Las mayores burradas al volante cazadas por la DGT

Un vehículo se incorpora a una carretera sin ceder el paso. / Atlas

Los drones de Tráfico graban a conductores que hablan por el móvil, circulan sin cinturón o que cometen graves imprudencias

ATLAS/EP

Despegan esta Semana Santa para controlar el tráfico desde el aire. Los drones graban a conductores que hablan por el móvil y a otros sin cinturón. Su pequeño tamaño les hace casi invisibles a los ojos de los conductores. Su misión, de momento, es reforzar la seguridad especialmente en las carreteras secundarias, pero atención porque en unos meses empezarán a multar. Las imágenes que toman se trasmiten a los centros de control casi de manera inmediata y de esta manera ayudan a descongestionar el tráfico en las carreteras que no tienen cámaras.

Por el momento, los drones se están incorporando poco a poco como complemento al trabajo que realizan las patrullas de helicópteros en la vigilancia de la red de carreteras «muy extensa» con la que cuenta España, de unos 160.000 kilómetros. Así, ayudan a que los desplazamientos por carretera -en Semana Santa hay previstos 15,5 millones de viajes de largo recorrido- sean «cada vez más seguros y cómodos».

Tráfico

Pese a complementar al trabajo de los helicópteros, no se descarta que, en un futuro, acaben sustituyendo a estos, dada su gran versatilidad, control y monitorización del tráfico. «Tal vez, en función de la tecnología y de la evolución del entorno regulatorio, se puedan convertir en sustitutos o alternativa a los helicópteros», augura el jefe de la Unidad de Medios Aéreos de la DGT, Rubén López Segovia.

El jefe de esta Unidad también destaca de los drones su «liviano» coste económico en caso de desperfecto o rotura de alguna de las piezas, así como su discreción (a una altura de más de 100 metros, son casi imposibles de distinguir en el cielo y no se oyen). En cuanto a las desventajas, por el momento las baterías solo permiten una autonomía de vuelo de unos 30 minutos, aunque los avances tecnológicos permiten que la autonomía sea cada vez mayor, según explica Segovia.

Ocho drones de tráfico vigilan ya las carreteras y envían imágenes a la DGT.
Ocho drones de tráfico vigilan ya las carreteras y envían imágenes a la DGT. / EFE/ Chema Moya

La DGT cuenta con 8 drones operativos

A fecha de hoy, la DGT cuenta con 8 drones operativos. Los hay de dos tipos: los Matrice 200, de color negro y con un peso de 6,2 kilos; y los Phantom 4, blancos y de 1,8 kilos.

Ambos pueden volar a una altura máxima de 120 metros, según lo marcado por ley, y llevan incorporada una cámara que es capaz de alcanzar una distancia focal de hasta dos kilómetros (zoom). «Gracias a la potente óptica de estos sistemas, vamos a poder detectar el interior del vehículo perfectamente», destaca también Segovia.

Esto permitirá que se detecten los comportamientos de los conductores al volante, como por ejemplo, si lleva o no puesto el cinturón de seguridad o si iba utilizando el móvil. Ambas son consideradas 'infracciones graves' y, por tanto, conllevan una multa de 200 euros y la retirada de 3 puntos del carné.

Actualmente, la Patrulla de Helicópteros de la DGT cuenta con 13 medios aéreos y con un equipo humano formado por 75 personas: 30 pilotos, 25 técnicos de mantenimiento, 11 operadores de cámara y 9 de personal administrativo, logística e ingeniería.

Para el manejo de drones, se han formado ya a 30 personas. Todos ellos han tenido que pasar por un curso de formación de 70 horas (50 horas de teoría y 20 de práctica). Por cada aparato en funcionamiento, hay detrás un equipo de 2 ó 3 personas: el piloto del dron, el piloto de la cámara del dron y, a veces, un asistente.

Este equipo, que trabaja sobre terreno, cuenta con unos aparatos portátiles de visualización de las imágenes grabadas por el dron, y que son remitidas a tiempo real al centro de control de la DGT, con sede en Madrid.

Con vistas a que estos mini-aparatos se incorporen definitivamente a la flota de medios aéreos de la DGT con el fin último de 'cazar' a los infractores, se espera que se amplíe su cobertura de vigilancia, así como su número para que su funcionamiento sea continuo, es decir, durante todo el año.