Efecto mariposa

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

El revoloteo de un insecto en unas coordenadas planetarias puede provocar un tsunami en la otra parte de la Tierra. El meteorólogo Edward Lorenz dio forma a este proverbio con un artículo que revolucionó los pilares de la ciencia: 'Previsibilidad: ¿debe el aleteo de una mariposa en Brasil originar un tornado en Texas?' Sus ideas abrieron el campo a explorar de la Teoría del Caos según la cual una pequeña modificación en la condición inicial de un suceso puede transformar su consecución futura y, por tanto, hacerlo imprevisible. Es el efecto mariposa. Los paradigmas sobre este fenómeno son cada vez más frecuentes. Hace unos días, varios empleados de algunas de las 14 tiendas de Zara en Hong Kong no pudieron abrir con puntualidad porque el barullo en las calles les impidió llegar a tiempo a sus puestos de trabajo. Rápidamente se extendió el rumor, difundido en un medio local, de que Inditex apoyaba las protestas contra Pekín. Las alarmas se encendieron en Arteixo y la compañía, históricamente reacia a posicionarse políticamente por sus intereses globales, se vio forzada a reaccionar contra el boicot que se le avecinaba. En un mensaje publicado en Weibo -el denominado twitter chino- se desmarcó del asunto: «Zara nunca ha respaldado una huelga y apoya el modelo de un país, dos sistemas». El mes de julio estalló la crisis más grave que sacude la urbe asiática desde que se desligó como colonia británica en 1997. El detonante fue un espinoso proyecto de ley de extradición que permitiría entregar a sospechosos locales y extranjeros a China. Buena parte de la población vio en esta reforma un peligro para sus derechos y libertades vigentes en su región autónoma pero ausentes en el resto del vasto territorio controlado por Pekín. Los activistas centraron sus acciones en el aeropuerto, el octavo más transitado del mundo, como altavoz hacia la comunidad internacional. Ahora, a las puertas del 70 aniversario de la fundación de la República Popular China el próximo 1 de octubre, la jefa del ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, acaba de anunciar que se retira el polémico cambio legal. Un viraje que ya no podrá silenciar el vuelo en Occidente de las demandas democráticas de los manifestantes.

Los independentistas, habilidosos en el manejo de la metáfora, han retorcido el efecto mariposa para deconstruirlo en el 'aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid'. A unas horas para la Diada más dividida a la que se enfrenta el soberanismo, han lanzado 'Cascos Grocs'('Cascos Amarillos'), una campaña que se estrena así en sus redes sociales: «Como dicen los hongkoneses, preferiríamos ser cenizas antes que ser polvo». Quim Torra ha avanzado que el separatismo, si hay sentencia condenatoria del Tribunal Supremo, imitará estas revueltas contra el régimen de Xi Jinping. El president comparó a China con España y a Catalunya con Hong Kong. La alegoría y el esperpento están solo a unas letras de distancia.