TIENEN RAZÓN PERO NO MEMORIA

Mesura, tranquilidad y prudencia con los imputados exigen ahora Compromís y PSPV, antes fans de la línea roja

María José Grimaldo
MARÍA JOSÉ GRIMALDO

Mesura, prudencia y tranquilidad. Esa es la receta que el portavoz del PSPV en Les Corts, Manolo Mata, recomienda a sus socios de Podemos cada vez que reclaman medidas contundentes con todos aquellos que reciben un sueldo público y siguen ostentando cargos en la administración pese a estar salpicados por la presunta financiación irregular de PSPV y Bloc que investigan cuatro juzgados.

Y no le falta razón, pero sí memoria a Mata. Sobre todo, para recordar lo que socialistas y nacionalistas decían y pedían cuando los imputados militaban en otras filas.

La hemeroteca recoge intervenciones de su antecesor en el cargo, Antonio Torres, que ayudan a combatir la amnesia: «El presidente de la Generalitat y del PP (entonces Alberto Fabra) debe pedir a todos los diputados de esta formación que estén imputados en alguna causa o investigados por la justicia que dejen su escaño. Tiene que ser valiente y exigir la salida de esos diputados de los escaños del Partido Popular».

También las de Francesc Romeu como vicepresidente y portavoz de la Ejecutiva Nacional del PSPV-PSOE: «Déjese de expedientes que no sirven para nada y tome decisiones contundentes y ejemplares». Eso exactamente, contundencia, es lo que ahora reclama Podemos tras conocerse las últimas imputaciones en el partido socialista.

El exalcalde de Benidorm, Agustín Navarro, hoy diputado provincial y por tanto con escaño, ha sido citado a declarar como investigado, antes imputado, el 14 de junio en la causa que se sigue por la presunta financiación irregular del PSPV. Con él, también tendrá que comparecer ante el juez el actual director adjunto de Egevasa, la empresa mixta de la Diputación de Valencia. Uno y otro tienen derecho a explicarse sin que se les condene de antemano. Sin duda. Pero ahora y antes.

Por eso Alberto Fabra cometió con su famosa línea roja uno de los mayores errores de su mandato presionado por quienes hoy piden mesura y prudencia y, también, por cuantos desde su partido le empujaban a ello. ¿Se acuerdan de aquella frase de los viernes tras el pleno del Consell cuando a Císcar se le preguntaba qué haría si fuera tal o cual imputado?

Mesura, prudencia y tranquilidad se receta ahora. Y parece lo razonable. También para el concejal de Fiestas, Pere Fuset, aunque esté imputado por fraccionamiento de contratos porque ni se le ha citado aún a declarar. Y para el igualmente dirigente de Compromís Enric Nomdedéu, secretario autonómico de Empleo e imputado por delito electoral.

Para ellos la hubieran querido otros altos cargos, como Eusebio Monzó, cuya imputación le costó la carrera profesional y él sabrá cuánto daño personal y familiar. Socialistas y nacionalistas no tuvieron entonces la prudencia, la mesura ni la tranquilidad que reclaman ahora para esperar la resolución del caso. Y se terminó archivando.

Fotos

Vídeos