Baleària descarta una avería mecánica en el encallamiento

Varias embarcaciones de recreo rodean al ferry encallado en el puerto de Dénia. / tino calvo
Varias embarcaciones de recreo rodean al ferry encallado en el puerto de Dénia. / tino calvo

J. A. M.

valencia. La compañera Baleària descartó ayer que el accidente del ferry que encalló el viernes en un espigón del puerto de Dénia responda a una avería mecánica. «El día del accidente el buque operaba perfectamente con cuatro motores», manifestaron fuentes de la compañía a consultas de este diario.

Como publicó LAS PROVINCIAS, el percance naval se produjo cuando la embarcación, procedente de Ibiza, estaba a punto de atracar en el puerto dienense con 393 pasajeros, 21 tripulantes y 70 vehículos que todavía ayer permanecían en el interior del buque.

La empresa aún no ha aportado una explicación sobre por qué el 'Pinar del Río' acabó con su casco tocando fondo junto a la escollera. «Estamos trabajando en el plan de reflotamiento», respondió a esta cuestión una portavoz de Baleària.

No obstante, el buque ya había sufrido percances con anterioridad. El pasado 8 de junio, admite la empresa, el navío encalló en la bocana del puerto de San Antonio, en Ibiza. Tampoco entonces, al igual que el Dénia, hubo que lamentar víctimas personales.

El pasado miércoles, 14 de agosto, la embarcación sufrió una avería en el motor que afecta a la maniobra de atraque y desatraque, lo que obligó a utilizar un remolcador en las maniobras. Sin embargo, el jueves «este motor estaba ya reparado y el buque recuperó su operación con cuatro motores». Es decir, el viernes por la noche, en el momento en que encalló, «el buque operaba perfectamente» con sus cuatro motores.

Al cierre de esta edición, el barco seguía en la misma posición que en el momento del accidente, como confirmó el alcalde de Dénia, Vicent Grimalt. En cuanto al plan para reflotar el navío, la compañía seguía evaluando la mejor solución para realizar la maniobra con las máximas garantías de seguridad.

Grimalt aseguró ayer que, de momento, no se ha producido ningún vertido de combustible en las aguas del puerto de Dénia, una de las principales preocupaciones una vez se puso a salvo a los pasajeros. Por precaución, se mantiene la barrera contra posibles abocamientos, explicó el responsable municipal.

Baleària no pudo aclarar ayer si prevé algún tipo de indemnización para los 70 propietarios de vehículos que se han quedado con su medio habitual de transporte a bordo del buque. La compañía habilitó autobuses para sus desplazamientos en tierra. Para suplir la falta de servicio del fast ferry encallado, la naviera activó ayer otro barco, el 'Bahama Mama', en la ruta Dénia-Ibiza- Palma. Tenía programada su salida desde Palma de Mallorca a las 17.45 horas.