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El VAR socava el despertar de Rodrigo

Eibar-Valencia. / EFE

El delantero marca 992 minutos después pero el Valencia sigue atascado en la Liga

Toni Calero
TONI CALEROEibar

Nació la Liga maldita para el Valencia y no hay manera de darle la vuelta a la situación. En Ipurua se dejó otro empate, el décimo de la temporada, y la sensación de estar incapacitado para encadenar dos triunfos que le den el oxígeno suficiente para volver a empezar. El campeonato no espera a nadie ni entiende de merecimientos, así que el conjunto de Marcelino continúa después de Eibar sin soltar lastre para poner tierra de por medio con la zona baja. Anoche durmió a nueve puntos de la Champions que hoy pueden ser diez.

El trecho duele como dolió el regreso a casa desde el corazón del País Vasco. El valencianismo dio el triunfo prácticamente por hecho durante la primera mitad, mientras los futbolistas trasladaron al césped todos los síntomas de recuperación posibles: sin sufrir en defensa, explotando la velocidad para sacudir al Eibar y por fin con el gol de Rodrigo, que persiguió la rendición en Ipurua y obtuvo el premio por pura insistencia. Luego, ya con dos lesionados camino de la enfermería, se hizo pequeño el Valencia con el rival olisqueando la sangre y apretando a Neto hasta estrellar la victoria en el larguero del brasileño. El punto no saca al Valencia de ese lugar sombrío del que debe escapar a toda costa, pero no ha sabido y sigue sin saber. La Champions es historia, la Europa League y la Copa están por venir y la Liga... La Liga se ha convertido en un martirio que atormenta al vestuario.

Entrar frío y sin empuje en Ipurua es un mal negocio porque al Eibar le gusta mandar como local: de los 20 puntos que suma en Liga, 15 los hizo en su estadio. El camino a este campo que va cogiendo mucho poso en Primera se empina dejando atrás cristales rotos de las fábricas abandonadas de la localidad y los rivales rara vez se encuentran cómodos en el parque de bolas del Eibar. Mendilibar y sus futbolistas son felices ante su público y aprovechan al máximo las peculiares características de Ipurua -ayer mellado por esa grada oeste sin público-, tan diminuto que obliga a no fallar los toques cortos mientras recurres una y otra vez a los balones largos. Al Valencia, pese a estar sobradamente avisado, le costó cogerle el punto al partido pero cuando lo hizo agujereó la banda de Peña para destaparse como un equipo voraz en la búsqueda de la portería de Riesgo y astuto para interpretar el juego.

Hace ya más de un año desde que Marcelino decidiera entregarse al fútbol de Parejo y Rodrigo. Ambos vivieron la cara dócil de la profesión mientras todo marchaba sobre ruedas; con la crisis de ideas y resultados quedaron tan expuestos como los que más. Recuperarlos es clave para el Valencia y cada brote verde se celebra como la resurrección. Ayer Rodrigo recordó al jugador que se ganó un hueco en el Mundial de Rusia y ofertas de muchos millones de euros. No hubo intento blanquinegro en Ipurua que no llevara la firma de Rodrigo. El hispano-brasileño, junto Cheryshev -obligado a dar un paso al frente por la lesión de Guedes- y Santi Mina, jugaron, bailaron y perdonaron al Eibar.

Por dos veces taponó Riesgo al Valencia en sendos remates de Rodrigo y Mina. Pero los lamentos no se convertían en fantasmas para el conjunto de Marcelino. Al contrario, a cada fallo le seguía otra ocasión. Fue así hasta el minuto treinta. Un brillante pase de Parejo a Wass lo aprovechó el danés para servir diáfano el tanto de Rodrigo. Qué liberación. 992 minutos después, el hispano-brasileño celebraba un gol con la camiseta del centenario. Desde agosto, en la visita del Atlético a Mestalla, estaba seco Rodrigo, útil para un millón de cosas según Marcelino pero cuyo acierto se detuvo en la pasada temporada. En Ipurua mojó. Y tan importante pareció el zarpazo que sonaba a imposible el decaer de un Valencia más convencido anímicamente tras pasar por encima del Manchester United.

Dos golpes seguidos

seguidosMina y Cheryshev aún desaprovecharían dos oportunidades más, con Mendilibar retorciéndose en la banda, antes de que Paulista y Coquelin cayeran. Forzó la recuperación el brasileño para estar en Ipurua y se desplomó el francés, sin oposición alguna, dejando al Valencia sin dos de sus futbolistas más combativos. Entraron Diakhaby y Piccini, permuta que llevó a Wass al extremo derecho y a Soler, al centro del campo. Pero ya nada fue igual. El Eibar salió de la caseta con una idea en mente: la de hacer sonar la histórica bocina de Ipurua, esa que hacía de despertador para los trabajadores de la ciudad en los años 70 y ahora se utiliza para avisar a los parroquianos de que su Eibar, o ha marcado, o está a punto de empezar otro partido.

El Valencia mutó hasta casi desaparecer del verde. Diop y Jordán se lanzaron a por Soler y Parejo, que se llevó varias broncas de Marcelino por perder balones en zonas prohibidas. El Eibar había volcado el juego definitivamente, pero necesitó del chivato del VAR para marcar. Fue mano de Gayà y el videoarbitraje cazó al canterano, así que Charles batiría a Neto desde los once metros para agradecer el presente. Los nervios entraron de lleno en el proceder del Valencia, que utilizó como único remedio los balones colgados para que Rodrigo y Mina detuvieran balón y tiempo y así, dar salida al equipo. En esos momentos y con un Eibar más errático en defensa de lo habitual, Peña agarró a Mina dentro del área, pero esta vez la acción se pasó por alto. Tampoco intervino el VAR en una mano posterior de Diakhaby. Todo lo sudado por el Valencia estuvo cerca de arruinarlo Cote tras un tiro de falta al larguero. Ni se movió el marcador ni se mueve un Valencia de 19 puntos con la Navidad a la vuelta de la esquina.

1 SD Eibar

Riesgo; Rubén Peña, Ramis , Oliveira, Cote; Orellana, Jordán, Diop, Cucurella (De Blasis, min. 68); Enrich (Escalante, min. 81), Charles (Kike García, min. 89)

1 Valencia CF

Neto; Wass, Garay, Paulista (Diakhaby, min. 41) , Gayá; Soler, Coquelin (Piccini, min.45), Parejo, Cheryshev (Torres, min. 81); Santi Mina, Rodrigo

GOLES:
0-1, min. 28, Rodrigo. 1-1, Charles, min. 55
ÁRBITRO:
Cordero Vega. Amonestó por el Valencia a Rodrigo.
INCIDENCIAS:
4.491 espectadores en el primer partido sin uno de los fondos en Ipurua.

 

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