Las Provincias

Podemos le sube el IRPF a Puig

Antonio Montiel, síndic de Podemos en Les Corts. :: EFE
Antonio Montiel, síndic de Podemos en Les Corts. :: EFE
  • El conseller de Hacienda acepta negociar con los podemitas una mayor subida de impuestos que la prevista por el Ejecutivo para las rentas de más de 30.000 euros

  • Montiel anuncia que su reforma fiscal obligará al presidente a pagar 400 euros más

Los podemistas aprovecharon las enmiendas a la totalidad del PP y Ciudadanos a la Ley de Acompañamiento (rechazadas por el tripartito) para presentar en Les Corts su propuesta de reforma del tramo autonómico del IRPF. La iniciativa retoca la modificación que hace un mes ya anunció el propio Consell, y que suponía cambiar las escalas actuales, vigentes desde 2014. Podemos pretende apretar a las tuercas fiscales a los valencianos que ganen más de 30.000 euros, también a los que registran rentas superiores a los 50.000 euros y, especialmente aquellos que la largo de un año superen los 65.000 euros de ingresos. Las intenciones del partido fueron ejemplificadas con nombre y apellidos: los del presidente de la Generalitat.

El síndic podemista en la Cámara, Antonio Montiel, lo explicó a las claras: «Nuestra intención es que paguen más los que más ganan y que lo hagan de manera más gradual de lo que proyecta el Ejecutivo. Y es que, un señor llamado Puig, con la reforma que propone el Gobierno valenciano pagaría 40 euros menos que actualmente. Sin embargo, si se acepta nuestra propuesta tendrá que abonar 390 euros más que ahora».

Puig cobra, según los datos de retribuciones que divulga la web de Transparencia de la Generalitat, 68.292,12 euros al año, además de una indemnización por residencia (es vecino de Morella) de 9.560,88 euros, lo que supone una retribución íntegra de 77.853,00 euros.

Es difícil saber si al presidente de la Generalitat (el único «señor Puig» presente en Les Corts) le disgustó ayer más esos 400 euros a pagar o la alusión directa y personal que recibió por parte del líder de Podemos en la Comunitat. El «señor Puig» no pudo ocultar un evidente gesto de contrariedad ante el comentario de Montiel. Sin embargo, el jefe del Consell no pudo comentar con personas de su confianza. En ese momento estaban vacíos los escaños vecinos al suyo y correspondientes a otros miembros del Ejecutivo, por lo que el dirigente socialista afectado por el gravamen pretendido por Podemos se levantó y abandonó el hemiciclo.

Montiel, que literalmente siente en su cogote el aliento de los que quieren ocupar su puesto (se sientan detrás de él en la Cámara) realizó una intervención en Les Corts poco amable para los socialistas. El portavoz podemista criticó la Ley de Acompañamiento por las «inercias burocráticas» de otros tiempos, consideró la normativa «manifiestamente mejorable» y anunció 40 enmiendas entre las que se incluye una rebaja de las tasas universitarias y la reforma del tramo autonómico del IRPF, que los podemistas destacan como una mejora del texto del Consell en el sentido de que «la presión fislca aumenta a partir de 60.000 euros» de bases liquidables. El partido morado sostiene que con su propuesta «únicamente pagarían más impuestos aquellas personas declarantes con bases superiores a 60.000 euros».

Presión fiscal

Sin embargo, la realidad es que, si bien rebaja el proyecto del Consell para los tramos de renta más bajo, éstos no se ven afectados por la renta, porque en su inmensa mayoría no la hacen. No obstante, Podemos sí sube más los impuestos a los tramos inmediatamente superiores a los 30.000 euros, en comparación con las intenciones del Consell. La principal diferencia entre la planificación del actual Ejecutivo frente a la propuesta de Podemos es que en los cotizantes que ganan entre 50.000 y 1200.000 euros la presión se incrementa mucho más. De ahí que Montiel pusiese como ejemplo al «señor Puig», y si no metió en el mismo saco al presidente de Les Corts, Enric Morera, fue por falta de tiempo para calcularlo, pues bien es cierto que al dirigente nacionalista la reforma fiscal podemista aún le saldrá más cara para su bolsillo que al jefe del Consell.

El partido morado justificó su reforma fiscal poniendo en duda algunos de los caballos de batalla del PSPV y Compromís, pues según Montiel hay que subir los impuestos «porque no hay garantías de que la Comunitat logre una mejora de la financiación ni inversiones del Estado a través de los Presupuestos Generales acordes a la población». El Consell, por su parte, reaccionó a las medidas podemistas señalando que está dispuesto a negociar un endurecimiento de la política fiscal con el fin de avanzar «en la senda iniciada el año pasado de hacer del sistema tributario valenciano un sistema progresivo». No obstante, el conseller de Hacienda, Vicent Soler, advirtió de la necesidad de que el coste sea «razonable»; es decir, que los cambios no rebajen la capacidad de recaudación.

Soler se mostró ayer «contento» con los pasos dados por el Consell, y afirmó que no se cierra «a ninguna negociación suplementaria para mejorar» el sistema fiscal si bien recordó que quiere ir a la mesa de negociación con el Gobierno central obre el nuevo sistema de financiación «habiendo hecho los deberes con coherencia». En este sentido, el conseller explicó que si es necesario hacer mejoras el Gobierno valenciano está «abierto a cualquier consideración», y aseguró que su intención es negociar, hablar y realizar cambios pero sin perder recaudación. Soler destacó que existe coincidencia entre Podemos y el Ejecutivo de la Comunitat «para revertir el aspecto regresivo» del sistema fiscal valenciano y ahora toca ver si se puede mejorar el planteamiento del Consell, atendiendo al coste fiscal.