ayer, en Alzira. / jesús signes

Las trombas inundan la Politècnica, dejan la capital colapsada, desbordan el río Vaca y cubren de agua un tercio de Alzira

J. MARRAHÍ/ O. DE LA DUEÑA /M. GARCÍA VALENCIA/GANDIA/ALZIRA.

La segunda embestida de los temporales de lluvia en este otoño en la Comunitat trajo ayer aguaceros con registros históricos. Las precipitaciones torrenciales sumieron a Valencia en el caos, anegaron casas, calles y accesos de la Safor y la Ribera. Además, un tercio de la población de Alzira acabó cubierta por el agua, con 20.000 vecinos afectados, y Algemesí quedó casi incomunicada. Los bomberos salvaron a una veintena de personas en peligro en sus casas o en el interior de vehículos atrapados en la Ribera, la Safor y l'Horta. Además, más de 33.000 alumnos se quedaron sin clase y hubo cortes en líneas de metro y retrasos en trenes. En Valencia se cerraron parques, jardines y cementerios, mientras las dos principales universidades clausuraban las clases vespertinas y zonas de la Politécnica acababan anegadas.

Durante esta noche, la capital del Turia y su área metropolitana se recuperaban todavía de los efectos de un aguacero histórico. Entre las 13 y las 17 horas, un frente de tormentas barrió esta zona y dejó hasta 60 litros en una hora en la capital. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), no llovía tanto en una hora en la capital desde hace una década.

El cielo cayó a plomo y el agua anegó casas y calles del distrito Marítimo o la zona universitaria de Valencia, los puntos más afectados. El campus de Tarongers y la Politècnica sufrieron severas inundaciones en medio del caos de alumnos para abandonar las instalaciones con sus vehículos. Tanto la Universitat de València (UV) como la Politècnica optaron por suspender clases para no poner en riesgo al alumnado en los desplazamientos.

Una veintena de personas tuvieron que ser rescatadas en tres comarcas

Además, cinco túneles de la ciudad fueron cortados, entre ellos en de la avenida de Catalunya. El colapso durante la tarde en los accesos a Valencia era generalizado. Tráfico contabilizaba colas que sumaban 40 kilómetros y se extendían por la V-21, la CV-35 (Pista de Ademuz), la A-3 o la V-30. La ronda norte se vio también muy afectada.

Calles convertidas en ríos

Las peores consecuencias del temporal se vivieron horas antes, con una madrugada de alta tensión en la Safor y la Ribera. La ciudad de Alzira, por ejemplo, vivió otra de esas noches que trajo a la memoria el recuerdo de la pantanada. Un buen número de viviendas y garajes quedaron inundados tras la caída de más de 100 litros por metro cuadrado en apenas una hora y 200 en toda la noche. Pocos conciliaron el sueño en en la capital de la Ribera Alta, donde el nivel del agua llegó hasta los 60 centímetros en algunas calles. Numerosos vehículos acabaron rodeados por el agua y fue preciso cortar cuatro carreteras. Según fuentes municipales, el agua cubrió aproximadamente un tercio de la población de Alzira, con unos 20.000 habitantes afectados.

Una docena de personas fueron rescatadas por los bomberos o por la Guardia Civil en la Ribera y dos vehículos del primer cuerpo de emergencias sufrieron vuelcos en zonas inundadas, aunque no hubo víctimas entre los efectivos. Uno de los momentos críticos se vivió en un chalé de la partida del Forn de Carrascosa, en Alzira. Los bomberos del Consorcio de Valencia salvaron a tres miembros de una familia, entre ellos un bebé de cinco meses.

En Polinyà del Xúquer, la Guardia Civil rescató a otra familia en la que también había un menor de edad. Según fuentes de la Benemérita, sus apuros consistían en que el agua «estaba a punto de entrar en el domicilio y les era imposible salir a una zona segura». Los agentes, con el apoyo de bomberos, pusieron a salvo a una mujer de edad avanzada con dificultad para caminar, un menor de un año y medio, la madre del niño y otro adulto.

Además de los daños en viviendas de Alzira, centros educativos como el colegio Gloria Fuertes o el IES Rei en Jaume se vieron afectados por la entrada de agua en sus instalaciones.

Los vecinos de Algemesí padecieron igualmente. La localidad amaneció prácticamente incomunicada durante y así permaneció durante algunas horas al anegar las lluvias sus principales accesos por carretera. Cerca de allí, en Benifaió, la caída de un pino provocó el corte del camí de Covetes.

Los pueblos de La Safor también sufrieron los efectos del histórico temporal. Dejó calles inundadas en Tavernes de la Valldigna por el desbordamiento del río Vaca y obligó a rescatar a cinco personas en la misma población. Además, el agua caída anegó buena parte de las localidades de Simat y Benifairó.

El Vaca desata el miedo

En Tavernes, la hora más angustiosa fue las seis de la madrugada. La crecida del Vaca empujó agua a raudales hacia el casco urbano y obligó a sacar todos los coches de la avenida Colón. Después, el nivel del río bajó, pero a media mañana los campos seguían inundados y hubo que socorrer a cinco personas que se vieron sin vía de escape en caminos rurales, entre ellas un niño. En Benifairó la gran cantidad de lluvia formó torrentes en todo el casco urbano. Las calles fueron ríos hasta bien entrada la mañana. En Simat, el agua corrió por las avenidas de La Safor y La Valldigna.

El desbordamiento del Vaca alcanzó la carretera N-332. El agua pasó por encima del asfalto, pero no llegó a cortarse la circulación. Sí fue necesario prohibir el paso de vehículos en la carretera que enlaza Tavernes de la Valldigna y Alzira.

Durante la madrugada, los bomberos atendieron medio centenar de emergencias relacionadas con las lluvias en las dos comarcas. Más de 33.000 alumnos se quedaron sin clase en los 16 pueblos de la Ribera y la Safor más afectados por las lluvias.

Tras una pequeña tregua matinal, el frente tormentoso que barrió por la tarde Valencia y su área metropolitana trasladó los incidentes a los pueblos de l'Horta Nord: nuevos rescates de personas atrapadas en coches, bajos y garajes inundados o calles inundadas pusieron en jaque a los vecinos de Alboraya, Paterna, El Puig, Puçol, Burjassor o Torrent, entre otros. Decenas de caminos y accesos a poblaciones fueron cortados. En sólo una hora, los bomberos realizaron siete rescates de vehículos atrapados y achiques en Alboraya y Rafelbunyol.

Las precipitaciones trajeron problemas al tráfico ferroviario, con cortes en cuatro líneas de metro y tranvía. Además, hubo cortes y retrasos en trenes: demoras de hasta casi una hora afectaron a la C2 de Cercanías, entre Valencia y Moixent, o a la C6 de Valencia a Castellón.

 

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