El Gobierno encarga el quinto proyecto de regeneración de El Saler desde 2007

Obras de regeneración en un tramo de la playa de El Saler. / EFE/Manuel Bruque
Obras de regeneración en un tramo de la playa de El Saler. / EFE/Manuel Bruque

Transición Ecológica saca a concurso la redacción de un documento donde no se precisa el lugar de la extracción de arena para ampliar la playa

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Ocho meses para entregar el proyecto y un presupuesto de 57.120 euros. Así podría resumirse el quinto encargo que realiza el Ministerio de Transición Ecológica (antes Medio Ambiente) desde 2007 para regenerar las playas de El Saler, en este caso la zona conocida como la Devesa, en lo que parece una tramitación eterna hasta que la recuperación del litoral de la Albufera sea una realidad palpable. La inversión estimada alcanzar los 8,26 millones de euros.

El Boletín Oficial del Estado publicó hace unos días el anuncio del concurso, para el que se podrán presentar ofertas hasta el día 19. El objetivo es recuperar una franja de 5.000 metros de costa, un tramo sólo de lo que está pendiente, aunque curiosamente cuando parecía que la decisión estaba tomada hace años para que el aporte de material llegase de un banco de arena en alta mar a la altura de Cullera, ahora se deja sólo como una posibilidad.

La zona del proyecto será la playa de la Devesa, que va desde la gola del Pujol hasta la gola de El Perellonet. «Todo el tramo se encuentra integrado en la Albufera en forma de amplios sistemas dunares con abundantes especies de flora y fauna, entre otras el chorlitejo patinegro, ave que se encuentra en el listado de especies de protección prioritaria de la Red Natura 2000», se indica.

Los vecinos defienden la construcción de escolleras y el aporte de arena desde las golas colmatadas

Como muestra del gran valor ecológico de esta parte del litoral, se señala que «existen abundantes puntos de nidificación a lo largo de todo este tramo, lo que exigirá que en la redacción del proyecto se contemple con especial atención, la total integridad de estos espacios».

El propio pliego de condiciones recuerda lo que se ha hecho hasta ahora. En 2007 se publicó la «Estrategia para la sostenibilidad de la costa», un estudio realizado por una empresa para la Dirección General de Costas. Un año después fue el turno del informe «Extracción de arenas en aguas profundas para la alimentación de playas», de otra consultora y donde se sentaron las bases del estudio de impacto ambiental aprobado en noviembre de 2010.

Cuando todo parecía ya lanzado para iniciar las obras, por lo menos a juicio de los vecinos de la zona, llegó en 2011 un documento de inicio de «Recuperación del tramo de costa entre las desembocaduras de los ríos Turia y Júcar», redactado por una tercera consultora. El documento consta de tres tomos y contiene una «amplia información técnica y ambiental, así como una exposición de alternativas, diagnóstico y propuesta de solución ampliamente desarrollada». No fue suficiente esto y en 2012 llegó el turno de otro estudio con el mismo titular, aunque en esta ocasión se quedó sólo en dos tomos, según indica el pliego.

La lentitud exaspera a los vecinos de la Devesa: «Ciertamente, todas las playas ya están más que estudiadas y es hora de ejecutar los proyectos, que de una vez por todas restauren la regresión costera producida por las sucesivas ampliaciones del puerto de Valencia», indicaron.

Las mismas fuentes recordaron que en 2009 «se sometió a declaración de impacto ambiental un proyecto de extracción de arenas de aguas profundas para la alimentación de las playas y el Plan Rector del Parque Natural de la Albufera obliga a la protección de las playas frente a su regresión y amenaza de salinizar el lago».

El propósito de la regeneración, cuando se haga, es que la costa recupere el perfil que tenía antes de 1965, cuando empezaron las obras de urbanización y se construyó un paseo marítimo que contribuyó a alterar el litoral. La previsión de los técnicos es que la anchura crezca unos veinte metros.

La situación actual es de «prolongada regresión y consecuentemente se ha reducido el ancho de la playa, quedando expuestas las formaciones dunares del parque natural a los efectos de la inundación y erosión. Además, esta actuación es complementaria a la definida en la playa de El Saler porque «entre otros efectos mejorará la eficacia del sedimento vertido», en referencia a una regeneración ya realizada.

Fuentes vecinales recordaron que el CEDEX, una entidad dependiente del Ministerio de Fomento, aconsejó «una estrategia de actuaciones en toda la costa del sur del puerto de Valencia por lo que sólo queda una cosa: habilitar presupuestos y actuar. Los vecinos defendemos el aporte de arenas más la construcción de arrecifes semisumergidos».

Esto último ha sido uno de los argumentos sostenidos por las asociaciones de vecinos la Devesa y la Casbah, al reforzarse con estudio de la Cátedra de Costas de la Universitat Politècnica. También se aboga por la restauración de la pequeña escollera de la gola de Pujol. «Sólo mediante actuaciones integrales se puede acometer la restauración de las playas al estado anterior previo a los efectos regresivos del puerto». Por último, señalaron la urgencia de dragar esta gola, para recuperar parte de la playa con el material que se extraiga y que ahora dificulta el acceso de la fauna a la Albufera.