Ribó veta la vicealcaldía de Gómez y quiere coordinadores por encima de los concejales

El alcalde Ribó y la concejala Sandra Gómez, el pasado día 7 en la puerta del Teatro Rialto. /J. J. Monzó
El alcalde Ribó y la concejala Sandra Gómez, el pasado día 7 en la puerta del Teatro Rialto. / J. J. Monzó

El alcalde cree que la promoción de la edil socialista puede generar «más disfunciones que ayudas»

PACO MORENOValencia

La negociación entre Compromís y el PSPV-PSOE para formar el gobierno del Ayuntamiento de Valencia está muy lejos de ser una realidad, al menos tras escuchar ayer al alcalde Joan Ribónegando la opción a la socialista Sandra Gómez de que sea vicealcaldesa y leyendo después los comunicados de las dos formaciones con acusaciones veladas entre ellas en cada línea. Es más, el primero ha planteado un gobierno en solitario con diez concejales.

La comisión negociadora acabó el miércoles una vez más sin acuerdo sobre la vicealcaldía ni la oferta de Compromís de debatir sobre tres modelos de gobierno, con siete áreas distintas donde los socialistas se quedarían tres. Pero fue este jueves cuando surgió la crisis a primera hora de la mañana al rechazar Ribó de manera tajante la opción de promocionar a Gómez con este cargo, tensando la cuerda como nunca desde que empezaron los encuentros el pasado día 7 en el Teatro Rialto.

«No es una cuestión asumible» y «es totalmente innecesario», recogió la agencia Efe al preguntar al primer edil cuando bajó a la explanada de la plaza del Ayuntamiento a un acto con ACNUR. Ribó aseguró que esta figura no está contemplada en el reglamento de funcionamiento del Ayuntamiento y que puede generar «más disfunciones que ayudas» en el mandato. Previamente, había mantenido un encuentro informal con Gómez.

El primer edil se plantea gobernar solo si el PSPV no acepta sus condiciones

Defendió un gobierno similar al de los últimos cuatro años donde los socialistas «tengan una visibilidad adecuada» y exista una distribución de áreas «proporcional a los votos» de cada formación. Compromís aporta al gobierno de coalición diez concejales y el PSPV siete. «Entendemos que hay una visualización suficiente con la primera tenencia de alcaldía», aseguró el alcalde.

La formación ha puesto sobre la mesa un gobierno en solitario, según ha podido averiguar LAS PROVINCIAS, en el caso de que los socialistas no asuman este criterio, además de otro obstáculo que ha surgido en las negociaciones. Se trata del nombramiento de coordinadores de área que estarán por encima de los concejales, una posibilidad que ya planteó Ribó un día después de las elecciones y que rechazó entonces Gómez.

Sobre el gobierno en solitario, el primer edil rechazó sin embargo en público esa posibilidad. «No lo deseamos porque eso no ayuda a la estabilidad». De todos modos, deslizó que no están dispuestos a una coalición «a cualquier precio». Otras fuentes precisaron que esto último no ha llegado a la comisión negociadora, pero que sí es un planteamiento firme de Compromís frente al PSPV. En cuanto a los coordinadores, supondría el nombramiento de siete gerentes que estarían por encima de los cargos electos, con el añadido de que los tres que nombrara el PSPV para sus áreas dependerían también de la alcaldía. Es más, podría haber ediles socialistas subordinados a coordinadores nombrados por Compromís. Las mismas fuentes señalaron que sería necesario para ello cambiar el reglamento de funcionamiento del Consistorio.

Este control es algo que no está dispuesto a asumir Gómez, cuyo papel quedaría completamente subordinado. Los coordinadores se dedicarían a mediar entre ediles cuando se produzcan conflictos por la gestión, esto último bastante frecuente el anterior mandato.

«Quieren gobernar con los votos y los concejales del PSPV, pero no estamos dispuestos a una situación de vasallaje, sino de socios que comparten tareas de gobierno», añadieron fuentes conocedoras del proceso, quienes precisaron que «no es una cuestión de una vicealcaldía, sino mucho más, de cómo se entiende un gobierno de igual a igual».

Las palabras del alcalde no sentaron nada bien en las filas socialistas, dado que Sandra Gómez ha hablado desde el primer día de un «liderazgo compartido» y un gobierno que tome en común todas las decisiones. «El pasado mandato no fue así», admitieron en su entorno.

Fuentes socialistas señalaron tras conocer las palabras de Ribó el paralelismo entre el modelo que propugnan y el que ha alumbrado el Consell tripartito. Desde el PSPV reclamaron un «modelo a imagen del Botànic, donde los partidos que lo conforman estén representados, compartan las decisiones y consigan un mestizaje efectivo».

La oferta de Compromís del pasado miércoles pasa por siete áreas de gestión, de las que tres serían para los socialistas, y que haya diez tenientes de alcalde, con cuatro para el PSPV. La primera tenencia y seguramente portavoz del gobierno municipal sería Sandra Gómez.

«Hasta la fecha Compromís se ha negado a hablar sobre el modelo de gestión compartida y ha puesto sobre la mesa la opción de gobernar en solitario o donde las decisiones se tomen en coalición», aseguraron las mismas fuentes.

Los socialistas dijeron que las elecciones municipales «evidenciaron que no es momento de planteamientos autoritarios, sino de gobiernos compartidos de coalición. Un gobierno en solitario sería una irresponsabilidad y es una decisión que depende de quien tiene la capacidad de decidir», al referirse a Ribó. A principios de julio, como plazo tope, el alcalde debe repartir las delegaciones con el nuevo organigrama. En ese momento se verá si mantiene su rechazo a la vicealcaldía y la figura de los coordinadores.

«Apostamos por un gobierno de coalición», indicaron desde Compromís, para añadir que existe una «base consistente con el PSPV» que se ha plasmado en un programa de gobierno común. «Poner por delante del gobierno municipal el interés porque haya una vicealcaldía es anteponer los intereses personales a los colectivos para la ciudad, que votó por una mayoría de izquierdas con el liderazgo de Joan Ribó. Unos resultados que, en algún momento, todas las partes deberán reconocer», replicaron a los socialistas.

Por el contrario, desde el PSPV indicaron que «nadie tiene mayoría absoluta y esto hay que asumirlo sin miedo a la pluralidad», para plantear a Compromís que «tiene que elegir entre la vía del Botànic o la autoritaria», para finalizar diciendo a sus posibles socios que «vuelvan a la mesa de negociación y descarten un gobierno de un único partido en cualquiera de sus formas. En caso contrario, que Ribó aclare que esa es la opción que ha decidido sin buscar más excusas». Desde Compromís negaron que se levantaran del grupo que busca un acuerdo. La comisión negociadora se reunirá hoy de nuevo, a la espera de avanzar.

La primera junta de gobierno del mandato se reunirá hoy con cinco miembros y el propio Ribó. Por parte de Compromís acudirán Isabel Lozano, Giuseppe Grezzi y Sergi Campillo, mientras que los designados por el PSPV son Sandra Gómez y Ramón Vilar. Esta sesión se celebrará para aprobar 61 expedientes, aparte de los que se lleven por vía extraordinaria. Entre ellos, pagos a empresas, adjudicaciones pendientes y las primeras contrataciones de asesores, donde la excepción es el PP, que todavía no ha presentado a nadie. En total, tres nombramientos de cargos de confianza para alcaldía, seis para Compromís, otros tantos para el PSPV y tres para el grupo de Ciudadanos. El pasado mandato se acordaron 51 puestos.

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