El profesorado de la concertada tilda la medida de «conspiración»

Manifestación contra los recortes de aulas de Bachillerato. / m. m.
Manifestación contra los recortes de aulas de Bachillerato. / m. m.

El principal sindicato del sector reclama al Consell que se posicione en defensa de los alumnos y trabajadores de los colegios

J. B. VALENCIA.

El sindicato Fsie Cv, mayoritario en la enseñanza concertada, reclamó ayer al conseller Vicent Marzà que «se plante» ante la decisión del ministerio de eliminar la demanda social de la próxima ley educativa y que «dé un paso al frente» en defensa de los 170.000 alumnos y los 15.000 profesores que estudian y trabajan en centros concertados en la Comunitat.

A juicio del sindicato la medida «pone en riesgo un sistema consolidado», por lo que consideró que el ministerio «está sembrando la discordia y abriendo la puerta a una reducción de la libertad educativa amparada en la Constitución y defendida por diferentes sentencias judiciales». A su juicio se trata de «una conspiración contra la enseñanza plural a la que el Consell debe oponerse». De no hacerlo, añadió la organización, Marzà «será cómplice de la regresión de la enseñanza que se plantea desde el ministerio y de la amenaza directa al futuro de los alumnos y los profesores. En sus manos está protegerlos o abandonarlos», añadió el sindicato en un duro comunicado.

«No se puede cambiar la voluntad de los padres ni el futuro de los profesionales a base de cierres, recortes y chantajes», señaló, al tiempo que recordaba que la enseñanza concertada «no es una escuela de segunda sino una escuela inclusiva, solidaria, integradora y necesaria en la sociedad española del siglo XXI». Por último defendió que «nunca ha sido ni será» subsidiaria, «como así lo ponen de relieve las últimas sentencias del TSJCV o las del Tribunal Supremo donde se constata que «forma parte del marco normativo constitucional y legal» basado en un sistema dual.

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