Alerta naranja en la provincia por lluvias intensas y vientos de hasta 70 kilómetros

E. P.ALICANTE

La Generalitat decretó ayer la alerta naranja (riesgo importante) por lluvias en el litoral norte de Alicante, Castellón y Valencia, que comenzaron ayer por la tarde y está previsto que se prolonguen durante el día de hoy, según ha informado el 112 CV en su cuenta de Twitter. En el litoral norte de la provincia pueden registrarse precipitaciones de hasta 50 litros por metro cuadrado en una hora y en toda la costa las rachas de viento alcanzarán los 70 kilómetros por hora, por lo que el día será muy desapacible.

Así, se esperan lluvias fuertes e incluso muy fuertes en gran parte de la Comunitat Valenciana y rachas de viento fuertes en Alicante.

La Agencia Estatal de Meteorología prevé lluvias intensas y rachas de viento fuerte en la mayor parte de la Península, Baleares y Canarias, hasta el martes 3 de noviembre.

Para hoy, se esperan chubascos intensos y «localmente fuertes» en el este de la Península, sobre todo en el entorno del Sistema Central. Las rachas de viento fuertes afectarán a toda la Comunitat, especialmente al litoral.

La Aemet sitúa en el nivel naranja para hoy a las dos provincias de Valencia y Castellón y a la mitad norte de la de Alicante. En el litoral norte de la provincia se prevén lluvias que pueden alcanzar los 50 litros por metro cuadrado en una hora y 100 litros por metro cuadrado en 24 horas, más intensas hasta las 12.00 de la mañana. En el interior y litoral sur, la alerta es amarilla, por precipitaciones de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora y 60 en 24 horas. Además, hay aviso amarillo por vientos que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora en todo el litoral.

La agencia apunta que, aunque «es probable» que mañana se produzcan precipitaciones, solo podrán ser fuertes en Cataluña. La situación de inestabilidad generalizada se ha producido por el desplazamiento por toda la Península de una depresión aislada en niveles altos, conocida como «dana», que ha coincidido con un centro de bajas presiones situado en el norte de África, que ha favorecido la entrada de vientos húmedos procedentes del Mediterráneo.