Dispuestos para el relevo

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La generación de grandes empresarios que comenzaron a desarrollar sus compañías en las décadas de los 70 y 80 cuentan con relevos que empiezan a asumir responsabilidades. La crisis ha acelerado la sucesión en algunos casos, pero otros herederos aún calientan motores antes de asumir la propiedad, aunque no necesariamente la gestión.

Juan Roig y Hortensia Herrero con Juana, Amparo, Hortensia y Carolina Roig.
Juan Roig y Hortensia Herrero con Juana, Amparo, Hortensia y Carolina Roig. / LP
Mercadona La mayor empresa valenciana para cuatro hermanas

Juan Roig y Hortensia Herrero, los dueños de Mercadona, lo tienen claro: una cosa es la propiedad, que pasará a sus hijas, y otra la gestión. En su caso, dos hijas trabajan en la compañía y dos, fuera. Las mayores, y mellizas, son Hortensia y Carolina, siendo la primera presidenta de la Escuela de Empresarios EDEM y la segunda, coordinadora de la División de Análisis de Mercado de la cadena de supermercados.

También la menor, Juana, está en la firma familiar, siendo la directora de Mercadona 'online'. Amparo, arquitecta, trabaja en RSestudio, que ha diseñado el centro informático de la firma, pero mantiene una actividad independiente. La lógica sucesoria de Roig recuerda a la que está desarrollando Amancio Ortega con Inditex, donde fichó a un directivo para llevar las riendas (en su caso, Pablo Isla); mientras Sandra y Marcos Ortega Mera ya heredaron la participación de su madre y Marta, fruto del segundo matrimonio de su padre, recibirá lo propio en su momento.

Por otra parte, no se puede olvidar las otras dos ramas de la familia Roig. Así, Fernando Roig, presidente de Pamesa y del Villarreal CF, tiene a su hijo Fernando Roig Nogueroles como delfín, mientras que Francisco Roig se apoya en Francisco Roig Segarra y Alfonso Roig Melchor.

Vicente García Torres, a la derecha, en un acto de AVE.
Vicente García Torres, a la derecha, en un acto de AVE. / LP
Tempe Los dos sucesores del zapatero alicantino de Amancio Ortega

Vicente García Torres es uno de los empresarios más discretos de la Comunitat, aunque no lo tiene fácil. Su empresa, Promociones Azarbe, es la única con la que Inditex tiene una sociedad al 50%: Tempe, su proveedora mundial de calzado.

Todo lo que se vende en Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Oysho, Zara Home o Uterqüe y se calce depende de la empresa ilicitana. El patriarca mantiene una función más estratégica que del día a día, aspecto del que se encarga su hijo Antonio García Peralta, mientras que su hija Isabel García Peralta es la responsable de la productora de cine Aliwood Mediterráneo Producciones. Este último negocio no es menor, ya que varios de sus largometrajes han sido nominados a los Goya, han acaparado premios en el Festival de Cine de Málaga y han contado con Ricardo Darín, Úrsula Corberó, Fernando Tejero, Malena Alterio o Emilio Gutiérrez Caba. Además, tiene oficinas en Alicante, Madrid y Miami.

Antes de conocer a Ortega, García Torres no era un cualquiera. Su familia es la fundadora de la marca de calzado infantil Garvalín, una de las más relevantes del sector, y de la que dispone de un 20% (igual que su hermano Estanislao García Torres), estando el resto repartido entre otros familiares.

Vicenta Orduña y José Pastor, con sus hijas Marisol y Tina.
Vicenta Orduña y José Pastor, con sus hijas Marisol y Tina. / LP
Urbem Cuando se hereda la empresa, pero también los pleitos

Los pleitos también se heredan, especialmente cuando de su resolución depende la propia continuidad de la empresa familiar. Ese es el caso de la familia de José Pastor, fundador de la promotora Urbem, agente urbanizador de la Avenida de Francia, entre otras grandes operaciones. En la actualidad, ha transmitido la responsabilidad de la compañía a sus hijas Tina y Marisol, que ejerce de CEO. Sin embargo, la herencia viene acompañada de un pleito con el presidente de Cleop, Carlos Turró, y antiguo socio.

Este último lleva más de una década intentado tomar el control de la empresa fundada por Pastor en virtud de una serie de operaciones que son cuestionadas por la otra parte. Con buena parte de sus empresas en concurso de acreedores, Turró necesita ganar esa guerra que ya suma infinidad de batallas.

De hecho, la última ofensiva de las hermanas Pastor ha significado la adquisición de deuda que pesa sobre empresas de Turró con la voluntad de ejecutar su cobro, poniendo con ello en riesgo la continuidad del entramado. La situación ha llegado a un punto en el que ha tenido que intervenir hasta la Policía Nacional, cuando Turró fue forzado a abandonar la sede de Urbem el pasado mes de septiembre.

Javier Gómez Trénor.
Javier Gómez Trénor. / Damián Torres
Coca-Cola European Partners Una gran fortuna repartida entre una gran familia

Hablar de sucesiones cuando se acaba de heredar puede parecer prematuro, pero la longevidad de los patriarcas obliga a los sucesores a tenerlo todo previsto. Tras el fallecimiento en febrero de 2017 de Juan Luis Gómez Trénor, la segunda mayor fortuna de la Comunitat Valenciana, su hermana y sus sobrinos pasaron a ser consejeros de Ecivca, de la que penden un 8% de la embotelladora de Coca Cola para Europa o Ebro Foods.

Actualmente, la sociedad es presidida por Javier Gómez Trénor Vergés, que ya ejercía de mano derecha de su tío los últimos años. Como vicepresidente queda otro sobrino, Álvaro Gómez Trénor Aguilar, mientras que la secretaría del consejo de administración corresponde a su sobrina Caridad Lassala. El resto de miembros de la familia en el consejo son los hijos de María Caridad Gómez Trénor Fos (la hermana del fallecido): María Julia y Francisco Gómez Torres Gómez Trénor; además de María Victoria y María del Carmen Gómez Trénor Vergés; y Marta, Alicia y Pablo Gómez Trénor Aguilar.

La siguiente generación la encarna en el consejo Gonzalo Gómez Trénor Larios, hijo del nuevo presidente e Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia, mientras quedan aún al margen sus hermanos Santiago y Beatriz.

Ignacio y Vicente Boluda Ceballos y Vicente Boluda.
Ignacio y Vicente Boluda Ceballos y Vicente Boluda. / J. Montañana
Boluda Corporación Marítima Tres hijos con mando en plaza, pero ni hablar de las acciones

Vicente Boluda Fos, a sus 63 años, ya ha cedido terreno a sus hijos, aunque sigue siendo administrador único de Boluda Corporación Marítima: «Acciones no cedo ninguna hasta que esté en la caja de pino», sentencia «por lo que pueda pasar». En todo caso, el primogénito, Vicente Boluda Ceballos, lleva casi una década en la división de remolcadores, que aporta la mitad de la facturación global. Licenciado en ADE por el Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef) y por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, con 33 años es vicepresidente de Boluda Towage and Salvage y presidente de Bodegas Fos.

Ignacio, el mediano, se incorporó en 2012 y a sus 28 años ostenta la vicepresidencia de Boluda Lines y se ocupa del negocio de los contenedores, responsable ya del 40% de la facturación total. Hace apenas dos meses fue Verónica, de 23 años, quien dio el salto a la empresa tras completar sus estudios de Administración de Empresas en IE University, entre Segovia, China y Estados Unidos, y conocer el mundo de la comunicación y el marketing digital. Los planes de su padre pasan por que acabe asumiendo otra vicepresidencia cuando conozca a fondo la empresa después de recorrer sus distintos departamentos.

Cristina, Ana y José M. Colonques, con Ana García Planas.
Cristina, Ana y José M. Colonques, con Ana García Planas. / J. Signes
Porcelanosa La historia de dos hermanos mellizos y la hija del fundador

El fallecimiento de José Soriano en 2000 por un accidente de tráfico llevó a reorganizar Porcelanosa entre los Soriano y los hermanos Colonques, socios del fundador y hoy presidentes: Héctor (Porcelanosa Grupo) y Manuel (Porcelanosa SA).

María José Soriano, accionista mayoritaria, ejerce de consejera delegada, con su marido, Silvestre Segarra, como director general. Sus hijos, Silvestre, José María, Gracia y Lourdes, han empezado a asumir diversas funciones. A su vez, María José tiene una hermana, Sonia, centrada en la gestión de la 'holding' familiar, Sorman. En su caso, tiene una hija, María.

Mayor es la edad de los hijos de los hermanos Colonques. Manuel cuenta con dos: Manuel, director general de Venis (segunda marca del grupo) y María, directora del departamento de diseño de Venis.

Héctor tiene seis hijos: Cristina, directora de Comunicación Corporativa y Marketing de Porcelanosa Grupo; Héctor, centrado en las actividades comerciales de la firma; José María, responsable de la distribuidora en Valencia, Novocer; Ana, directora financiera de la patrimonial de su padre y apoderada en las principales filiales; y Elisa y Marc, que colaboran puntualmente en la compañía.

Javier, Emilio y Gonzalo Serratosa.
Javier, Emilio y Gonzalo Serratosa. / EFE
Sucesores con mando en plaza Cuando el patriarca decide hacerse a un lado: Serratosa, Quesada, Félix, los Lladró...

«Yo a la empresa casi ni voy, porque ahí está mi hija que es la que tiene que mandar», bromeaba el empresario y expresidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Federico Félix. En su caso, optó por pasar el relevo a su hija María José, que preside el Grupo Topgel y ejerce de directora general en Helados Estiu.

El suyo no es un fenómeno excepcional y en los foros que organizan las asociaciones de la empresa familiar se recomienda que la generación veterana pase a un segundo plano en las mejores condiciones para servir de apoyo a los siguientes. También se advierte que casi nunca se encuentra el instante adecuado para dejar definitivamente el poder ni se ve al sucesor lo suficientemente preparado para hacerse cargo de todo.

Sin embargo ha habido relevantes ejemplos. Uno de los más paradigmáticos es el de Emilio Serratosa, fundador en 1993 del Grupo Nefinsa, tras la venta de Valenciana de Cementos Portland a la compañía mexicana Cemex. Con los fondos que reportó la operación e independiente ya del resto de su familia, comenzó el desarrollo de proyectos propios que le llevaron a fundar Air Nostrum, además de entrar en la distribución de telefonía móvil, con Nefitel; las energías renovables, con Gamesa; o hacerse con el control de Coemac, la compañía de materiales de construcción antes denominada Uralita.

Sus hijos Javier y Pablo, habían hecho hasta entonces tándem en la sociedad, pero este último decidió emprender su propia actividad en 2007. Junto a su hermana Ana, tomó su parte del patrimonio familiar y fundó Zriser, centrado en activos inmobiliarios, mercados financieros y participaciones empresariales.

Ante la existencia de múltiples herederos, la decisión de quién recibe el mando es lo más complejo

Ya en 2009, Emilio Serratosa decidió abandonar la presidencia del grupo familiar Nefinsa, tras más de medio siglo de actividad empresarial y dejar el mano en Javier y su hijo menor, Gonzalo. El paso coincidió con lo peor de la crisis y la salida en 2014 de Air Nostrum, que adquirió Carlos Bertomeu con el respaldo económico de los doctores Antonio Pellicer y José Remohí, propietarios del Grupo IVI.

Sin embargo, seis años después de su 'jubilación', Emilio Serratosa dio la sorpresa cuando volvió a la presidencia de Nefinsa. El último patriarca de la industria valenciana estuvo un año en el máximo cargo para aliviar el peso de su hijo Javier, quien estaba al frente de Ursa, accionista de referencia de Uralita. En 2015 inició el proceso de salida accionarial de Nefinsa, pero no ha sido hasta noviembre de 2018 que lo ha completado finalmente.

Otro caso fue el de Pavasal, en la que Alfredo y Mónica de Quesada, primos y tercera generación de la familia, han tomado el relevo de los hermanos Alfredo y José Luis de Quesada, hijos del fundador. En su caso, se optó por que un representante de cada rama asumiera funciones ejecutivas.

Más colegial fue la decisión inicial de los hermanos Lladró, que implicaron en la empresa de porcelana a la totalidad de sus descendientes. La solución no funcionó, volvieron finalmente al mando y Juan Lladró se hizo con el control de la sociedad, comprado parte a sus hermanos. Inicialmente entregó el mando a su hija Rosa, pero fue pasando a Mari Luz y a su marido, Juan Ignacio Jara, que firmó la venta.