El Palau mantiene el cierre indefinido para reformar las salas Iturbi y Rodrigo

Interior del Palau de la Música. /Juan J. Monzó
Interior del Palau de la Música. / Juan J. Monzó

El auditorio, que reubica el 60% de la temporada en teatros y museos, delega los plazos y el coste de las obras en la Concejalía de Servicios Centrales

C. VELASCOValencia

El Palau de la Música de Valencia empieza a despejar algunas dudas. El director y la presidenta del auditorio ofrecieron ayer una rueda de prensa. Lo hicieron 25 días después de la caída del techo de la sala Joaquín Rodrigo, un daño al que sumar otros desperfectos sin subsanar como el desplome en la sala José Iturbi (noviembre 2018) y el desprendimiento del trencadís (abril 2017). En la comparecencia dejaron claro tres ideas. La primera, la temporada 2019-2020 se salva, de hecho se ha reubicado el 60% de la programación. La segunda, el cierre indefinido se mantiene porque se va a acometer una reforma integral de las salas Iturbi y Rodrigo. La tercera, no se manejan plazos ni coste de las obras de rehabilitación.

Ante esta situación, los responsables del auditorio tratan de tranquilizar a los abonados y buscan normalizar la situación dado que «ya se cerró un año y medio cuando se realizó la ampliación del edificio bajo mandato del PP», recordó ayer Glòria Tello, y porque «una desgracia así le puede pasar a cualquiera», según Vicent Ros.

El Ayuntamiento va a cambiar el sistema de climatización de las salas principales, el patio de butacas, los paneles acústicos y las plataformas elevadoras del escenario. «Vamos a tener un Palau nuevo», dijo Ros. Y adaptado al «siglo XXI», añadió Tello, cuya dimisión pidieron PP y Ciudadanos. No se le pasó por la cabeza renunciar: «No me siento responsable del diseño de un edificio de hace 32 años. La petición de la oposición forma parte del circo político». Para la presidenta del Palau, el problema radica en que «como se hacía antes» se ubicó el sistema de climatización en el techo y ahora se situará en el suelo. Tello, además, atribuyó las críticas a la falta de mantenimiento lanzadas por el propio comité de empresa a «inventiva», «falta de datos» o «desconocimiento».

La también concejal de Cultura apuntó que la Concejalía de Servicios Centrales es la responsable del proceso administrativo de las obras. Tello y Ros, que desconcen plazos y costes de la actuación, son conscientes de que se puede alargar y se muestran cautos a la hora de ubicar la temporada 2020-2021. De momento se ha optado por trasladar la próxima temporada al completo, si el auditorio «está acabado antes, mejor», dijo Tello. No hay fecha de reapertura del edificio. El cierre es indefinido porque la rehabilitación sobrevenida tras los desperfectos puede durar un año, 18 meses o alargarse más.

El informe de Bomberos, que detectó «daños importantes que impiden la habitabilidad de la edificación o parte de ella», instaba al Ayuntamiento a realizar «intervenciones de reparación o sustitución y la adopción de medidas inmediatas». Las obras de la reforma saldrán a concurso. Según Tello, el Palau no puede acogerse a un procedimiento de urgencia «porque no cumple dos requisitos imprescindibles: ser un Bien de Interés Cultural o que exista riesgo para la seguridad», explicó a LAS PROVINCIAS.

La presidenta matizó que el origen de los desperfectos de la sala Rodrigo difiere del de los daños en la Iturbi, pero que como el Ayuntamiento «cree en el Palau» ha optado por una reforma ambiciosa. De hecho, dijo a este periódico, «en agosto estaba prevista la reparación del techo de la Iturbi, se ha avisado a la empresa y se ha suspendido».

El caso del trencadís es diferente a los daños en las salas. El Ayuntamiento aún está pendiente de un informe que determine si se retira de la bóveda o se restaura. En este caso, el coste de la operación, matizó Tello, correrá a cargo de la empresa dado que la obra está «en garantía». Tampoco se manejan plazos para esta actuación.

«No me siento responsable del diseño de un edificio de hace 32 años», dice Tello

El cierre indefinido obliga a trasladar la programación, como sucedió con el Festival de Jazz y con el Certamen de Bandas. La temporada de abono se desarrollará en varios espacios de la ciudad, es decir, se repartirá en teatros, auditorios y museos de Valencia. «Eso es bueno», dijo Ros. El Almudín previsiblemente acogerá los conciertos de la sala Rodrigo. El Palacio de Congresos, que ya acogió recitales durante las obras de ampliación del Palau en 2003, como publicó LAS PROVINCIAS, volverá a abrir sus espacios a las orquestas como Les Arts. El acople de la programación está en función de la disponibilidad de las instituciones. La Rambleta, el Musical y el Principal son otros escenarios que puede salir en auxilio del Palau de la Música. En este punto, Tello y Ros apuntaron que el coliseo municipal también fue un aliado para salvar la temporada del Reina Sofía cuando se inundó.

La presidenta del Palau atribuye a la «inventiva» las criticas sobre el mantenimiento

La oposición también habló ayer. El portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Fernando Giner, ha exigido al alcalde una hoja de ruta sobre la rehabilitación del Palau de la Música «con plazos concretos y presupuesto». «Es una vergüenza que Glòria Tello cierre el edificio y diga que carece de información sobre cuánto durarán las obras y cuánto costarán», añadió. En la misma línea se manifestó la portavoz del PP en el Consistorio, María José Catalá al exigir «la máxima diligencia y el presupuesto necesario para que el auditorio abra sus puertas lo antes posible y con todas las garantías de seguridad». El PP pedirá a través de una moción en el pleno una auditoría integral para conocer la situación actual.

«No queremos que se vayan los abonados»

El público fiel del Palau de la Música ronda los 1.000 abonados (lejos de 3.500 de Valladolid o de los 2.400 de Bilbao). El auditorio municipal está en pleno periodo de renovación de abonos. En la institución cultural existe la preocupación de que el cierre del edificio y el traslado de la programaicón afecte y el número de abonados se resienta. «No queremos que se vayan los abanados», dijo Vicent Ros. El director aseguró que no se ha cancelado ninguna actuación de la próxima temporada.

«Si alguna cosa se cae, se devolverá esa parte», añadió Tello. «Muchas veces a los promotores les puede no interesar cambiar de lugar por el aforo de una sala, pero eso de momento no ha pasado», añadió la presidenta, quien señaló que los abonados serán «los primeros en tener noticias» sobre la programación.

Vicent Ros y Glòria Tello, ayer, antes de la rueda de prensa en el Palau de la Música.
Vicent Ros y Glòria Tello, ayer, antes de la rueda de prensa en el Palau de la Música. / Irene Marsilla