MESTALLA, LA CUENTA ATRÁS

Cristina Grau
CRISTINA GRAU

El día invitaba a ver el partido en casa, en el sofá con una mantita y tranquilamente, sin sufrir. Además, el resultado del partido de ida en Villarreal ayudaba. Pero aún así pudo más nuestra devoción valencianista que el calor hogareño en una noche desapacible y, a pesar del diluvio universal, allí que nos fuimos. Mestalla no registró la mejor entrada de la temporada pero si fueron los más valientes. Y a ellos el club debería tenerles en cuenta si llegamos a Bakú. Eso sí es fidelidad. Ahí lo dejo. Queda ya muy poco para que acabe la Liga y la temporada toque a su fin y muchas emociones en juego todavía en ese tiempo. Y también queda muy poco para que Mestalla, nuestra casa, sea historia. El director general del club Mateo Alemany anunció hace unos días que el equipo jugará en el nuevo estadio a partir de la temporada 2022-2023. Y el anuncio, no por esperado, nos ha dejado tocados, casi hundidos. Sabíamos que este momento iba a llegar tarde o temprano. Se hablaba y mucho del tema pero hacíamos oídos sordos y dejábamos pasar el tiempo. Mientras los cimientos del nuevo estadio se desmoronaban, Mestalla cada vez se hacía más fuerte, y con él su afición y el equipo. Nos habíamos hecho a la idea de que había Mestalla para rato y que seguiríamos acudiendo paseando a la Avenida de Suecia. Pero la realidad es otra y ha llegado la hora. Mestalla tiene los días contados y cuesta asumirlo. A mí, imagino que como a muchos, nos hubiese gustado seguir toda la vida en Mestalla. Y es que los valencianistas pensamos más con el corazón que con la cabeza. ¡Y por eso sufrimos tanto! Sinceramente, lo de la venta de los terrenos a una cooperativa y toda la operación inmobiliaria que se está montando alrededor de este tema me preocupa poco, aunque sé que no debería ser así. Quizás esta falta de interés es debida a mi negativa a pensar que Mestalla va a desaparecer de mi vida. No imagino cambiar ese trayecto andando desde casa a Mestalla que tantos años he recorrido con mi familia. Hasta que llegue el día en el que tengamos que despedirnos, vivamos cada partido en Mestalla con pasión. Acudamos como el día del Villarreal, aunque caigan chuzos de punta, pensemos que cada partido será el ultimo. Yo sólo sé que el día que se plante una grúa en Mestalla para acabar con él, a mi no me encontrarán cerca. Es más, no creo que sea capaz de acercarme por esa zona en mucho tiempo. Mientras tanto espero que sigamos disfrutando de Guedes por muchos años, en Mestalla o en el nuevo estadio. Los dos goles contra el Betis y sus últimos buenos partidos, justifican su fichaje y, si no nos marean desde fuera, tenemos portugués para rato. Y hoy, ¿porqué no?, podemos asaltar el Wanda Metropolitano y seguir sumando y seguir soñando.