Cañizares pide que Venezuela «encuentre paz, justicia y alcance la libertad»

Un momento de la Missa d'Infants./J. J. MONZÓ
Un momento de la Missa d'Infants. / J. J. MONZÓ

El cardenal insta a los fieles a participar en misiones durantela Missa d'Infants,que volvió a abarrotarla plaza de la Virgen

J. BATISTA Valencia

Los valencianos abarrotaron ayer la plaza de la Virgen durante la Missa d'Infants que precedió al Traslado. Como manda la tradición, muchos llegaron andando desde diferentes municipios -hasta de Benifaió, a 25 kilómetros- para participar ya de madrugada en la Descoberta y esperar al inicio de la homilía más multitudinaria en honor a la patrona.

Oficiada por el cardenal Antonio Cañizares, en el sermón -que incluyó varias fases en valenciano- insistió en el papel de la Mare de Déu como «protectora de los más débiles, de los desamparados», y se refirió a ella como «consuelo de afligidos». «¿Cómo no ver en ella nuestro verdadero y real amparo? ¿Cómo dejar de acudir a ella para pedir la protección de los frágiles e inocentes?», se preguntaba.

También citó a su antecesor Marcelino Olaechea cuando pidió que «arrope a nuestros pueblos, dé alegría a los corazones divididos, consuelo a los tristes y pan y abrigo a todos». También defendió que gracias a la Mare de Déu «la fe no muere en la tierra valenciana», un guiño al que seguramente es el sentimiento religioso más extendido en la Comunitat, incluso entre los no practicantes.

Cuando la eucaristía llegó al momento de los ruegos, monseñor Cañizares instó a que las autoridades locales, autonómicas y nacionales «apliquen la cultura del diálogo y la paz», y también se acordó de Venezuela, deseando que «en esta hora crítica encuentre la paz, la justicia, el respeto a la dignidad humana y alcance la libertad».

La de ayer fue una homilía cargada de ruegos, pues también solicitó a los congregados una mayor implicación en las misiones en la Amazonia peruana. Señaló que acababa de recibir un vídeo procedente de San José del Amazonas con una llamada de auxilio pidiendo más sacerdotes y misioneros. En este momento el purpurado hizo una apelación directa al público: «¿Por qué no vais, por qué no sentís esas tierras y otras que nos necesitan tanto, que sólo quieren que les ayudemos a ser mejores cristianos?». En este sentido, pidió la intercesión de la Virgen «para que tengamos abundantes sacerdotes» y que gocen de buena salud, otro guiño con el afán de aumentar las vocaciones.

Antes de la bendición y la interpretación de los himnos -emotivos y aplaudidos- tomaron protagonismo la Fallera Mayor Infantil Sara Larrazábal y su corte en la ofrenda a la Mare de Déu. Esta, en un emotivo discurso, le rogó que dé a todos «pan, abrigo y hogar».

La eucaristía también sirvió para otorgar una indulgencia a todos los que tomaron la comunión y previamente se habían confesado, y estuvo presidida por la Cruz de Lampedusa, bendecida por el Papa y elaborada con madera de pateras utilizadas por inmigrantes y refugiados. Fue un bonito símbolo de la protección que otorga la Virgen de los Desamparados a los que sufren.

Once obispos concelebraron la misa y fue inestimable la participación de la Coral Juan Bautista Comes, de la Orquesta del Conservatorio José Iturbi y de la Escolanía de la Virgen, cuyos integrantes fueron alabados por el público y arrancaron sonoros aplausos al final.

La homilía contó con una nutrida presencia de representantes políticos e institucionales. Aunque no estuvo el alcalde, en la zona de autoridades se pudo ver, entre otros, al subdelegado del Gobierno, José Roberto González, al presidente de la Diputación, Toni Gaspar, al vicepresidente de Les Corts, Alejandro Font de Mora, a los aspirantes a la alcaldía de Valencia Sandra Gómez, María José Catalá y Fernando Giner, a la consellera Gabriela Bravo, a la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, al candidato popular al Parlamento Europeo, Esteban González Pons, o al nuevo diputado de Vox, Ignacio Gil Lázaro.

Traslado de la Virgen 2019