Empresarios afines al hermano de Ximo Puig compran Televisión de Castellón

Ximo Puig, presidente de la Generalitat. / efe
Ximo Puig, presidente de la Generalitat. / efe

La familia Adell Bover adquiere la cadena líder de la programación local de la capital de la Plana

- Burguera
- BURGUERAValencia

Si hubo un día en que una ardilla podía recorrer España saltando de árbol en árbol sin pisar el suelo, desde ahora hay una provincia, Castellón, donde una familia puede revisar el mapa mediático con la satisfacción de sentirlo muy próximo. El conglomerado de medios de comunicación privados con gran presencia en Castellón tiene un denominador común, que es la vinculación de una manera más o menos cercana con la familia Puig, la del presidente de la Generalitat. La familia Adell Bover, propietaria de varias empresas dedicadas al negocio de las televisiones locales, ha comprado Televisión de Castellón, hasta ahora en manos de Marina d'Or, presidida por Jesús Ger, que con la venta se desprende de un medio de comunicación con gran calado en el mercado audiovisual de la capital de La Plana, según adelantó 'Castellón Plaza'. La transacción permite a la familia Puig fortalecer su influencia en el mapa mediático de la provincia, a cuyos medios privados de alcance más destacado (prensa, radio y televisión) está estrechamente vinculada.

El presidente de la Generalitat mantiene un paquete de unas 200 acciones en el periódico Mediterráneo de Castellón, una participación valorada en cerca de 178.000 euros. El diario lidera la prensa en la provincia.

Francis Puig, hermano del jefe del Consell, dispone de títulos accionariales en empresas como Comunicación dels Ports o Mas Mut Produccions, que colaboran muy estrechamente con las empresas de la familia Adell Bover: Kriol Producciones y Canal Maestrat.

Las familias Puig y Adell se han presentado en diversas ocasiones al alimón en concursos de subvenciones de todo tipo, y se facturan entre ellas de manera habitual, pues comparten contenidos, una colaboración que también mantenían, aunque de modo menos intenso, con Televisión de Castellón, en manos del conglomerado inmobiliario Marina d'Or hasta su actual venta, fruto de la cual el canal pasa a manos de los Adell Bover, que cuentan, de este modo, con un canal que lidera el panorama audivisual local tanto en la capital de la Plana como en toda la comarca. La familia también participa en la gestión de otras empresas del sector como Comunicación Plana Baixa (en La Vall d'Uixó) o Bicuda Produccions.

Entre unos y otros, todos bien avenidos desde hace muchos años, cuentan con licencias que dan cobertura audiovisual a prácticamente toda la provincia de norte a sur. Igualmente, en el campo de la radio, varias emisoras con una importante audiencia también están vinculadas a los Adell Bover.

El PP: «Estamos en alerta»

«Y a toda esa situación que implica al mercado de la comunicación privado, hay que añadir la sintonía que profesa la televisión pública valenciana, À Punt, con las políticas del Botánico, que no se encuentra precisamente con mucha oposición en el sector mediático de la provincia», señala el portavoz del PP en la Diputación de Castellón, Vicent Sales, quien señala que «estamos en alerta, vigilantes».

El dirigente popular subraya que su partido «respeta toda la actividad del mercado, las compras y ventas, pero es que en lo relacionado con Ximo Puig y su familia llueve sobre mojado», en referencia a la reciente compra de Mediterráneo por Editorial Prensa Ibérica (EPI) tras aprobarse una quita de la deuda del Grupo Z, anterior propietario del periódico castellonense, con el que el jefe del Consell admite una conexión desde hace décadas.

«No tenemos por qué dudar de la legalidad de la compra de Televisión de Castellón, pero éticamente, esta concentración de medios afines al líder socialista es contraria a la lógica democrática», argumenta Sales, para quien el «control de los medios» por parte de los afines al presidente Puig es «impresionante».

Investigados por las subvenciones y por pactar precios

À Punt detectó hace unos meses a tres productoras pactando precios para un concurso por valor de más de 60.000 euros. Una de esas empresas era Comunicacions dels Ports, vinculada a Francisc Puig, hermano del presidente. La firma se retiró. Kriol Produccions y Canal Maestrat, de la familia Adell Bover, fueron excluidas al descubrir que entre las tres habían cerrado precios al céntimo. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia investiga este asunto. Kriol y Canal Maestrat también están siendo investigadas por la Agencia Antifraude al hallar posibles indicios de corrupción al presuntamente falsear el contenido de sus proyectos y justificar los gastos para recibir subvenciones. Kriol presentó el proyecto Telescola y justificó la ayuda con pagos a firmas vinculadas a Más Mut y Comunicacions dels Ports, ambas vinculadas a Francis Puig.

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