Las Provincias

Buscan al hombre que agredió y trató de ahogar a un policía local de Carlet

  • El agente, que estaba en un supermercado fuera de servicio, había afeado un mes antes al vecino que aparcara en un paso de cebra

«No fue una agresión aislada. Intentó matarme». El agente de la Policía Local de Carlet que sufrió una brutal agresión el pasado 29 de diciembre aún recuerda lo ocurrido en el interior de un supermercado de la ciudad. Un vecino, con quien había tenido un encontronazo un mes antes al afearle el agente que aparcara en un paso de cebra cerca de un colegio, lo reconoció en el interior de este establecimiento, la emprendió a golpes con él e incluso trató de asfixiarlo. A día de hoy, el agresor del agente sigue en paradero desconocido y está en busca y captura.

El agente recordó que en el mes de noviembre, cuando tuvo esta discusión con él con motivo del estacionamiento incorrecto, «ya me insultó y me dijo que me iba a reventar la cabeza». Cuando el policía local le dijo que le iba a denunciar, «se fue derrapando e incluso me golpeó un poco con el coche», por lo que se iniciaron los correspondientes trámites para la celebración de un juicio por esta actitud.

Un mes después y cuando este hombre, «conocido por su actitud violenta y por sus enfrentamientos», estaba en las cajas del supermercado, «me reconoció y volvió a por mí. Cuando le dije que ya hablaríamos en el juicio y me iba a girar, me escupió y me insultó». A continuación le pidió «que saliera a la calle con él y yo insistí en tratar de tranquilizarlo. Me lanzó un primer puñetazo y yo traté de reducirlo, pero al ser un hombre muy corpulento me fue imposible».

Posteriormente, según continuó relatando el policía, «y cuando estaba de rodillas, empezó a lanzarme puñetazos a la mandíbula y a la cabeza con gran velocidad a la vez que repetía que me iba a matar.

El agente, quien todavía sigue de baja médica y tuvo que poner en prácticas las tácticas de defensa de personal aprendidas, agregó que «al ver que no me dejó ko intentó estrangularme y, aunque me empecé a asfixiar, pude zafarme». El agresor, entonces, salió corriendo del supermercado y huyó. A día de hoy, sigue en paradero desconocido.

El policía, quien en todo momento mantuvo la consciencia, fue quien avisó a la Guardia Civil y al 112 y, posteriormente, acudió al centro de salud, donde fue atendido de heridas en la mandíbula y en la cabeza.

El Ayuntamiento de Carlet está estudiando de qué modo apoyará legalmente al agente.