Ford comienza su ajuste por Alemania con 5.000 despidos y ultima el británico

Ford comienza su ajuste por Alemania con 5.000 despidos y ultima el británico
reuters

La planta en Almussafes encaja la noticia sumida en la incertidumbre y a la espera de que le llegue su turno en las próximas fechas

ÁLVARO MOHORTE y R.E.Valencia

Estas son las cosas que están pasando... y que van a seguir pasando», advertía el presidente del comité de Empresa en Ford Almussafes, Carlos Faubel, nada tras conocerse ayer tarde que la compañía quiere recortar más de 5.000 puestos de trabajo en Alemania y también reducir su plantilla en Reino Unido, con el fin de ahorrar costes y de mejorar la rentabilidad. «Estas forman parte de las decisiones que se anunciaron en octubre y ahora empiezan a concretarse», apuntó Faubel.

Sin embargo, la planta valenciana no sabe nada de su futuro ni se dispone de fecha para la próxima reunión entre la dirección de la compañía y los trabajadores para saber dónde recaerá la siguiente medida de ajuste. En todo caso, de lo que se sabe, el método elegido no se puede aplicar en España. La firma del óvalo ha ofrecido a sus trabajadores en Alemania y Reino Unido un plan de bajas voluntarias, «incluyendo personal temporal».

Sin embargo, la planta valenciana está en el hueso, ya que prescindió hace meses de todo personal que no fuera fijo o estuviera en una edad apropiada para pasar a la jubilación. Aún así, no existen garantías que apunten que ningún mercado esté a salvo. La intención de la corporación es reducir «de forma significativa» los costes estructurales, así como disminuir la burocracia y dar mayor poder a los directivos y eliminar los trabajos de menor valor.

Entre las medidas que llevará a cabo la empresa con el objetivo de mejorar su rentabilidad en el mercado europeo también se encuentra la de racionalizar su gama de producto, a través de la mejora de la oferta o de dejar de vender «las gamas de vehículos menos rentables». Para el cambio que se acaba de comunicar, la compañía estadounidense cuenta en Alemania con una planta en Colonia, donde tiene su sede en Europa, mientras que también opera una factoría en Saarlouis y un centro en Aachen. La plantilla de la firma en el país ronda las 24.000 personas, más de tres veces por encima de la que tiene en España, ahora reducida a unos 7.000.

«Estamos tomando medidas decisivas para transformar el negocio de Ford en Europa. Invertiremos en vehículos, servicios, segmentos y mercados que apoyen en el largo plazo y de manera sostenible un negocio rentable», señaló en enero el vicepresidente del grupo y presidente de Ford Europa, Oriente Medio y África, Steven Armstrong, con motivo del anuncio del plan europeo que ahora empieza a concretarse.

A corto plazo, la compañía norteamericana acelerará la reducción de sus costes estructurales e incluirá cambios en su cartera de producto, mejorando o abandonando las líneas de vehículos menos rentables y abordando los mercados de bajo rendimiento. También realizará una revisión estratégica de Ford Sollers, la empresa conjunta de la compañía en Rusia. De este modo, llevará a cabo un rediseño paralelo para incluir una línea de vehículos más enfocados en el cliente dentro de tres grupos de negocios: vehículos comerciales, vehículos de pasajeros e importaciones.

Ford Europa aspira así a obtener en el largo plazo un margen operativo el 6%, con retornos superiores al coste de capital para cada grupo empresarial. La firma estadounidense también pondrá fin a la producción de su factoría de cajas de cambios Ford Aquitaine en Blanquefort (Francia), donde trabajan 850 personas, a finales de agosto de este año.

Más