Con vistas al torrente

En España es habitual ver construcciones en puntos inundables /R. C.
En España es habitual ver construcciones en puntos inundables / R. C.

Hasta 45.000 viviendas están en áreas inundables, donde viven 720.000 personas con el riesgo estimado de sufrir una riada en diez años

Fernando Miñana
FERNANDO MIÑANA

El hispanista Richard Ford, un escritor inglés a quien le encantaba nuestra tierra, describía el Turia -en su libro 'Cosas de España: el país de lo imprevisto' (1846)- como un lecho seco como la playa al que solo se le concedía la denominación de río por cortesía hacia sus magníficos puentes. Ford explicaba que la amplitud de estos, de sus arcos, no era por capricho sino por prevención ante las lluvias torrenciales que de vez en cuando arrasaban con todo. Como la riada de 1957 que cambió la historia de Valencia y que aconsejó, como se hizo años después, desviar el curso del río varios kilómetros hacia el sur. Antes de este desastre que anegó la ciudad ya estaban documentadas más de veinte inundaciones desde el siglo XIV.

Cuarenta años después, un torrente desbocado causó una catástrofe en Badajoz, donde murieron 21 personas. Dos arroyos inundaron violentamente más de 1.200 viviendas del barrio Cerro de Reyes, construido en la confluencia de dos cauces que eran un secarral.

El torrente amenaza con desbordarse por las calles de la localidad malagueña de Rincón de la Victoria
El torrente amenaza con desbordarse por las calles de la localidad malagueña de Rincón de la Victoria / Salvador Salas

Más imprudente si cabe fue el camping Las Nieves, en Biescas (Huesca), una localidad que aún tardará varias décadas en dejar de ser recordada como el escenario del suceso natural más catastrófico del último cuarto del siglo XX en España. El negocio, uno de los campings más populares del Pirineo aragonés, estaba enclavado en el área directa del barranco de Arás, un error que costó 87 vidas y casi 200 heridos.

«Solo se ha frenado la construcción en zonas de riesgo por la crisis del ladrillo» Santiago martín barajas | ecologistas en acción

A pesar de estos tristes precedentes, en España sigue siendo habitual ver construcciones en zonas peligrosas en caso de lluvias torrenciales como las de estos días en medio país. No se toman medidas y hace unos días una nueva riada se cobró doce vidas en Sant Llorenç (Mallorca). «Es algo bastante extendido. Pensábamos que era algo propio del litoral mediterráneo, pero ocurre por todo el país», advierte Santiago Martín Barajas, portavoz del área de agua de Ecologistas en Acción después de haber analizado la situación y llegar a la conclusión de que hay cerca de 45.000 viviendas -además de polideportivos, centrales eléctricas, ambulatorios...- en zonas inundables. «Y según el Ministerio hay 720.000 personas que viven en zonas de riesgo con un periodo de retorno de diez años; es decir, que se estima que en diez años puede producirse una inundación donde residen. Y hay muchísimas más en zonas de riesgo con periodos de retorno de 50 o 100 años», añade el experto.

Ley 10/2001 del Plan Hidrológico

Artículo 28: I.
En el dominio público hidráulico se adoptarán las medidas necesarias para corregir las situaciones que afecten a su protección, incluyendo la eliminación de construcciones e instalaciones situadas en el mismo. 3. El Ministerio de Medio Ambiente promoverá convenios de colaboración con las administraciones autonómicas y locales que tengan por finalidad eliminar las construcciones y demás instalaciones situadas en zonas inundables que pudieran implicar grave riesgo.

Martín Barajas elogia el trabajo del Ministerio de Medio Ambiente porque ha cartografiado «todas las zonas de riesgo de España», pero lamenta que no se haga cumplir la ley 10/2001 del Plan Hidrológico Nacional que obliga a derribar todas las construcciones que haya en estas zonas. «Se ha edificado siempre y si se ha frenado últimamente ha sido únicamente por la crisis del ladrillo», sentencia.

Lluvias torrenciales

La situación es especialmente peliaguda en el litoral mediterráneo, donde cada otoño se sucede el fenómeno de gota fría o DANA (depresión aislada en niveles altos). «Es propio de nuestro clima: muy seco en verano y con lluvias, torrenciales o no, en otoño», advierte Paco Pastor, investigador de la Fundación CEAM (Centro de Estudios Medioambientales del Mediterráneo). «Es muy irregular. No tenemos un régimen de lluvias como en Galicia o el Cantábrico, que se repite año tras año. En el Mediterráneo podemos tener lluvias torrenciales y luego un periodo sin lluvias muy fuerte», señala Pastor.

«Hay más probabilidad de lluvias extremas en los próximos años» PACO PASTOR | CEAM

Pero ni todas las gotas frías traen aguas torrenciales ni todas las aguas torrenciales son por gota fría. Lo que sí parecen conceder los eruditos es que estos fenómenos se multiplicarán en los próximos años. «Debido a la inercia de la atmósfera, estos durarán un tiempo. Es decir, aunque se tomaran medidas para frenar el cambio climático, la inercia haría que aún se prolongara muchos años. Así que solo hay dos salidas: la mitigación, cambiando el modelo energético, y la adaptación, ordenando el territorio en función de esta realidad», resume el investigador.

Área inundable urbanizada en Espinardo (Murcia)
Área inundable urbanizada en Espinardo (Murcia) / G. Carrión

La Fundación CEAM ha realizado un estudio que concluye que la temperatura del mar está subiendo. «Y aunque las subidas y bajadas parece que son cíclicas, lo normal sería que estuviéramos en el momento de empezar a descender la temperatura, pero, según el estudio, no parece que vaya a ser así. Con lo que hay más probabilidad de precipitaciones extremas en los próximos años, aunque no tiene una relación tan directa».

La situación en el litoral es tan llamativa que un estudio de la Universidad de Alicante permitió averiguar que el 80% de la población encuestada había oído hablar del riesgo de inundación en su municipio. Y más de la mitad tuvo constancia de este riesgo por su propia experiencia.

Legislación «muy avanzada»

España tiene 1.342 zonas de riesgo de inundación, de las que 850 son fluviales, según el Sistema Nacional de Cartografías de Zonas Inundables. No es solo una amenaza vital porque, según los datos del Sistema Nacional de Protección Civil, las inundaciones causan pérdidas estimadas en 300 millones de euros anuales.

«Francia quiere basar su normativa en la de España» Diego Moxó | agencia catalana del agua

La normativa española, según Diego Moxó, director del área de Gestión del Medio de la Agencia Catalana del Agua, «está muy avanzada y, si hay un riesgo grave, ya no se construye. Otros países, como Francia, se quieren basar en ella para desarrollar la suya». Moxó cree que la «mayoría» de núcleos urbanos construidos en zonas de riesgo es «de antes de la ley del agua de 1985, pero aún quedan muchos en torrentes o barrancos». Según la información de la Agencia Catalana del Agua, «el 15% de la superficie urbana o urbanizable está en zonas inundables».

Coches aparcados en una zona de alto riesgo de riadas
Coches aparcados en una zona de alto riesgo de riadas / R. C.

La Agencia Catalana del Agua ha pusto a disposición de la población la actualización de las zonas con riesgo potencial de inundación. En la presente década, solo en esta comunidad, se inventariaron 45 episodios de inundación por lluvias y aumento del caudal de los ríos que acarrearon indemnizaciones por 21 millones de euros para 140 municipios.

Más de 700.000 personas en toda España viven con inquietud semanas como ésta en la que se ha decretado la alerta por lluvias torrenciales en varias provincias.

AL DETALLE

Las inundaciones más recordadas
El desastre de Sant Llorenç (Mallorca), donde han muerto doce personas, ha avivado el recuerdo de otras gravísimas riadas. Además de la de Valencia de 1957, en el último cuarto del siglo pasado hubo dos de gran importancia: la de Badajoz, en 1997, que se saldó con 21 muertos, y, un año antes, la de Biescas (Huesca), donde el torrente se tragó el camping Las Nieves y dejó 87 víctimas mortales.
1.342
zonas de riesgo de inundación hay en España, de las que casi dos tercios, unas 850, son fluviales. Dos muertos en Finestrat en un mercadilloTambién un mes de octubre, el día 21, pero del año 2011 la tragedia visitó en forma de terrible riada la localidad de Finestrat. Dos personas murieron y hubo cinco heridos cuando la lluvia arrastró todo un mercadillo situado en el cauce de un barranco que desembocaba en el mar. El Ayuntamiento alicantino prohibió la instalación de los puestos pese a las intensas lluvias.
300
millones de euros anuales cuesta a las arcas de las admnistraciones la factura por las pérdidas ocasionadas por las inundaciones, según el Sistema Nacional de Protección Civil.

 

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