El PP critica que Puig proteja a un sector público con mil millones de deuda

Instalaciones de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, una de las empresas del sector público. / j. monzo
Instalaciones de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, una de las empresas del sector público. / j. monzo

Los populares reclaman que los recortes que plantea el Consell sean en estos organismos, que aseguran que se han convertido en «agencias de colocación»

A. DE JUANVALENCIA.

Diseñado el nuevo gobierno del Botánico, donde el ejecutivo valenciano dispondrá de 330 cargos entre el Consell, asesores y entidades públicas, ahora quedan pendientes decenas de nombramientos de un sector público compuesto por 44 entidades. Esta serie de empresas públicas, que constituyen un Botánico paralelo, están en el punto de mira del PP, que ayer criticó que acumula una deuda de 1.000 millones de euros.

El portavoz de Economía del PP en Les Corts, Rubén Ibáñez, denunció ayer que en sólo cuatro años las empresas del Consell acumulan esta cantidad de pérdidas que no se pretende atajar pese a que desde el Gobierno central reclaman ajustes. Esta gestión se resume para los populares «en deuda, incumplimientos permanentes y un auténtica máquina de colocar gente». «Estamos ante un sector que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha convertido en un «colocodromo», ya que apuntó que se ha incrementado el presupuesto de personal en un 41% durante la anterior legislatura, indicó.

Ibáñez aseguró que estas pérdidas en las arcas valencianas, suponen un «escándalo» ya que mientras el Botánico «se rasga las vestiduras» porque tiene que hacer recortes, incrementa en 688 millones el presupuesto de estas empresas, un 33,8% más», explicó. El diputado popular aseguró que sólo en las sociedades mercantiles y de derecho público, el presupuesto en personal se ha incrementado en un 41%, lo que supone 251 millones de euros, mientras que el gasto corriente de las empresas públicas se ha incrementado un 32,1% respecto a 2015. Ante esta «situación de descontrol», Ibáñez instó a Puig, a hacer trabajo de cirugía aunque afirmó que al jefe del Consell no le interesa utilizar el bisturí ya que considera el sector público es una «administración paralela donde puede colocar gente sin problemas mientras los ciudadanos valencianos siguen pagando».

En este sentido, manifestó que «es una vergüenza que Puig se ponga a nombrar cargos como si no hubiera un mañana y después anuncie recortes». Por lo que Ibáñez aseguró que Puig se ha aplicado la teoría de «primero yo, después yo y después recortes», por lo que exigió «una respuesta clara a la hora de ejecutar políticas viables y económicamente saludables para las difíciles arcas publicas».

Ibáñez también cargó contra el conseller de Hacienda, Vicent Soler, después de los recortes de gasto anunciados por su departamento para septiembre. «El señor Soler, que es el mago de las cuentas, no presupuesta las cantidades necesarias y, a lo largo del año, viene haciendo modificaciones hacia el sector público». Asimismo, defendió la gestión del sector público que su formación realizó durante los diferentes gobiernos autonómicos. «El balance del PPCV fue la supresión de cincuenta y ocho entidades con un coste de reducción para las arcas públicos de 2.833 millones de euros», reivindicó.

«Hoy tenemos rigor»

El vicesecretario general del PSPV-PSOE y síndic socialista en Les Corts, Manolo Mata, en respuesta a lo expuesto por Ibáñez, señaló que con el Botánico el sector público valenciano «ha dejado de ser ese cajón en el que todo el que pasaba se llevaba algo de dinero» y defendió que «hoy tenemos rigor» en nuestras cuentas públicas y transparencia. Además, aseguró que se ha hecho un «gran trabajo de racionalización y reorganización», ya que se han eliminado aquellas entidades superfluas o improductivas, mientras que se han mantenido «aquellas que cumplen una función pública».

Mata aseguró que una forma de mejorar la transparencia ha sido hacer públicos los movimientos bancarios de todas las entidades, de acuerdo con la Ley de Cuentas Abiertas. Además, de la aprobación de decenas de masas salariales «frente al descontrol anterior». Por último, Mata apuntó que Puig ha puesto fin a todo aquello que creó una Comunitat en la que «había enchufados por doquier, sueldos oscuros, fundaciones y empresas públicas inútiles».