Cada sábado se celebran 30 despedidas de soltero en Valencia

Participantes en una despedida de soltero en El Carmen (Valencia)./Juanjo Monzó
Participantes en una despedida de soltero en El Carmen (Valencia). / Juanjo Monzó

Un estudio sitúa a Ruzafa, Cánovas, el Cabanyal y el Carmen como los barrios donde se concentran las celebraciones

MAR GUADALAJARA

La ciudad de Valencia vive cada fin de semana 30 despedidas de soltero por las calles de la ciudad, lo que supondría más de 100 al mes. La plataforma Convivir Ruzafa presentó ayer el primer estudio sobre el impacto de las despedidas y celebraciones en grupo en Valencia, enmarcado en una campaña informativa y realizado por la organización Controla Club. El balance mejora de un año a otro, pero refleja «las molestias que causan todas estas actividades en determinadas zonas y horarios», comenta el director de programas de la organización, Juan Barcala.

Los vecinos de Ruzafa, Cánovas, el Cabanyal y el Carmen son los que más lo sufren. El porqué de la elección es menos concreto. Según Barcala, tendría que ver con «la búsqueda de ambientes y zonas diferentes a las de residencia, son personas que viven en otros barrios y buscan oferta de ocio, lugares de moda o actividades lúdicas ».

La mayoría de los que festejan son valencianos. El 50% de las despedidas proceden de la propia ciudad, el 40% de la provincia y un 10% son grupos que vienen del extranjero, de entre los que Italia y Francia son los principales países de destino. Los grupos están formados por entre 10 y 15 personas, pero son las mujeres las que más organizan este tipo de eventos. El 65% de las reuniones son sólo de mujeres, el 20% son mixtas y el 15% son sólo de hombres.

Los hosteleros creen que son molestas para los clientes y no perciben un impacto económico, ya que el gasto no supera los 70 euros por persona

Con todo, el estudio apunta a un descenso de estas celebraciones de hasta un 30% en Valencia en el último año. Así, mientras los hosteleros reconocen que son un incordio para los clientes y no redundan en beneficio para los dueños, otros lo ven como una oportunidad. «Son molestas, la mayor parte de los hosteleros de Ruzafa no queremos reuniones multitudinarias en el barrio porque no nos interesan, no sé hasta qué punto realmente dejan un impacto económico, porque ellos llevan sus cosas, bebidas y comidas, y van de faranduleo por la calle, no entran en locales», explicó el portavoz de la Asociación por una Hostelería Responsable en Russafa, Luis Hortelano. El gasto de media por persona, según determina el estudio, es de 70 euros, pero pese a todo, el coordinador de la plataforma Convivir Ruzafa, Vicente Pizcueta, insistió en la importancia del ocio y el turismo, que suponen una oportunidad para muchos barrios como el de Ruzafa.

Desde la plataforma reconocen que no hay suficiente presencia policial en el barrio y su propuesta pasa por «la creación de un mediador civil que esté coordinado con los vecinos, da igual si es un alcalde de noche o otra figura, pero a veces no todo se resuelve con la policía», decía Pizcueta. Su intención es que el Ayuntamiento cree un Observatorio del Ocio para destinar una partida presupuestaria a medidas y recursos humanos que trabajen en el control del ocio desmedido, en concreto en el barrio de Ruzafa.

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