Julia seguía recibiendo mensajes cuando el móvil de su ex ya lo tenía la Guardia Civil

Julia. /J. MONZÓ
Julia. / J. MONZÓ

La detenida por el envío de los SMS dice que tanto ella como su amiga querían «hacerle pagar» unos supuestos abusos

J. A. M. /J. M. VALENCIA.

El absurdo al que llegó el complicado triángulo 'amiga-amiga-exnovio' alcanzó ya un grado sumo cuando algunos mensajes amenazantes que aparecieron en la pantalla del móvil de Julia llegaron precisamente cuando el celular del joven bajo sospecha lo tenía confiscado la Guardia Civil. Es decir, no había modo humano de que los enviara él y fue esto lo que dirigió las investigaciones a la más que probable manipulación telemática de otra persona.

La clave judicial radica ahora en saber si Beatriz se aprovechó de Julia, su ruptura con Marc y su admiración por el 'instagramer' italiano para sus propios intereses o bien estaban juntas en el asunto de los mensajes amenazantes.

Inicialmente, las sospechas cayeron únicamente sobre Beatriz cuando el pasado miércoles la Policía Nacional la arrestó por el pago en un hotel de Valencia con una tarjeta sustraída. Al ser interrogada por si había cometido estafas con su teléfono se creyó acorralada y confesó haberse hecho pasar por Marc con los mensajes amenazantes a su amiga. Y este punto enlazó con la investigación que ya llevaba en marcha la Guardia Civil sobre dicha situación que afectaba directamente a Julia y al joven.

Bea.
Bea. / J. M.

«Pasaba mucho rato enganchada al móvil, hasta el punto de decirle 'vale ya'»

Si bien Beatriz no incriminó a su amiga en un principio, sí lo hizo durante declaraciones posteriores. Según fuentes jurídicas, la versión que mantuvo es que se conocieron trabajando juntas en un tetería, que ella contrató los teléfonos que utilizaban las dos amigas porque Julia no podía justificar ningún tipo de ingreso y, contratando dos líneas juntas, les hacían descuento.

Y lo más relevante: aseguró que Julia había estado al corriente de todos los mensajes enviados. Sobre los motivos para intentar perjudicar a Marc, dijo que era por unos supuestos abusos sexuales del joven a Julia y que ambas querían «hacerle pagar». Y añadió que lo hacía porque «veía que Julia se sentía mal».

Mientras la jueza trata de desenredar el embrollo, Julia está investigada por los mismos delitos que su amiga, ahora enemiga: falsa denuncia y usurpación de estado civil. Y tiene, al igual que Beatriz, una orden de alejamiento respecto a Marc. Julia insiste que jamás imaginó que los terribles mensajes los mandaba su amiga y que es «otra víctima engañada». Confía en que la investigación de los móviles demuestre su inocencia.

Marc.
Marc. / J. M.

El caso de Bea, Julia y Marc

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