Ricard Camarena, recibido en Valencia entre aplausos y abrazos tras conseguir su segunda estrella Michelin

Ricard Camarena saluda al equipo de su restaurante en Valencia./Ricard Camarena
Ricard Camarena saluda al equipo de su restaurante en Valencia. / Ricard Camarena

El chef se muestra convencido de que en el restaurante de Bombas Gens «caben tres estrellas»

EFE

Ricard Camarena, que acaba de lograr la segunda estrella Michelin para su restaurante homónimo ubicado en el ambicioso espacio cultural Bombas Gens de Valencia, está convencido de que en este espacio gastronómico «caben tres estrellas« y asegura que junto a su equipo lucharán por conseguir esa tercera distinción.

«Es pronto para decirlo, pero, con el paso de los años, con trabajo y constancia, es un objetivo que podemos lograr«, defiende el cocinero valenciano, que en declaraciones a EFE valora que el espaldarazo logrado este miércoles en Lisboa »se ha resistido pero llega en el momento justo« y «el más dulce» de su carrera.

Reconoce que, «si hubiera llegado antes» esa segunda estrella Michelin en la Guía de España y Portugal 2019, «habría sido muy bienvenida», pero lo hace ahora «con un equipo muy cohesionado, muy trabajado y muy preparado para defender esto con mucha solvencia».

«Vamos a luchar por ella -la tercera estrella-. Somos ambiciosos en el planteamiento, lo fuimos en la inversión porque creíamos que es posible un sitio grandísimo en una ciudad como Valencia; aquí cabe un tres estrellas», asegura Camarena.

Explica que los dos últimos años les han servido para «hacer un equipo muy potente» y considera que el traslado, en junio de 2017, de su restaurante desde el barrio de Ruzafa al edificio de Bombas Gens, en la zona de Marxalenes, «escenifica» ese crecimiento.

«Creo que podemos recibir a la gente sin dormirnos, sin perder la noción de que el día a día es lo que marca la diferencia, pero creo que podemos responder a las expectativas«, asegura el chef, que como cada día prepara el servicio para los comensales de este mediodía en su restaurante insignia, pues en la ciudad cuenta también con Habitual y Canalla Bistro, este último también en Madrid (Platea).

«Hoy vienen a comer y a cenar y hay que recibirles, hay que cumplir más expectativas. Hoy tenemos que ser mejores que ayer pero mañana mejores que hoy: no hay otro camino», reflexiona.

Reconoce que el logro de la segunda estrella lo vivieron en Lisboa «con mucha emoción» porque era algo «muy esperado» por todo el equipo: «Fue una conglomeración de emociones, de sentimientos, de recuerdos, de esperanzas... Un cóctel bonito».

Para Camarena, el lugar en que se ubica su laureado restaurante es «de ensueño» y da «mucha seguridad» a la hora de encarar el proceso creativo.

«Te atreves un poco más porque juegas con otras bazas. Tienes un entorno que te permite soñar un poco más y, al final, todo suma», valora sobre Bombas Gens, una antigua fábrica reconvertida en un gran espacio artístico y sociocultural.

Ahora, admite, es momento de «disfrutar de esto» pero defiende que tiene «muchos proyectos en marcha» que requieren su atención y necesitan «mejorar todo» lo que hacen sin desviarse de un camino que «está comprometido por la excelencia», a lo que añade: «Lo excelente es enemigo de lo bueno».

Tras lograr su segunda estrella, señala que se considera «el mismo», aunque reconoce que sí se siente «muy maduro», que el paso de los años le «ha dado tranquilidad y serenidad, esa manera de ver las cosas con perspectiva», y también le ha restado «impulsividad» y ha ganado en reflexión.

Respecto a las nuevas estrellas Michelin que han recibido varios restaurantes de la Comunitat Valenciana, asegura que ha sido «una lluvia de estrellas por todo lo alto», aunque subraya que echa de menos «alguna más» en la capital, como el grupo La Sucursal, La Salita (de Begoña Rodrigo), Saiti, Dos Estaciones o Boix Quatre, porque, a su juicio, «caben diez estrellas en Valencia».

Más noticias de las estrellas Michelin 2019

 

Fotos

Vídeos