Unos 300 inmigrantes del 'Aquarius' han salido ya del complejo de Cheste

Inmigrantes del 'Aquarius' en el complejo socioeducativo de Cheste. / Irene Marsilla
Inmigrantes del 'Aquarius' en el complejo socioeducativo de Cheste. / Irene Marsilla

Los técnicos del ministerio y de la oficina de extranjería de Francia están ultimando las entrevistas para las solicitudes de asilo

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

Han pasado poco más de dos semanas desde que la embarcación 'Aquarius' y otros dos buques de la marina y los guardacostas italianos llegaran a Valencia con 630 inmigrantes y más de la mitad de ellos ya se encuentran ubicados en recursos especializados, tanto viviendas sociales de entidades humanitarias (en la Comunitat y una decena de regiones más) como centros específicos de la Generalitat, principalmente.

En un primer momento, el grueso de estos solicitantes de asilo (unos 500) encontró su primer hogar en España en un albergue provisional organizado por los técnicos y voluntarios de Cruz Roja en el complejo educativo de Cheste, mientras que un centenar de menores no acompañados, que pasaron a estar tutelados por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, fueron trasladados a un centro de Alicante. Quince días después, quedan poco más de 200 en este emplazamiento, aunque del albergue provisional han sido reubicados en las residencias de estudiantes del complejo, después de que los alumnos internos abandonaran las instalaciones con motivo de la finalización del curso y la llegada de las vacaciones del verano.

Cruz Roja espera que en las próximas semanas el resto de migrantes abandone las residencias

En este tiempo, ha sido constante el goteo de traslado de grupos de inmigrantes a los pisos y recursos especializados. Al principio se han priorizado a los grupos más vulnerables, como las mujeres, especialmente aquellas con niños a su cargo, y las familias también con menores, por lo que, en la actualidad, en las residencias de Cheste quedan los hombres adultos solos, en su mayoría.

En concreto, a finales de la semana pasada se contabilizaban 215 refugiados en Cheste, menos de la mitad de los que llegaron el pasado 17 de junio. Así, son ya más de medio centenar los que han encontrado un nuevo hogar en Andalucía, Madrid, Navarra, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, el País Vasco y Galicia, mientras que el resto ya sido realojado en distintos municipios valencianos. Por ejemplo, una veintena de mujeres se encuentran ya en recursos específicos, mientras que Cáritas Diocesana ha acogido a varias familias y varones adultos -en total, 22 personas-. Una de estas familias se encuentra ya en Gandia. En esta línea, Ciudad de la Esperanza, centro de atención integral dirigido a personas que se encuentran en riesgo de exclusión social y situado en Aldaia, tiene previsto albergar a otros 20 inmigrantes, en este caso los menores no acompañados de mayor edad que fueron trasladados inicialmente a Alicante.

Desde Cruz Roja esperan que «en unas pocas semanas» el resto de solicitantes de asilo puedan abandonar ya el complejo de Cheste.

Los solicitantes de asilo han sido reubicados en una decena de autonomías españolas

En estas dos semanas en el complejo educativo, como ya detalló LAS PROVINCIAS, los migrantes han llevado a cabo infinidad de actividades, pero una de ellas marcará su devenir en Europa en los próximos meses y años: las entrevistas personales que han llevado a cabo tanto con técnicos del Gobierno central como de la Oficina Francesa de Protección de los Refugiados y Apátridas. En estas conversaciones, los solicitantes de asilo han tenido que detallar su periplo hasta llegar a Europa y explicar por qué huyeron de sus países de origen. Estas narraciones servirán a España y Francia para decidir si les conceden o no el estatuto de refugiado o algún tipo de protección internacional. Estas entrevistas prácticamente han finalizado ya, por lo que ahora los esfuerzos se están centrando en encontrar los recursos más adecuados para cada situación mientras avanza el proceso y se dilucida qué solicitantes obtienen las medidas de protección y cuáles tendrán que abandonar el país. Cerca de la mitad de ellos, en el momento de llegar a Valencia, mostraron su disposición a solicitar el asilo en Francia (por las facilidades con el idioma, ya que muchos de ellos provienen de países francófonos), de ahí que haya visitado Cheste un dispositivo de la oficina francesa para realizar también las entrevistas.

Además de las conversaciones con los responsables gubernamentales, el día a día de estos inmigrantes ha sido bastante variado. Como ya avanzó este diario, actividades lúdicas y deportivas, cursos de español, paseos por Cheste, partidos de fútbol por la televisión y conversaciones con sus familiares y amigos a través de Skype han centrado buena parte de su tiempo. Desde el primer momento, Cruz Roja se volcó con ellos y se respetó al máximo sus costumbres. Por ejemplo, los menús no incluyen cerdo para evitar que haya rechazo puesto que, en su mayor parte, proceden de países árabes.

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