¡NI CON EL CENTRAL!

Pablo Salazar
PABLO SALAZARValencia

Hay que recordar una vez más la mítica frase del gran Alfredo di Stefano durante la etapa de entrenador dirigida a uno de sus porteros después de que encajara un gol absurdo: no te pido que atajes las que vayan dentro pero por lo menos no te metas las que van fuera, vino a soltarle el argentino con esa retranca que mezclaba a partes iguales sabiduría futbolística y muy mala leche. A los responsables políticos del ayuntamiento y especialmente a Compromís, partido que ostenta la Alcaldía, habría que decirle algo parecido: pase que te lleves mal con las grandes superficies, que intentes hacerle la vida imposible a negocios que dan trabajo a miles de empleados porque en tu libro rojo aparecen como la encarnación de todos los males, el capitalismo puro y duro y el responsable de la ruina del pequeño comercio... ¡pero al menos no te pongas en contra de los vendedores del Mercado Central! Y sin embargo, la coalición nacionalista no sólo ha conseguido enfrentarse a los grandes con los horarios comerciales y con un alcalde que señalaba a sus ciudadanos lo que tenían que hacer los domingos sino que ahora tiene en pie de guerra a los puestos del mercado más emblemático de la ciudad al querer acabar con el modelo de autogestión que funciona desde hace más de tres décadas porque asegura que legalmente ya no es posible. Bien es verdad que lo de enfrentarse a 'los grandes' tiene muchos matices y más de una excepción, porque no hay más que ver la emoción que sienten en la formación naranja cada vez que aparece en escena Amazon y lo calladitos que se quedan con los conflictos laborales que afectan a este gigante de la distribución, ni que Jeff Bezos fuera Daniel Ortega reprimiendo a sangre y fuego las manifestaciones en su contra y la izquierda española silbando y mirando para otro lado. Pero tiene mucho mérito que después de montar un mercadillo ambulante en la mismísima plaza del Ayuntamiento para dejar bien claro que este ayuntamiento está con el «xicotet comerç» al final tenga de los nervios no sólo a los señores del Ibex 35, que también, sino a los vendedores de frutas, verduras, pollos, encurtidos y demás productos que pueden encontrarse en el templo modernista y que quieren seguir haciendo lo que han hecho los últimos 33 años, a saber, gestionar ellos mismos las instalaciones. Pero con la Iglesia (marxista-leninista) han topado, los defensores de «lo público» no van a ceder tan fácilmente, ni aunque se les recuerde que fue un ayuntamiento socialista, ¡socialista!, quien puso en marcha la autogestión del Central. Si la leyenda cuenta que el Cid ganaba batallas después de muerto, Rita Barberá va a poder apuntarse, post mortem, el éxito de seguir siendo la alcaldesa de los mercados. Porque lo que es Ribó...