Santa Pola recibe como héroes a los pescadores del 'Loreto'

Llegada de 'Nuestra Madre Loreto' a Santa Pola./LP
Llegada de 'Nuestra Madre Loreto' a Santa Pola. / LP

Más de 200 personas brindan su cariño a los marinos que salvaron a los inmgrantes tras atracar en el puerto alicantino

J. A. MARRAHÍ Y EFE

Pasaban pocos minutos de las 10 horas y la silueta de 'Nuestra Madre Loreto' ya se dibujaba en el horizonte del Mediterráneo. Un día despejado después de los duros temporales que han sufrido en los caladeros en los últimos días. Los 13 del 'Loreto', los que fueron a por quisquilla y pescaron esperanza para 12 inmigrantes náufragos, ya están en casa. El barco ha atracado en Santa Pola.

«Hemos venido más de 200 personas, estoy muy nerviosa y emocionada«, narraba con voz inundada de ilusión Pepi Irles, armadora y madre del patrón del barco, poco antes de abrazar a su hijo y al resto de compañeros de mar. De la humedad del mar, a la de las lágrimas, el llanto de alegría y los apretones de varios segundos. Como en la repetida frase publicitaria, vuelven por Navidad tras su travesía más complicada. Entre quienes los han recibido con aplausos, confeti y a ritmo de batucada estaba también el esposo de Irles, José Durà. Hace 12 años él ya protagonizó un rescate parecido en el que salvó a 51 subsaharianos. También ha acudido la corporación municipal al pleno, incluida la alcaldesa Yolanda Seva. En unas semanas, el ayuntamiento prevé entregar a los pescadores unas distinciones por su acción humanitaria. Y entre la multitud, vecinos, pescadores, familias y hasta niños.

LP

El buque ha pasado más de dos meses en el mar y una odisea. Zarpó de Santa Pola el pasado 14 de octubre a la campaña de la quisquilla, pero el jueves 22 de noviembre su actividad pesquera se paralizó con el auxilio de los inmigrantes. «Volveríamos a rescatar a cualquier persona en apuros en el mar», reflexionaba el segundo patrón, Vicente Sempere, en declaraciones a LAS PROVINCIAS.

La falta de una decisión convincente por parte del Gobierno de España tuvo a los 13 del «Loreto» paralizados en el mar durante aproximadamente diez días hasta que finalmente se les autorizó a desembarcar a los rescatados en aguas de Malta. Fue el 2 de diciembre. Desde entonces, han intentado volver a lo suyo: pescar. Pero en los últimos días el mal tiempo los ha sorprendido en los caladeros y tanto los tripulantes como los armadores, padres del patrón del «Loreto», lamentaban una campaña «bastante floja». Pese a ello hay unas 13 toneladas de quisquilla.

Hace unos minutos, han sido recibidos en un ambiente de emoción y al grito de «valientes», como héroes. Aunque ellos no se sienten así. «Nosotros no somos héroes. Los héroes son de los tebeos y las «pelis». Nosotros somos sólo pescadores, gente normal y corriente con alma. Hicimos lo mismo que hubiéramos querido que hicieran con nosotros en una situación tan desesperada como la de aquella gente«, afirmaba Sempere. La tripulación ha agradecido la bienvenida levantando los brazos.