El derribo de un cuartel de la calle San Vicente se inicia tras 16 años de negociaciones con el Gobierno

En un primer término, una de las naves que se derriban./Damián Torres
En un primer término, una de las naves que se derriban. / Damián Torres

Los solares servirán para la construcción de 450 viviendas, muchas en régimen de alquiler, así como un jardín y un nuevo colegio público

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Corría mediados del mes de marzo de 2003 cuando los entonces concejales de Patrimonio y Urbanismo, Ramón Isidro Sanchis y Miquel Domínguez, viajaron a Madrid, a una empresa del Ministerio de Defensa en concreto, para iniciar las negociaciones de convertir dos viejos cuarteles militares en la calle San Vicente Mártir en zonas de viviendas y equipamientos públicos. Ayer, 16 años después, se iniciaron los derribos del antiguo colegio Santo Ángel de la Guarda, una de las últimas fases antes de la urbanización de todos los solares.

Los alumnos de ese centro escolar hace ya varios cursos que estudian en barracones en la calle Campos Crespo, cerca del hospital Doctor Peset. La demolición se hará en dos naves del colegio, al que debe seguir otras naves todavía en pie en el enclave delimitado por las calles San Vicente Mártir, Dolores Alcayde, Uruguay y Francisco Climent.

La operación se vincula a la del Parque Central por la cercanía de la playa de vías que lleva a la estación

Los 16 años pasados dan idea de la lentitud de este tipo de proyectos al afectar a varias administraciones. Primero era un porcentaje de pisos los que debían ser de protección oficial, lo que luego se aumentó, con el añadido de que formarán parte del parque público de alquiler. Todavía queda mucho para la entrega de llaves en este cuartel, en su día de Ingenieros.

En el cercano Parque de Artillería, en la parte recayente a Cruz Cubierta, también se realizaron los derribos y lo único que queda en pie es una extensión del colegio José Soto Micó. Las obras comenzadas esta semana tendrán una duración de dos meses, según señaló la concejala de Renovación Urbana, Sandra Gómez, quien destacó que la intervención del Gobierno permitirá la construcción de 450 viviendas públicas, un parque y el citado colegio público.

«Se trata de uno de los puntos negros urbanísticos de la zona del que además depende una dotación educativa que lindará con un nuevo parque», subrayó la edil, quien reivindicó que con esta actuación «se acabará con décadas de degradación». Recordó que esta operación se encontraba pendiente desde que en la década de los 90 estos terrenos dejaran de tener uso militar.

En la misma calle, las parcelas de otro recito militar están a la espera de nuevas edificaciones

En 2012, el Consistorio remitió a la empresa estatal SEPES informes favorables para las primeras obras de urbanización. El Ministerio de Defensa es el encargado de los derribos para que la empresa dependiente de Fomento comience la urbanización. Posteriormente, a través del Pla Edificant, el Ayuntamiento construirá un nuevo colegio.

Gómez destacó que esta intervención en vivienda forma parte del Plan 20.000 del Ministerio de Fomento para impulsar la oferta de pisos en alquiler. Valencia será la primera ciudad en la que se ponga en marcha esta iniciativa, dado que estas demoliciones dejarán el terreno preparado para que SEPES acometa las obras de urbanización del llamado PAI de Ingenieros.

«Además, este PAI tiene especial importancia dado que incluirá un parque en una zona con escasas zonas verdes, y permitirá la construcción del nuevo colegio Santo Ángel de la Guarda. Las más de 450 viviendas que se construirán serán de protección pública, muchas de ellas en régimen de alquiler. El Consistorio se encargará de construir el nuevo centro a través del Pla Edificant.