Hacienda cierra el grifo de gasto a las consellerias en el séptimo mes del año

El conseller de Hacienda, Vicent Soler, interviene en presencia de la vicepresidenta, Mónica Oltra. /J. Signes
El conseller de Hacienda, Vicent Soler, interviene en presencia de la vicepresidenta, Mónica Oltra. / J. Signes

El departamento de Vicent Soler veta nuevos compromisos de pago por la mala situación de las cuentas autonómicas

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

El año ha acabado para la Generalitat Valenciana. Al menos en lo que al gasto se refiere. La Conselleria de Hacienda ha pedido al resto de departamentos de la Administración autonómica que no comprometan ninguna cantidad más de las que ya tienen reconocidas y deberán apañarse lo que queda de año con la parte del presupuesto que tienen ya retenida pero que aún no está gastada. Es decir, el grifo del gasto se cierra en el séptimo mes del año, con casi media anualidad por delante.

El departamento que dirige Vicent Soler ha pedido ya al resto de consellerias que se anulen los documentos de retención de crédito, según argumentan, por motivos de eficiencia. Pero lo cierto es que el conseller de Hacienda ya viene reconociendo en las últimas semanas que el cierre del ejercicio va a ser muy duro. Hasta el punto de que ese pesimismo se ha materializado ya, como preludio del cierre de presupuesto, que cada año se produce más en otoño y menos en invierno.

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La decisión, que ya ha sido comunicada a las consellerias, implica un cierre casi total del gasto que no esté ya comprometido. Es decir, del que no se haya producido ya o esté aprobado que se produzca, lo que deja a los distintos departamentos de la Generalitat en una complicada situación. Atados de pies y manos. Por poner un ejemplo, ninguna de las nuevas consellerias podrá iniciar ningún nuevo proyecto, ni las que ya existían podrán consolidar los que ya tienen porque todo lo que no hayan comprometido ya de su presupuesto deberá ser retenido. Un recorte de gasto en toda regla que no ha sentado demasiado bien a los socios del Botánico, que ven en la decisión de Hacienda una asfixia económica a las políticas que gestionan en sus departamentos. Desde Hacienda, sin embargo, restan importancia a la jugada y la enmarcan dentro de un plan para trabajar sobre las inejecuciones. Es decir, sobre todos los fondos que a final de año siempre se quedan sin haber ejecutado porque se acaban no haciendo. «El conseller de Hacienda cuenta con la responsabilidad y la solidaridad de todos y cada uno de los miembros del Consell», señalaron ayer fuentes de su departamento, que explicaron que su departamento quiere mandar un mensaje al Ministerio de que la contención es piedra angular de la política valenciana.

Presupuestos negociará con cada área para recortar de las partidas que no se ejecutarán

El estado de las cuentas de la Comunitat ha sido ya objeto de las reprimendas de casi todos los organismos fiscalizadores. Desde el Ministerio de Hacienda, a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Pero la situación de bloqueo político en España amenaza con apretar un poco más la presión sobre la Comunitat y el resto de autonomías. Primero, por las dificultades para gestionar nuevos ejercicios con un presupuesto prorrogado de manera doble y, segundo, por el parón en la negociación de la reforma del sistema de financiación autonómica. Ayer, sin ir más lejos, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya explicó que la llegada de las entregas a cuenta se complicará para las comunidades, ya que no se puede realizar con un Gobierno en funciones. Esas entregas ascenderían, en el caso de la Comunitat, casi a 450 millones de euros.

El parón en la llegada de fondos y en la generación de nuevos pagos se suma a la preocupación ya generalizada entre los proveedores de la Generalitat por el aumento en el plazo en el que cobran sus facturas. Un empeoramiento de la situación de las cuentas públicas que, sin embargo, no ha impedido que el nuevo Consell del Botánico haya disparado el número de altos cargos, asesores, estructuras administrativas y nuevas entidades. Sin embargo, la foto financiera real es contraria a esa exaltación del gasto público que conlleva la formación del nuevo gobierno autonómico, según se desprende del último dato conocido, el martes y que sitúa el déficit en cifras peores que hace un año.

El Gobierno pide a Sanidad control sobre las partidas para farmacia

La Conselleria de Sanidad está obligada a remitir antes del 15 de septiembre a los ministerios de Sanidad y Hacienda toda la documentación requerida sobre el gasto farmacéutico y sanitario. Desde Madrid se ha remitido una comunicación al departamento de Sanidad valenciano para recabar información de los ejercicios de 2017 y 2018 «en el marco del instrumento de apoyo a la sostenibilidad». La información, según fuentes de la conselleria, se está elaborando para remitirla durante la primera quincena de septiembre.

Para el área que dirige Ana Barceló el control del gasto no debe significar en ningún caso un recorte de la prestación sino la racionalización de los recursos disponibles. Desde los ministerios de Sanidad y Hacienda se ha remitido a varias autonomías un requerimiento para que controlen al máximo el gasto en esto campos y que ejecuten un plan para poder administrar mejor los recursos. La Comunitat Valenciana es uno de los territorios más afectados por el descontrol del déficit y la ausencia de diques para poder controla el gasto en las consellerias sin que se vean afectados lo servicios. La infrafinanciación es para el Consell el mayor problema.

El Ministerio de Hacienda hizo públicos a principios de semana los datos relativos a las necesidades de financiación de las CC AA, correspondientes al mes de mayo de este año. Para la Comunitat Valenciana, los gastos superaron en 670 millones de euros a los ingresos. En términos absolutos, se situó como la segunda con un déficit más abultado, sólo por detrás de Cataluña que supera los 1.100. En términos relativos, el 0,58% del PIB que suponen esos 670 millones dejan a la Comunitat como el quinto peor dato de todas las autonomías. El tope de déficit para 2019 fijado por el Gobierno con las CC AA en el Consejo de Política Fiscal y Financiera se situó en el 0,1% del PIB, de manera que el dato de la Comunitat supone multiplicar casi por seis ese límite. Aún resulta más llamativa la comparación con el mes de mayo de 2018. Desde el Gobierno valenciano, el conseller de Hacienda Vicent Soler ha venido remarcando que mientras no se lleve a cabo una reforma del sistema de financiación autonómica que mejore los ingresos que recibe la Comunitat, será complicado abordar el colapso en el que se encuentran las cuentas autonómicas.

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