GP de Japón

Márquez cierra a lo grande su séptima corona

Márquez cierra a lo grande su séptima corona

La victoria en Japón le permite resolver la temporada con tres carreras aún por disputar y en lo alto de un podio en el que no estuvo Dovizioso tras cometer un errores a dos vueltas para el final

BORJA GONZÁLEZMotegi (Japón)

Tenía que terminar por delante de Andrea Dovizioso, y lo hizo. El italiano se fue al suelo a dos vueltas para el final y eso facilitó a la matemática del título, aunque por entonces Marc Márquez ya le había rebasado, en una carrera en la que la Ducati había tomado la iniciativa desde el principio, con la confianza de creer que Motegi podría ser un territorio propicio para ganar y para, de paso, retrasar el alirón del piloto español. Pero Dovizioso no pudo cumplir con su objetivo. A Márquez no le pesó su sexto puesto en la parrilla. En muy poco consiguió colocarse tercero y después segundo, sin dar opción a que nadie se interpusiese entre él y su rival. Bueno, Cal Crutchlow, uno de los señalados por el de Repsol Honda como posible candidato a estar en la pelea, trató de entrometerse, pero en cuanto Márquez notó que Dovizioso intentaba poner una marcha más al grupo, ya por entonces con sólo tres miembros (en los primeros compases había estado por allí Jack Miller), se pegó a su rueda.

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El italiano hizo lo que acostumbra en los últimos fines de semana, después de que encontrase ese extra en su moto que le ha permitido pelear de tú a tú con el número 1 de la categoría. Aguantó al grupo con un ritmo cómodo y apretó cuando entendió que podía sacar de rueda a los que andaban a gusto con una 'marcheta' que permitió que se viese por allí delante a Rossi, Zarco, las Suzuki… Rompió Dovizioso la carrera, pero sin poder dejar nunca a Márquez, que había escondido algo en sus explicaciones del sábado, cuando dijo que había mucha igualdad con el italiano; porque los papeles indicaban que su ritmo era sensiblemente superior, algo que aprovechó en el tramo final de la carrera.

Márquez rebasó y apretó el paso, consciente de que liderando la carrera se había puesto en situación de cerrar este Mundial 2018 de MotoGP. Como dicen los pilotos, a Dovizioso le llevó el de Honda con el pincho. Tanto que hizo algo inesperado en un piloto tan cerebral: cometer un error y mandar al traste todo el trabajo del fin de semana y las opciones de cumplir con el objetivo de llevar la resolución del campeonato hasta, por lo menos, la carrera de Australia. «Los números de Marc dan miedo», reconoció el de Ducati tras la carrera. «Quiere y le gusta mejorar cada año, no vive de lo que ha conseguido. Pensar en jugármela con él el año que viene es duro. Pero no es imbatible», apuntó el italiano. Un pensamiento que alimentará a Dovizioso, que desde que comenzó a estar al nivel del campeón tras el parón veraniego siempre ha hablado del reto de 2019. «De Marc se pueden aprender muchas cosas porque es el mejor, está por delante de los demás. Como ir rápido de entrada, como mantenerse en el límite. Y tiene una capacidad de adaptación mayor a la del resto», admitió.

Tercer podio de Rins

Tras la caída de Dovizioso, Márquez disfrutó de casi dos vueltas de celebración, en casa de Honda, delante de toda la dirección de la compañía nipona e incluido su todopoderoso presidente, Takahiro Hachigo, a la vez que podrá disfrutar del relax de saber que los deberes están hechos en Phillip Island, Malasia y Valencia. Será la hora de demostrar, también, que esa versión más consistente con un punto menos alocado puede permitirle cerrar el año al mismo nivel que ha demostrado hasta ahora, terminando prácticamente siempre en el podio y con muy pocos fallos (los de Argentina y Mugello).

Por detrás del ganador en Motegi terminaron entrando Crutchlow y un cada vez más sólido Álex Rins, que en Japón sumó su tercer podio de la temporada, en un año en el que está batiendo a su compañero de equipo, el más experimentado Andrea Iannone. «Nuestro objetivo es acabar por delante de Andrea, pero ahora que estamos por delante de él también lo es coger al siguiente, que es Lorenzo (les separan 12 puntos). Daremos el cien por cien para ello y veremos qué pasa cuando vuelva», comentó, una vez que Lorenzo no competirá tampoco en Phillip Island, donde Álvaro Bautista, quinto en Japón, ocupará su lugar.

Rins debería de ser en un futuro uno de esos con opciones de parar al huracán Márquez, aunque a día de hoy es algo complicado de esperar, no en el caso del de Suzuki, sino en general. «Creo que este año y en los siete títulos, se los ha merecido siempre. Es muy rápido en la pista, muy agresivo y elegante al mismo tiempo. Espero que en el futuro pueda cambiarle el sitio. Intentaré aprender mucho y superarle, pero seguro que ahora él está un paso por encima del resto de pilotos», reconoció Rins. Y es que, mientras el siete veces campeón mantenga el hambre que muestra año tras año, el reto para sus rivales será mucho mayor. Para los que están una generación por delante, como Lorenzo o Dovizioso, y para los que puedan venir por detrás. «No imaginas que en seis años puedas ganar cinco de seis títulos», explicó Márquez en relación a sus cinco coronas en MotoGP desde que debutó en 2013. «Es un sueño y no me quiero despertar. Soy consciente de lo difícil que es, pero no quiero ser consciente de lo que he conseguido ya. El año que viene empezaré como si no hubiera conseguido ningún título», aseguró.

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