Ford baraja extender el ERE temporal y los proveedores preparan ajustes en verano

La planta de vehículos de Ford en Almussafes en pleno proceso de ensamblaje. /LP
La planta de vehículos de Ford en Almussafes en pleno proceso de ensamblaje. / LP

El redimensionamiento de la compañía del óvalo en Europa va con retraso y quienes le surten en Almussafes ultiman soluciones expeditivas

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

El anuncio de un gran ajuste por parte de Ford en Europa que se puso sobre la mesa el pasado mes de octubre no termina de llegar a Almussafes. Aunque ya se sabe que la empresa prescindirá de 5.000 empleos en Alemania, cerrará tres plantas en Rusia, otra en Francia, y tomará medidas de gran alcance en Reino Unido, el efecto de este redimensionamiento en el grueso de la producción española es todavía una incógnita.

A pesar de que ya se sabe que 40.000 unidades valencianas de Transit Connect pasarán a producirse en México para 2021, nada más se sabe sobre el otro 90% de su actividad, a pesar de que se señalara que ningún centro del continente se quedaría igual.

Aunque que el calendario inicial establecía que sería en primavera cuando se tomara el toro por los cuernos para el caso de España, las reuniones se han ido posponiendo y no será hasta la segunda quincena de junio que se reúna la dirección y el comité de empresa de Ford Europa en la central de Colonia.

El Kuga como balón de oxígeno

Sin embargo, esto no significa que la situación haya mejorado especialmente, como reconoce desde UGT en la planta su responsable, Carlos Faubel. El actual expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) está en vigor hasta el 31 de mayo, pero la carga de trabajo no ha mejorado, por lo que la opción de una segunda prórroga en lo que se lleva de año gana enteros. Y eso que el lanzamiento del nuevo Kuga ha sido un balón de oxígeno para que la situación se mantenga en el cuerda floja sin perder el equilibrio.

Algo así viven los grandes proveedores, pero el caso se complica en los de mediano tamaño, especialmente si optaron por soluciones alternativas al ERTE, bien por el coste que suponen estos expedientes o por mantener la paz social dentro de la empresa. En estos casos se planteaba encontrar nuevos clientes y, mientras tanto, destinar las horas de ajuste a formación u a otros quehaceres al margen de servir a Ford.

Sin embargo, la actividad de los sectores alternativos no está ofreciendo una salida que permita recuperar la marcha y se mantiene la incertidumbre sobre el futuro de las plantillas y de las propias proveedoras. De este modo, fuentes de la industria proveedora señalan que el verano va a ser un periodo clave para la aplicación de ajustes en su plantilla, que supera los 20.000 puestos de trabajo.

Tanto si se produce el anuncio de medidas para Ford Almussafes en junio como si se sigue sin saber qué va a pasar, las compañías contemplan la apertura de negociaciones con los sindicatos para emprender abiertamente procesos de recorte de plantilla.