Las Provincias

«Mi abuela vendía en la calle antes de abrirse el mercado»

Hijos de Severina Bau se llama el puesto desde el que Fernando Gimeno se asoma cada día para vender pollos. Nada más que eso y nada menos. «Tengo de clientes a Ricard Pérez Casado, Clementina Ródenas y a Enric Morera», dice con orgullo el comerciante que empezó a trabajar a diario en 1955, cuando tenía 15 años, en el puesto de su familia. «Mi abuela vendía en la calle, antes de que estuviera hecho el mercado», dice. ¿Retirarse? De momento seguirá.