Los ciclistas podrán atar las bicis a las farolas y aparcar en las zonas de coches

Un ciclista circula por la acera en el centro histórico de Valencia./J. Monzó
Un ciclista circula por la acera en el centro histórico de Valencia. / J. Monzó

Los sindicatos policiales alertan de falta de personal para comprobar la velocidad de los patinetes en la ciudad

PACO MORENO y ÁLEX SERRANOValencia

La ordenanza de Movilidad eliminará la prohibición actual de anclar las bicicletas en las farolas, mientras que sí permanecerá la de hacer lo mismo en los árboles. Es una de las novedades de la normativa, cuyo borrador presentó el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, el pasado lunes y que todavía debe pasar por un periodo de alegaciones para su entrada en vigor.

Se trata, pues, de un documento provisional pendiente de revisión, pero que indica la voluntad del gobierno municipal de facilitar la circulación de bicicletas. La actual ordenanza, vigente desde 2010, señala la prohibición expresa de este tipo de estacionamiento. Está por ver si los candados deberán tener algún tipo de protección que impida rayaduras en la pintura de las farolas.

Otra de las novedades es que las bicicletas podrán dejarse en las aceras de más de 1,80 metros de anchura, aunque no haya aparcabicis. De esta manera se da respuesta sobre todo a los grupos de turistas que conocen la ciudad a bordo de la bici y carecen de lugar de estacionamiento. El mismo sistema servirá para que estos vehículos ocupen el lugar de estacionamiento destinado a coches, aunque con condiciones.

Las bicis podrán estacionar en las aceras de más de 1,80 metros aunque no haya aparcabicis

En este caso será necesario que estacionen de manera oblicua a la calzada y nunca suponiendo un obstáculo para el acceso a otros vehículos, bien desde la calzada o desde la acera. Tanto esta modalidad como la anterior se permitirá siempre que no haya aparcabicis a menos de 50 metros de distancia, aunque lo cierto es que la utilización de este último recurso será preferente y no obligatorio para los usuarios de la bici. Queda fuera pues en este borrador la opción de candar la bicicletas a verjas o enrejados de plantas bajas.

En los últimos meses se han producido denuncias por ejemplo de la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio, en cuanto a la utilización masiva de la reja de las torres de Serranos para el estacionamiento de bicicletas, lo que supone una infracción de la ordenanza actual de tráfico y también la vulneración de la normativa de conservación de los monumentos.

Otra de las incorporaciones ya conocidas será la referida a la circulación a contramano de bicicletas, tanto en ciclocalles como en zonas residenciales aún por definir. Esta ha sido otra de las reivindicaciones de las asociaciones ciclistas, para facilitar itinerarios y conexiones con carriles bici ahora aislados. El Ayuntamiento probó hace años este sistema en una calle de Campanar, aunque luego no desarrolló el modelo.

La normativa mantiene la prohibición de anclar a los árboles cualquier vehículo de dos ruedas

En cuanto a las zonas residenciales, un concepto similar se encuentra en el Plan de Movilidad de 2013 con la denominación de supermanzanas, áreas amplias donde toda la circulación interior está restringida a los vehículos a motor, salvo los autorizados por la ordenanza.

Mientras, los sindicatos policiales recelan de la nueva ordenanza. O, mejor dicho, de su aplicación efectiva en las calles de la ciudad. Jesús Santos, portavoz del Sindicato Profesional de Policía Local y Bomberos (Spplb), explica que si ya les cuesta hacer controles de velocidad a los coches, «como para ponerse con los patinetes». «El texto es una declaración de intenciones, pero hacerlo cumplir conllevaría una importante merma de efectivos en otros servicios», indica Santos, que además recuerda que en la unidad de tráfico de la Policía Local trabajan «unas veinticinco personas, más los 75 motoristas», lo que a su juicio hace inviable controlar la velocidad a la que circulan los patinetes. «Las ordenanzas son complejas y hacerlas cumplir es muy difícil», dice Santos.

Desde la sectorial de Administración Local de la Central Sindical e Independiente de Funcionarios (CSI-F) se mostraron más cautos. «Esperamos la exposición pública de la ordenanza anunciada», explican fuentes del sindicato. «Nos sorprenden las declaraciones del concejal en las que habla de medir la velocidad de los patinetes y que de ello ya se encargará la Policía Local. Suponemos que la concejalía de Seguridad Ciudadana habrá participado y tomará las medidas adecuadas para ese control de velocidad», señalan.

Además, dicen que «sorprende» la eliminación de la obligatoriedad de las bicicletas de circular por el carril bici, «habilitado para su circulación y donde los ciclistas van más protegidos». «Esperemos que el hecho de que también puedan transitar por la calzada, que implica un incremento del peligro, no provoque más atropellos», comentaron.

Los transportitas piden mejoras en la carga y descarga

Representantes de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte han trasladado esta semana a la concejalía de Movilidad un estudio con propuestas para agilizar la logística en la ciudad, que en parte ya recoge el borrador de la nueva ordenanza, aseguraron fuentes del gobierno municipal. Cómo agilizar la carga y descarga, optimizar el uso de las plazas y posibilitar que tanto el comercio tradicional como el reparto del comercio digital se realicen en la ciudad, fueron algunos de los temas tratados. Ambas partes manifestaron su acuerdo en la necesidad de impulsar medidas para reducir el impacto de la distribución comercial en los barrios y minimizar las molestias.

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