El análisis de los politólogos: «La izquierda en bloque va a pagar los platos rotos»

Una persona posa junto a un moral que representa a Pablo Iglesias y Pedro Sánchez besándose. /Alejandro García (EFE)
Una persona posa junto a un moral que representa a Pablo Iglesias y Pedro Sánchez besándose. / Alejandro García (EFE)

Los expertos ven complicada una investidura en septiembre tras los duros reproches entre Podemos y PSOE. Los académicos apuntan a que el desencuentro personal entre Sánchez e Iglesias ha sido uno de los principales escollos de la negociación fallida

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

¿A quién va a pasar más factura esta investidura fallida? ¿Por qué finalmente ha sido imposible el acuerdo entre PSOE y Podemos? ¿Qué va a pasar a partir de ahora? Tres preguntas que recorrieron ayer todo el país y a las que los académicos -politólogos y sociólogos- tampoco tienen respuestas unánimes, aunque sí que hay algunas llamativas coincidencias.

«Los platos rotos los va a pagar la izquierda en bloque», afirma tajante Ángel Cazorla Martín, vicedecano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada. Sus afirmaciones, con algunos matices o quizás menos rotundidad, sí que son compartidas por la mayoría del mundo académico consultado.

«Lo van a pagar todos los partidos, pero más el PSOE, Podemos y en menor medidas los socios coaligados. Aunque todo va a depender de la batalla por el relato que este jueves mismo han iniciado los partidos de Sánchez e Iglesias», matiza el profesor Juan Montabes, uno de los responsables del Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa), el 'CIS andaluz'. «El más beneficiado de esta lamentable situación de ingobernabilidad sin duda va a ser el PP. Casado ha sabido mantener un inteligente silencio», apostilla Montabes, quien apunta a que Ciudadanos también va a estar en el bando perdedor de esta investidura fallida porque su electorado «esperaba que ayudara a la gobernabilidad».

Castigo abstencionista

El vicedecano Cazorla es el que más claro tiene que el castigo electoral se va a centrar en la izquierda, «sobre todo por la vía de la abstención». «En primavera hubo una alta participación excepcional. La izquierda se movilizó como hacía tiempo que no lo hacía por el miedo al auge de Vox. Si hay repetición electoral es difícil que esa movilización se vuelva a repetir porque Vox ya se ha normalizado», detalla el académico. Pero ese punto no va a ser el único que penalice a la izquierda, según Cazorla. «Va a haber elementos de castigo adicionales porque los votantes de izquierdas no van a entender que PSOE y Podemos hayan sido incapaces de llegar a un pacto de mínimos y que solo se hayan dedicado a discutir sobre asientos y ministerios. Van a perder muchísimo», concluye.

Ángel Valencia Saiz, catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Málaga, coincide con sus colegas, pero con matices. «El que más va a salir perjudicado de todo esto, por encima de los partidos, va a ser el propio país. Demuestra que somos incapaces de salir del bloqueo político después de cuatro años. Vivimos en la interinidad, en una política de bloques y bloqueo que no han sabido superar los partidos de izquierdas», apunta el académico.

«Tacticismo»

Matices también ve Ivan Serrano, profesor de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya. «Tanto PSOE como Podemos han aparecido como partidos preocupados del tacticismo y de las carteras y no de los programas. Eso, desde luego no les va a beneficiar, pero lo importante es quién va a aparecer en los próximos días como más culpable de esa situación de bloqueo», apunta el profesor catalán.

Y en esa 'guerra por el relato' de los sucedido en estos últimos días, anticipa Serrano, va a ser determinante qué trasciende de las causas de ese fracaso. Y en ese relato va a ser importante lo que se va a conocer de «la guerra de egos» entre Sánchez e Iglesias. En este punto, sí que el veredicto de los académicos es unánime. Una de las principales causas de que la investidura no haya prosperado ha sido la mala sintonía personal entre los dos líderes. «Una mala relación que ha llegado al extremo de que Sánchez ha fijado unas condiciones muy elevadas como la de vetar a la cabeza de lista del otro partido. Esa exigencia ha hecho inviable la negociación», apunta Montabes.

«Lucha de egos brutal»

«La lucha de egos entre Sánchez e Iglesias ha sido brutal y ha provocado heridas muy difícilmente restañables en el futuro. El 'no' a Pablo Iglesias ha provocado un recrudecimiento de las exigencia de Podemos, hasta el punto de llegar a posiciones maximalistas, en la antítesis de las posiciones de Estado que necesitaba el país», abunda Cazorla. Ángel Valencia Saiz también habla de ese «problema de piel» entre los dos líderes de la izquierda y cómo esa mala relación no ha ayudado al acuerdo. «Ha habido un problema de sintonía que se ha traducido en la guerra de carteras, no era un desacuerdo programático», zanja el especialista.

Entre los académicos, solo el profesor del 'CIS Andaluz' cree posible un acuerdo entre Podemos y PSOE antes del 23 de septiembre para evitar elecciones. El resto apunta que precisamente los duros reproches entre las dos formaciones y en particular la falta de sintonía de sus líderes va a hacer difícil evitar los comicios del 10 de noviembre.

Cazorla, además, subraya un factor que podría hacer más difícil la investidura en septiembre: la inminencia de la sentencia del procés, tal y como avisó ayer ERC. «Si con el clima actual de cierta tranquilidad ha sido imposible, no lo veo nada fácil en septiembre», zanja el vicedecano.

Más información